...va y hasta se salta un paco de hojas en el calendario del 2010 por insulto senil masivo a causa del inminente colapso chavistaPor Jorge A. Pomar, Colonia
Creer que el Magno Paciente y/o su Hermanísimo han jugado al ganapierde al despachar de urgencia al resolutivo Ramiro Valdés a sacarle las castañas del fuego al Gorila Rojo sería tan injusto como suponer otro tanto por parte de su acorralado ahijado al anunciar el ingreso de militares criollos en la inepta y poco confiable Fuerza Armada Nacional.
La verdad es cruel: tal como venían virándose los caracoles de un tiempo a esta parte sobre la cuna de la Revolución Bolivariana, a ninguno de los tres les ha quedado más remedio que pisotear los temibles tabúes totémicos sudamericanos de Patria-Nación-Soberanía a fin de que el colosal bolo fecal con oclusión neumática acumulado en el cerebro de mosquito de Hugo Chávez no acabe haciendo reventar los ventanales del asediado Palacio de Miraflores.
Cierto, durante el mal llamado "Período Romántico de la Revolución", Valdés aprobó con notas de sobresaliente todas sus pruebas como perro sangriento número cuatro (sólo por detrás de Fidel, Raúl y Guevara). Pero, aparte de que el muñecón miraflorino no le llega al calcañal ni jugando a la quimbumbia a su ventrilocuo habanero, el comandante expósito operaba con todas las ventajas que le confería el raudo desmantelamiento sobre la marcha de la división de poderes, la sociedad civil, la propiedad privada, las garantías burguesas...
No es ni de lejos el caso en Venezuela, que tiene la suerte (1) de no contar con un genio del mal sino con un superdotado en mongolismo social y (2) de saber de antemano a ciencia cierta de qué va el juego y de mirarse en el cochambroso espejo cubano sin necesidad de operaciones "Milagro", con sólo ir a ver a La Habana y recorrer "barrio arriba" y barrio abajo las ruinas y penurias de sus habitantes.
Se calcula que hay unos cien mil cooperantes cubanos en el país andino. Militares y espías en su mayoría. Su misión real: cuidarle las espaldas a Chávez y servirle de guardia pretoriana contra disturbios civiles y motines militares. A cambio, la Isla recibe 90 mil barriles diarios de crudos "subvencionados". Sin contar regalías. A la creciente impopularidad del presidente, ascendente al 75 por ciento de registro civil, se sobreañade un rechazo visceral a los petulantes intrusos criollos.
En particular, el personal civil corre serio peligro de ser linchados por la plebe suburbana una vez que la situación se les haya ido de las manos a sus acorralados anfitriones. A más palos, más revueltas. ¿Y qué otro remedio puede recomendar el autoritario huésped policial? Venezuela es un país donde, por razones evidentes, las nuevas tácticas de infiltración, inseminación artificial de la oposición con espermatozoides socialistas-democráticos sigloveinteañeros y dosificación de represalias estarían completamente fuera del entorno totalitario criollo?
Eso sin contar la circunstancia forzosa de que, caso de cumplirse el descabellado plan de fusión de ambos ejércitos, el orgullo herido de la casta militar venezolana aumentaría exponencialmente el principal dolor de cabeza que se quiere conjurar: una serie de conatos de golpe de estado seguidos de rebelión cívico-militar en medio de una coyuntura de creciente escasez de agua, luz, víveres y seguridad pública, devaluación del sucre y de la vergüenza estatal.
Y visto que no por su voluntad el Gorila Rojo lleva un notorio retraso en el cronograma clásico para implantar desde arriba cualquier totalitarismo de izquierda o derecha*, el aún amplio margen de rejuego electoral y autonomía civil, solvencia económica y poder de convocatoria del movimiento opositor es más que suficiente.
Ahora mismo, un grupo de altos oficiales hartos de relajo bolivariano e injerencia castrista tendría todas las papeletas a su favor para aplicarle con éxito al ex teniente coronel de paracaidas la terapia de choque que les fallara primero a él mismo contra Carlos Andrés Pérez en el 92 y, una década después, a aquellos torpes, desmañados aprendices burgueses de brujo golpista que lo depusieron por unos días en el 2002.Sólo que en esta recaída, a buen seguro ni siquiera los reconocidos poderes taumatúrgicos de nuestro yacente, delirante Magno Paciente consegurían rescatarlo del ridículo con un par de abracadabras y reinstalarlo firmemente sobre la poltrona presidencial en el Palacio de Miraflores.
Así joropo y porotos, a la zaga del decepcionado demirugo alemán del "socialismo democrático del siglo XXI" Heinz Dietrich, las primeras ratas de la alta nomenclatura chavista acaban de abandonar a tiempo la zozobrante piragua bolivariana y otras muchas se aprestan a hacerlo a la menor señal de naufragio. De modo que lo más probable sea que en efecto, contrariando a sus detractores, dentro de poco nuestro flamante Procónsul Apagafuegos acabe cumpliendo bajo la vacilante carpa del chaplinesco circo caraqueño una misión de alto voltaje fuera de su agenda secreta de viaje.
Tal vez, algo menos espectacular que la efectuada por orden personal del Führer el 12 de septiembre del 43 encargada por el coronel de las SS Otto Skornzeny, el intrépido paracaidista que rescató a bordo de un planeador al igual de calamitoso y bocón Duce (Mussolini) del hotel Campo Imperatore en los Montes Abruzos, donde lo habían recluido sus gentiles captores monárquicos.
Pero, si bien la función de rescatista aéreo encargada a la sangre fría de nuestro berrenchinoso Ramirito en Caracas podría no ser tan sensacional como aquella del Gran Sasso (Gran Piedra) en los Apeninos, la reprimenda del Magno Paciente promete ser un calco paródico de la que le bajara un frenético Adolf Hitler a su marioneta italiana al arribar al bunker imperial: "¿Qué chavismo es ése que se derrite como la mantequilla?"
Y sin sombra de duda, dada la comprobada pendejitis que aflige al Gorila Rojo a la hora del cuajo, a esa altura de vértigo del juego, temeroso de la arrechera asesina de sus paisanos, no es difícil imaginárselo lloroso y arrepentido, Biblia, rosario y crucifijo en las engarrotadas garras. Pero esta vez, lo dicho, no habrá chance de reenganche a la italiana con la improvisación de una Repubblica Sociale Boliborghesa en --pongamos-- los altos de la Guaira .Arriesgado experimento mimético a título de protectorado castrista que duraría menos que un merengue en la puerta de una escuela. Tras lo cual le esperaría a él también una soga colgando de un árbol en pleno parque central de ese ahora exclusivo balneario de la boliburguesía. De momento, aunque la opinión pública occidental apenas se dé por enterada, ahí están los estudiantes a las puertas del Palacio de Miraflores, del Palacio de Justicia de Maracaibo y en todas las grandes ciudades de país sudamericano.
Por lo que nos atañe como oposición militante, cabe resaltar aquí el siguiente dato: a diferencia del alarmado Palacio de la Revolución, nuestra disidencia leal aún no se ha percatado de la trascendencia criolla de esta nueva marejada de disturbios en la gasolinera castrista ni de las desastrosas repercusiones de una previsible hecatombe chavista sobre la ruinosa economía cubana y las escasas posibilidades de éxito de la trastabillante sucesión raulista en curso, a la que ellos apuestan...
A pesar de esa espada de Damocles pendiente sobre las cabezas de nuestro Buró Político, reina en toda la Isla y la Diáspora una calma chicha general. Casi todas las miradas, fijas en asuntos de poca monta como la controvertida presencia de los Van Van y demás cantantes orgánicos del régimen en Miami o los aspavientos de la Academia Blogger. (En realidad, podemos darnos con un canto en el pecho si Barack Hussein no lleva el Diálogo de las Civilizaciones zapaterista más allá de esos intercambios culturales). Si por ventura cree que exagero demasiado la nota pesimista, juzgue el lector por el calado despectivo-reivindicatorio de esta madreperla de ostra venal lanzada al desgaire no más ayer domingo por su apoderado mediático exliar en un influyente diario español y citada en extenso, acríticamente, por diversas fuentes exiliares:
Juan Francisco Alonso, "Chicas guerreras. Re(blog)ución en Cuba", ABC 07-02-2010: Según Ernesto Hernández Busto, ensayista, autor del blog penultimosdias.com, «la disidencia tradicional no ha conseguido en diez años lo que los bloggers han logrado en dos, y quizá por eso lo que era más o menos tolerado, ahora ha dejado de serlo. Tienen miedo a que se generalice el fenómeno».
Ahora cotéjese, por favor, esa tajante, rotunda afirmación con este pasaje del testimonio ocular de Emma Zinski en La Habana sobre la tal Academia Blogger (foto de abajo durante una conferencia de Reinaldo Escobar) y sus tan propaladas actividades socavadoras del establecimiento castrista. Originalmente publicado en el Blog de Zoé Valdés el pasado 4 de febrero bajo el título "Lo que vi en Cuba":
Intenté introducirme en el mundo de los blogueros, pero en realidad ese mundo no existe más allá del piso 14 de Yoani Sánchez, imposible dar con los blogueros independientes, que no sean subalternos a Generación Y; todo pasa por ella y lo que vi, una sucursal de la estructura gubernamental, no me animó para reiterar lo que ya tanto se ha dicho en entrevistas a la bloguera nacional, y lo que ella misma ha expresado en su blog. El movimiento contestatario bloguero no existe en Cuba, se limita a mostrar lo que vemos a diario en las calles...Los verdaderos resistentes son los opositores que llevan años en la lucha diaria por conseguir –no espacios de libertad- sino la libertad entera. Esa gente sí tiene mucho que decir... Lo demás, fuera de eso, es un entretenimiento pernicioso para distraer de lo que realmente importa en Cuba: vivir de manera normal, como la gente aspira a vivir en otros países... Los blogueros en Cuba actúan en una especie de “cocoon” o cápsula y las advertencias –si las hubiera– no pasan de eso, advertencias. Ni hablar de los montajes innecesarios, y de la chivatería penetrante...
Lo visto por la viajera es apenas la punta del globo cautivo. Pero, así como Emma fue lo bastante sagaz para intuir las amarras y el gran resto gaseoso oculto al ojo indiscreto, también los fantasiosos timoneles de ese fabuloso zepelín diversionista deben de saber que el Gran Hermano fiscaliza y registra minuciosamente cada una de sus acrobacias digitales para sacarlas a relucir no bien se pasen de rosca.
Por desgracia, no sólo esos chicos sicodélicos sino los veteranos opositores de su entorno sociata contemplan esperanzados los celajes cambiarios de la Casa Blanca y lamentan que el nuevo viejo presidente no bese la mano negra tendida desde el Despacho Oval. ¿Solidaridad de la Academia Blogger y del estudiantado criollo con sus represaliados homólogos venezolanos? Y bien, gracias: vea el lector AQUÍ y ACÁ cuáles son las cuitas actuales de los heroicos herederos de Manzanita (José Antonio Echevarría, líder de la FEU y el asalto al Palacio Presidencial muerto en acción el 13 de marzo del 57).
Los veteranos de la disidencia leal, ídem: caca, a menos que lo hagan antes Obama & Zapatero, a ellos nada se les ha perdido en bretes neoliberales capaces de atrer sobre sus serenas cabezas conciliatorias la ira de las autoridades. Sin embargo, todo indica que nuestras semicentenarias "caenas" amadas empezarán a romperse justo por el eslabón más débil pero vital del régimen: el lucrativo enclave venezolano.
Su al parecer inminente caída le pondría la tapa a nuestro pomo ya rebosante del Período Especial, precipitando tal vez el augurado final bológico del clan biránico (de Birán, hacienda natal de los Castro en Oriente) vía insulto senil masivo en el Palacio de la Revolución. Huelga aclarar que El Abicú y su Alter Ego apuestan con sus ocho patas diestras a la debacle primero en Caracas y después en La Habana. O al revés, pero siempre en instantánea suceción...
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*Uno o dos años a todo reventar, según demuestra la cronología de ascenso al poder omímodo de Lenin, Hitler, Mao y Fidel. Excluyo a Mussolini porque, aparte del desembarco angloamericano en Sicilia, una de las causas de fondo de la escandalosa ineficiencia del Fascio (dentro y fuera de la península) y de su horrendo linchamiento en Milán estriba en su incapacidad para conseguir esa meta totalitaria inexcusable en el tiempo récord establecido a partir de su exitosa Marcha sobre Roma.No obstante, al igual que la Revolución Bolivariana, clasifica de lleno como régimen fascista tanto por esa fallida intención, sus raíces socialistas, su mítico afán de superioridad antropológica, como por su mesiánica aspiración a la utopía terrenal y sus igualmente fallidas aventuras expansionistas en busca de "espacio vital". Partiendo de esos rasgos definitorios, excluyo al franquismo que, institucionalmente, clasifica más bien como una férrea dictadura autoritaria de derecha implantada por reacción a las tendencias totalitarias republicanas que dieron lugar a la Guerra Civil. [Foto: Cadáveres del Duce y su amante Clara Petacci ("Claretta"), colgados por los pies el 28 de abril del 45 en el Piazzale Lorett de Milán tras ser capturados y seviciados desde la víspera.

















