Sunday, 28 December 2008

Oportunismo y/o ignorancia absoluta

A propósito del post "Un par de causas" en Estancia Cubana

Por Jorge A. Pomar, Colonia

Camilo López Daria ha retornado al ruedo blogosférico con renovados bríos. Entre sus virtudes estilística cabe anotar entre signos de admiración una que no distingue a mi Alter Ego, que por esa misma razón a veces se la envidia: el laconismo. Aunque no acostumbra a dorar píldoras y da rienda suelta a sus cóleras sarcásticas, mi colega domina sobre todo el arte sutil de la provocación didáctica en formato de dedal. Con dos propósitos: matar canallas (con saña especial contra los embozados de la Diáspora) e incitar a los de su bando abundar en su breve reflexión original.

Entre los segundos se halla el Abicú que, sin poderse contener como le ocurre a menudo con los fuetazos de
Estancia Cubana, le ha dejado en el blog un comentario sobre el post "Un par de causas" (pinche ahí para alegrarse o gruñir) que me ha pedido insertar aquí (por supuesto, a continuación del post de marras) para excretar una vieja bilis empozada que nos han vuelto a revolver a fin de año los últimos dos párrafos de Camilo, quien no por gusto guarda entre sus diplomas un posgrado en Nefrología y Diálisis.

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Un par de causas

Por Camilo López Daria, Miami

Castro II ha desechado la posibilidad de una paz y reconciliación entre cubanos por aquello de que la libertad no importa. La beligerancia política, la guapearía solariega es su estilo y el de los generalotes y “pinchos” civiles que lo rodean. Castro II no es más que Castro I disfrazado de compasivo mandamás militar. (Los generalotes también visten de civil). [Foto de al lado: Camilo López Daria.]

¿Y puede ser tomado en serio alguien así? Parece que algunos (cubanos y cubanólogos) ven todavía en el raulismo a la futura salvación de la isla. Piensan que de una tiranía cruel, si se le trata con agasajos y consideración, puede parirse un sistema tolerable. Y sólo se me ocurren un par de causas para tanto desvarío: Oportunismo y/o ignorancia absoluta.

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Comentario del Abicú

Castro II, caro Camilo, no es igual a Catro I. A mi entender, el personaje, a pesar de su crueldad, es más humano. O para ser más exacto, de una crueldad más terrenal, rayana en la rabieta del malcriado benjamín de nuevo rico provinciano con complejo de inferioridad y exitosa dependencia de un hermano mayor autoritario sin el cual jamás habría sido nadie fuera de Birán, la finca paterna.

Le saca otra ventaja al hermano: tiene sentimientos. Siempre he creído de que aquellas lagrimas autocompasivas derramadas por adelantado ante el espejo por el general Arnaldo Ochoa, entrañable amigo de farras y aventuras, que aquella mañana ya era carne de paredón, fueron tan teatrales como sinceras.

A Raúl, que había hecho fusilar a cientos de cubanos y enviado a galeras a miles, le "tembló el pulso". O sea, es tierno, más bien
softy, en permanente lucha por demostrarse lo contrario a sí mismo y a los demás. Lo cual, según la psicodialéctica freudiana, tiene a metamorfosearlo en un jefe satánico.

Cónstame igual que, a diferencia del Magno Paciente, no echa humo por la mollera al enterarse de que cualquier hijo de vecina se ha comido algún pan con lechón en Nochebuena, e incluso no cree que la Isla se arruine si el quídam incurre en esa falta algún que otro domingo no festivo. No es poco.

Tal vez, eso explique el dato biográfico de que, en contraste con Fidel, quien desde siempre quiso ser primus inter pares sin ataduras ideológicas, el joven Raúl buscara el amparo de la rocosa doctrina estaliniana. Por ese mismo tal vez --no me lo vayas a discutir, por favor-- , posee la apreciable virtud de, siendo él mismo un topo, rodearse de gente --leal, desde luego-- que lo supera en cacumen.

El problema radica justamente en la mencionada circunstancia de que, amén de bruto de nacimiento (su fama de "organizado" y "buen administrador" obedece más bien al afán de compensar el difícil mental guiándose por el principio de "un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar") es un líder flojo, carente de personalidad propia.

Al nuevo presidente nominal le sucede como a todos sus adláteres de la funesta "Generación del Centenario" y de los amanuenses de "nuestro pueblo": sin la mano dura del Comandante en Jefe, probablemente jamás habría pasado de ser un Don Nadie. Y ahora, habituado durante más de sesenta años a cumplir al pie de la letra los ucases del Padre Suyo espiritual que lo ha hecho gente poderosa y acaudalada, ya es seguro que está demasiado arrugado por dentro y por fuera para saltar por encima de su propia silueta.

De ahí que, apelando al imperativo retórico, haya pedido humilde permiso a la Asamblea Nacional para consultarle todas las decisiones estratégicas al "compañero Fidel", que sigue siendo Secretario General del PCC y proyectando su sombra de guao sobre el Hermanísimo y sus vetustos secuaces.

Finalmente, ayer mismo, de cara al Día de los Inocentes, Castro II, famoso por sus sangronerías, ha dado muestras fedestruyentes, por tercera vez desde el "traspaso provisional de poderes" en 2006, de su conocido humor pardo (negro es el de Fidel) con este halagüeño mensaje de Fin de Año (El País, 28-12-2008):


"No cuadran" [las cuentas, y hay que] ajustar todos los sueños a las verdaderas posibilidades. Nadie, ni un individuo ni un país, puede darse el lujo de gastar indefinidamente más de lo que recibe por la venta de sus producciones o por los servicios que presta. No nos engañemos más; si no hay presión, si no existe la necesidad de trabajar para satisfacer mis necesidades, y me lo están dando gratis por aquí y por allá, nos quedaremos sin voz llamando al trabajo".

Raúl en Brasil: candomblé, con Obama diálogo
sin "garrote ni zanahoria" (
si no, "otros 50 años")
y pasión por Televisión Española




Conque, para el cubano de pie será cuestión de abrocharse el cinturón en el orificio final o, si aún sobra espacio en la última correa de plástico asignada por la cartilla de racionamiento, abrirle otro.

Pasemos al segundo párrafo, camilo. Hay otras causas además de "oportunismo y/o ignorancia", que no son poco reproche, caro Camilo. Por ejemplo, la estupidez humana, la egolatría intelectual, el chauvinismo, el culto al buen salvaje y el mejormundismo occidental. O sea, la búsqueda de la utopía a toda costa --desde la sociedad de consumo, claro-- frente a la economía de mercado, la propiedad privada y el liberalismo, que encarna por antonomasia Estados Unidos.

Poseer todos esos rasgos juntos hace sentirse más nobles, "progresistas" y en sintonía con los anfitriones locales que regentan el negocio cultural (ministerios, municipalidades, medios de difusión, universidades, fundaciones, etc.) a muchos intelectuales de la Diáspora o Exilio Rosa. De paso, les cualifica para aspirar a todos los beneficios estatales distribuidos por aquellos, a título preferencial o excluyente, entre los adeptos a la secta.

Y como nuestros inmigrantes intelectuales llegan en su mayoría encallecidos en la busconería típica de la UNEAC, las Brigadas "Hermanos Saíz", la Casa de las Américas, la UPEC (Unión de Panfleteros Cubanos) y el resto del tinglado cultural castrista, tampoco es de extrañar que de entrada se muestren dispuestos a rendirles pleitesía unos guardianes del Santo Grial Retroprogre apenas distinguibles de los de la Isla por sus criterios para repartir premios, estipendios, ediciones, lecturas, becas, contratos...

Cuanto llevo dicho hasta aquí, plus todo lo "mucho con demasiado" añadible, nunca pasaría de ser un desglose de aspectos y móviles perfectamente subsumibles en los dos espaciosos cajones abiertos por ti: "oportunismo y/o ignorancia absoluta". Salvo quizás por la estulticia humana. Ya lo sabían los antiguos romanos:
Stultorum infinitus est numerus / "Infinito es el número de los estultos".

Que ocasionalmente pueden serlo hasta los más escamados y cultos letrados sin enterarse. A modo de ejemplo y para soltar un mal buche que me atragantó a posteriori: apuesto a que la mayoría (algunos sí) del medio millar de firmantes de la Carta Abierta a Bush y a Raúl Castro a propósito del Gustav y el Ike ignoran que firmaron una petición redactada por un poeta, Jorge Salcedo, que todavía escribe ditirambos al Che Guevara.

O al menos así interpretó mi supina ignorancia lírica los versos de "El niño que salvó al Che". Tampoco supe si tirar a parodia o tomar al pie de la letra su "Oda al nuevo anticastrismo", inspirada en un post del inefable Armengol.

Un atracón de emociones irreflexivas fabricada de factura mediática fue lo que condujo en enero del 59 a la súbita apoteosis de Castro I entre la ciudadanía y la intelectualidad. En política, y de eso se trata aquí, las euforias colectivas son muy peligrosas. Más aún entre intelectuales, debido al efecto contagioso. Sea como fuere, insisto de nuevo en que no firmé por haberme parecido un texto de lo más ambiguo y contraproducente, absurda y demagógicamente equidistante en su implícito reparto de culpas a partes iguales.

Como dice el refrán: "De buenas intenciones están pavimentados los caminos del infierno". Por suerte, a despecho de esa monumental concesión gratuita al régimen, a la postre la Casa Blanca ofreció de motu propio, como de costumbre en estos casos, una cuantiosa ayuda que, al serle petulantemente rechazada, la carta de marras cumplió un cometido sin duda no previsto por todos los rubricantes: puso por enésima vez en evidencia al Palacio de la Revolución.

Sé que levanto ronchas, pero al fin y al cabo apenas hago uso aquí de mi derecho a opinar, concedo el de réplica y exhorto a todo aquel que se tome a bien esta llamada de atención a meditar antes de estampar su firma al pie de un petitorio público. Sin contar que nací abicú para aguantar cuje.

Cuídate tú también, caro Camilo: vas bien, mas por la exactitud del etiquetado que les pegas a título anónimo en "Un par de causas", ciertos paisanos rencorosos de la Diáspora que viven del negocio de la credulidad voluntaria occidental querrán hervirte vivo en aceite de soya made in Cuba.

POSDATA: Crece la cola (foto de arriba) frente a la Embajada de España para solicitar visado a título de nieto de inmigrantes económicos y exiliados de la Guerra Civil. La Península va de mal en peor bajo el signo del Zorro socialista, pero en la Isla Castro II acaba de matar a sombrerazos las últimas esperanzas a corto y mediano plazo.

Si no me engaña la vista, veo hasta gente "de colores extraños" esperando su turno. Vamos a ver qué trae
para el 2009 el Odu, Letra del Año o vaticinio yoruba de los babalaos mayores de IFA. En su lugar, aparte de emitir las predicciones sibilinas de costumbre, el Abicú interpondría sus buenos oficios mancomunados ante las legaciones sudsaharianas, especialmente la de Nigeria, a fin de que concedan urgentemente visas turísticas a sus pluridiscriminados hermanos de raza en la Isla. ¿Quién se irá primero del brazo de Ikú, la Muerte, al reino de ultratumba de Oyá: Castro I o Castro II? Estoy expectante...

4 comments:

Anonymous said...

"Muy buenísimo", como siempre.

CLD said...

Jorge, mi muy estimado Abicu, a pesar de las posibles diferencias "existenciales" entre los dos hermanos ("Gigante y sideral" uno, "Pequeno y terrenal" el otro) lo cierto es que representan una misma vision de gobierno, especie de totalitarismo fascista que todos conocemos. Pienso que el castrismo, a pesar de tratarse de un sistema de gobierno personalista, a estas alturas encierra algo mas que pretensiones singulares... Para Castro II y sus colaboradores (complices, hacedores, amigotes) se trata de sobrevivencia a toda costa y de una erronea (por supuesto) interpretacion del poder, lo que les lleva a seguir practicando esa bravuconeria que les ha permitido sobrevivir durante medio siglo.

Las dictaduras no pactan, no dialogan, no sacrifican espacios, fundamentalmente por dos cosas:

-De hacerlo desaparecerian de una u otra forma. Y lo saben...

-El grado de compromiso adquirido por quienes son responsables de guiar los rumbos del engendro es tan profundo como el terror que sienten de perder regalias, de ser juzgados, de pagar por crimenes y complicidades...

Ojala, querido Abicu, el llanto de Castro II representara esperanzas para nuestros presos y opositores, para la gente que cree y que no cree, para nosotros... pero Ted Bundy tambien lloraba... y hasta Hitler...

Un dialogo, en mi opinion, se hace mas que necesario. Creo en el intercambio de ideas, en el debate. Funciono de muchas formas por ejemplo en el Chile post gobierno militar y hasta en Europa del Este, pero no para mutar regimenes establecidos, sino para negociar acercamientos, para crear tolerancias y logicas permisividades.

Ha demostrado el raulismo disposicion al verdadero dialogo, a ese que contempla el desprendimiento y la perdida de poderes como elemento vital? No.
Existen vestigios de que en un futuro cualquiera podria haber cabida para intercambios y justicias? Tampoco.

Mi idea central es que el raulismo, como entidad politica, es mas de lo mismo. Y que pretende continuar por el mismo sendero de ignominia que ha caracterizado a la "revolucion" durante tanto tiempo. Pero quizas erre al prsentar ese par de razones. Debi de haber incluido a los que aun albergan sinceras esperanzas.

Un abrazo!

PD:Disculpa la premura, la falta de acentos y todo el resto. Lo arreglare en mi blog.

Anonymous said...

Apoyo totalmente, que no totalitariamente, lo que dice CLD.
Saludos Abicú.
Tenia la Guerrillera

Güicho said...

Mi guión favorito consiste en el palme -ojo, no el empalme- primario de Castro II, el retorno de Castro I al trono antes de que se pierda la dinastía, y luego el encumbramiento acelerado de Mariela I como sucesora -dado que todos los varones de Castro I salieron blandos de espíritu (por culpa de sus madres.)

Alter, alles Gute für Dich, Weib und Sonstiges in 2009!