Friday, 30 January 2009

Un plato de puré de San Germán para el Apóstol por cortesía de Medvédev

Rusia dona un lote de 25 mil toneladas de guisantes secos...

Por Jorge A. Pomar, Colonia

Base del "potaje de chícharos"
en la cocina tradicional cubana, los guisantes secos adquieren carta de nobleza en los manuales del giro y los menús de restaurantes finos, donde se les rebautiza con el pomposo y a menudo engañoso nombre de "puré de San Germán". Previamente torrefactados o "achicharrados" en los tostaderos, estiran desde hace décadas la cuota de café molido destinada a los comunes mortales.

Pues bien, en ocasión de la visita oficial del septuagenario presidente cubano a su joven homólogo ruso Medvédev, Moscú acaba de anunciar un donativo de nada menos que 25 toneladas de granos. (Si aún no se ha enterado, pinche para leer la noticia en Yahoo.) No serán frijoles negros, colorados o blancos, ni garbanzos o lentejas, sino aquellos amarillentos chícharos antaño aborrecidos en las mesas insulares y hogaño, dadas las penosas circunstancias posciclónicas, agradecidos con un ojo sonriente y el otro lagrimeante.

Como recordará el lector criollo, algunos guasones ocurrentes concibieron a principios del Período Especial, cuando el brusco recorte de los subsidios soviéticos precipitó a la Isla en la actual crisis económica, la idea de profanar el busto de yeso del Apóstol en parques y escuelas sirviéndole sobre el pedestal un humeante plato de sopa de chicharos rusos a capella, acompañado de un irreverente grafiti que rezaba algo así como: "Despierta, cabrón. No sueñes más. Ahí tienes la ración que te toca en la patria que soñaste".

Desde luego, aquel inaudito relajo, aquella bufonesca falta de respeto con el gran prócer de los próceres, con el segundo "Padre de la Patria" (al primero, Carlos Manuel de Céspedes, que le dio candela a Bayamo por gusto en 1868, lo depusieron los mambises; al tercero no ha nacido quien lo deponga y va camino de fallecer de muerte natural, mandando hasta el postrer aliento desde su lecho palatino) caído en combate por pura desorientación, venía a ser una clara alusión al ubicuo abuso oficial con el legado martiano.

Con todo, en última instancia hay que admitir que, al menos en su avatar más truculento de la fatídica carta testamento a su amigo testamento. Hablo del José Martí (1853-1995) belicoso hasta el suicidio, de la "guerra necesaria" y, en particular, el del silencio conspirológico que confesara en carta a su amigo Manuel Mercado:

"Ya estoy en peligro de dar mi vida por mi país y mi deber puesto que lo entiendo y tengo ánimo con que realizarlo...de impedir a tiempo con la inde­pendencia de Cuba que se extienda por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestra tierra de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso... En silencio ha tenido, que ser porque hay que cosas que para poder realizarse han de andar ocultas".



No cabe la menor duda de que aquel Martí trágico y macabro, intransigente, líricamente fundamentalista, aspiraba a contemplar hasta las calendas griegas, desde su tumba con "un ramo de flores y una bandera" (¿qué concepto metafísico de la muerte tendría el bardo de "Yugo y estrella"?) en el mausoleo de la necrópolis santiaguera de Santa Ifigenia a los cubanos consagrados en cuerpo y alma a la misma sacra misión eterna que el jefe del asalto al cuartel Moncada, perpetrado con alevosía y nocturnidad la saturnal madrugada del 26 de julio de 1953 por un comando de jóvenes desaprensivos a las órdenes Fidel Castro.

En ese sentido, escriban lo que escriban hoy académicos e historiadores, duélale a quien le duela entre los millares de obreros de la cultura y la docencia que viven de esa vasta, siempre floreciente industria hagiográfica, Martí fue, en efecto, el legítimo "autor intelectual del asalto al cuartel Moncada" (Fidel). Yerran nuestros Herodotos, habida cuenta de que, sustentada en ese o cualquier otro hecho histórico, se trata de una tozuda realidad subjetiva de factura intelectual en la mente de millones de cubanos a ambas orillas del estrecho de la Florida. Sus repercusiones no sólo son tangibles en la actualidad, sino que se proyectan hacia el futuro.

Y lo que es peor, además de perpetua manzana de la discordia historiográfica entre el criollaje culto e inculto, político o apolítico, a justo título don José Julián Martí y Pérez, de padres españoles leales a la Corona y delirante mentor habanero (Rafael María de Mendive), es corresponsable del medio siglo de hambre, miseria, guerra y desolación subcontinental instaurado por la megalomanía de ese otro pichón de español monárquico que es el Magno Paciente, cuyo fervor patriótico es igual de consustancial a su bastardo estatus de cubano de primera generación.

Sé que pocos estarán de acuerdo con esta valoración histórica, arguyendo que hubo otros avatares martianos. Pero Fidel, tan desprovisto de sentido del humor y escaso de sentido común como José Julián, tenía derecho a escoger justo el más conveniente a su insaciable voluntad de poder. Pues, a todas luces, el Martí Intransigente tampoco era sólo el "santo de América" que nos han venido inculcando rutinariamente en la escuela a más tardar desde el tercer decenio de la era republicana. Por entonces, la generación del 33
, bajo la batuta ñángara de Mella y Villena, acopla por primera vez el culto a la polivalente personalidad martiana al dogma marxista, allanando el camino hacia la exégesis castrista en el Año del Centenario Martiano.

En todo caso, nadie que no esté dispuesto a darle guerra armada a la tiranía castrista con la misma intransigencia que los revolucionarios antimachadistas del 33 o sus émulos antibatistianos del 53, tiene derecho a tomar como referente histórico al Martí violento de la "guerra necesaria". De ahí que, menos que nadie, los "dialogueros" no puedan ni deban remitirse con justicia a él ni al mambisado de la tea incendiaria y la táctica de tierra arrasada del 95-98. El único modo creíble de ser martiano es ser consecuentemente liberal, conservador o socialdemócrata ortodoxo, que es la idiosincrasia más afín al pensamiento de Martí.

Además, Martí estaba imbuido de ínfulas mosaicas de fundador de religiones nacionales. Sólo que, como claramente nos revela el Diario de campaña, su
romántica estrategia de poder pereció de muerte súbita al primer choque frontal con las crudas realidades humanas y sociales de la "manigua redentora", donde prevalecían la raza, la región y el caudillaje. Por lo demás, siendo siempre la historia con minúscula materia --o sea, el imposible recuento del infinito caos fractal de sucesos, criterios y emociones inherente al polifacético flujo existencial--, el Comandante en Jefe está en su derecho de interpretarla como mejor cuadre a sus espurios intereses.

De manera que Martí, como dice la canción, "no debió de morir, ay de morir...". De hecho,
al menos en los ensayos de algunos historiadores que no acaban de entender que una nación no se funda a partir de epopeyas pretéritas sino del firme propósito actual de compartir un presente común proyectado al futuro, Martí "vive", "no ha muerto", es "obra que es vida", "vida que es obra", etcétera, etcétera.

No en vano el yacente "compañero Fidel" acaba de subirle la parada a Obama, reclamándole como condición-sin-la-cual no para negociar en su penúltima Reflexión, titulada Descifrando el pensamiento del nuevo presidente de Estados Unidos la devolución de la Base Naval de Guantánamo (único territorio libre restante en la Isla).

Al mismo tiempo, se confabula explícitamente con Rusia y China en contra del martiano "Norte revuelto y brutal que n os desprecia". The show must go on hasta después de las Magnas Exequias. Ahora ya no la "
hermana" Unión Soviética, la Rusia neoliberal del capitalismo salvaje es la que pugna por caer, "con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América", jugando de nuevo a la vieja guerra fría con Uncle Obama a expensas de nuestra desgraciada Isla.

El consumado poeta de los Versos sencillos y otros textos literarios es inolvidable, inmortal si se quiere. Valga la aclaración; sólo para consumo de los más exaltados, claro está. En cuanto al patriota, el estadista sin Estado que le reprochara al dominicano Máximo Gómez entre un par de tiendas de campaña aquella perogrullada fuera de contexto de que "¡Un pueblo no se funda, General, como se manda un campamento!", pasaría a ocupar el lugar que le corresponde en el nutrido panteón mambí, compartiendo protagonismo histórico con cientos de ilustres opacados por su talla intelectual.

¿"...odio invencible, rencor eterno"?



Presuntuoso "escolar sencillo" ése, aleccionando sobre cuestiones patrióticas a doña Leonor Antonia de la Concepción Micaela Pérez Cabrera, su madre, nacida y criada en Santa Cruz de Tenerife, Islas Canarias, y casada con el celador de la fortaleza de La Cabaña Don Mariano Martí y Navarro, cuyo natalicio y muerte por algo jamás han sido celebrados en la Isla.

Igual, por alguna razón de exceso verbal una mano previsora arrancó del Diario de campaña los comentarios del delegado del Partido Revolucionario Cubano acerca del sonado altercado con el general mulato Antonio Maceo en la dramática entrevista de La Mejorana.

En las altas dosis administradas a pulso a nuestros "escolares sencillos", paradójicamente inmunizados desde el jardín infantil contra el asombro dialéctico del "canario amarillo que tiene el ojo tan negro", el Martí didáctico y divulgador ducho en tesis buenistas surte visibles efectos contraproducentes. La vida y la psiquis humana --alcanzó a comprobarlo con amargura poco antes de morir-- no son del color rosa con que él las pintaba en sus arranques de sublimidad.

Justo de esos conflictos con la vida real nacen los mejores chispazos de lucidez en los 27 tomos de sus Obras completas, cuya polvorienta existencia en los anaqueles de bibliotecas y oficinas estatales los adultos ignoran respetuosamente. Jamás las han leído ni leerán de cabo a rabo.

Saludable desdén, pues esa egocéntrica estrella juvenil suya "ilumina y mata" a vivos y difuntos por igual desde que, con tanto celo como cálculo fundacional, comenzara a esculpir en plena adolescencia la estatuaria patrística de sí mismo que legó a la posteridad al inmolarse premeditadamente en aquella escaramuza del 95.

Vicio con réplicas tragicómicas a lo Chibás en una República no soñada por su mente calenturienta. En realidad, la culpa Maese José Julián ni la tiene ni deja de tenerla. Como sus Obras Completas, donde lo uno suele darse la mano con lo opuesto de una página a la siguiente, como en Wikipedia.


Quienes perjuran amar a Martí y aún abogan por aquella utópica república "con todos y por el bien de todos" pecan evidentemente por anacronismo, puesto que tanto el escenario como los actores para los que el Martí Demiurgo la concibiera han sido radicalmente barridos de la faz del archipiélago por el vendaval castrista de enero del 59.

Al cabo de cincuenta años hace ya largo rato que la última generación supuestamente portadora de "esencias martianas" inició su desfile por los cementerios.de la Isla y la Diáspora. Y nada indica que los cínicos, descreídos "pinos nuevos" del siglo XXI, integralmente educados bajo el totalitarismo insular o en democracias consumistas del mundo libre, estén por la labor...

Eso sin contar que, en el mejor de los casos, el pretendido amor al Apóstol no puede ser otra cosa que una abstracción mística. En el peor, y por desgracia el más socorrido, oculta el deseo de legitimación de las elites políticas de turno. No en balde, las notorias ambivalencias y vaguedades martianas han servido sucesivamente a todos los gobiernos y partidos de oposición lo mismo para un roto que para un descosido.

Aquí los martianos anticastristas redargüirán citando las consabidas críticas de su ídolo al marxismo. En efecto, aunque le creyese merecedor de honor porque "se puso al lado de los humildes", Martí sabía de qué pata renqueaba Karl Marx y jamás comulgó con los socialistas "científicos".

Ahora bien, lo que nadie capaz de raciocinio dialéctico puede negar es la siguiente lógica incontrovertible: de la eclatante desproporción entre la pequeñez de una Isla de, a la sazón, apenas tres millones de habitantes (en su inmensa mayoría todavía blancos indecisos entre la lealtad a España y a Cuba independiente, o libertos africanos bozaloparlantes de los barracones cañeros sin motivos plausibles para apreciar a la sacarocracia insurrecta) y la enormidad de la misión histórica de atajar la expansión del pujante imperialismo anglosajón en América del Sur, se desprende necesariamente el mandato de que en lo adelante los cubanos viviésemos en perpetuo estado de sitio frente a un todopoderoso enemigo externo a 90 millas de nuestra costa norte.

Y el único correlato sociopolítico de semejante estado de sitio a perpetuidad es justamente el comunismo de guerra, cuyos corolarios son a su vez el régimen de ordeno y mando,
la exacerbación nacionalista, el culto selectivo a los héroes intransigentes, la fobia contra los gringos, la supresión de cualquier disidencia interna, el monopolio estatal de la información, la tribuna y movilización permanentes, la irracionalidad orwelliana, el igualitarismo a ultranza, el colectivismo económico, plus el estricto racionamiento de los siempre escasos bienes de uso y consumo.

Desde ese ángulo visual, Fidel Castro no sólo está en su derecho a reclamar para sí la herencia testamentaria del Apóstol, sino que ha sido, de facto y de jure, el más consecuente de sus discípulos desde la proclamación --popularísima, por cierto-- de la Primera República en mayo de 1902 por unos veteranos de las guerras de independencia más bien satisfechos con el statu quo postocupacional y emocionalmente, quienes más quienes menos, distantes de un Martí de carne y hueso al que habían tenido el gusto y/o disgusto de conocer más en vida que en obra.

Por lo demás, que en el fondo Fidel tampoco comulgaba con Marx era un dato biográfico del dominio de la vox populi a más tardar desde la famosa declaración del "carácter socialista" de su Revolución la víspera del ataque a Playa Girón en 1961. Por si quedarán dudas al respecto, han vuelto a demostrarlo fehacientemente la irrupción de la flota rusa en el puerto habanero y la pleitesía oficial rendida por el Hermanísimo al Kremlin neoliberal de Putin y Medvédev.

Al fin y al cabo, también en esta marcada propensión castrista al cambio de banderías en aras de la causa nacional hay un nexo psíquico-libresco entre la sobrehumana misión asignada por Martí a los cubanos, su exagerado culto a los muertos heroicos y la génesis de España (ahora mismo, para más semejanza con lo que sucede en la Perla de la Corona, puesta de nuevo en peligro secesionista en la Península por el esperpento zapaterista de la "Nación de Naciones"). A saber, que en el fondo dicha misión de sacrificarse sine die en aras del triunfo de la hispanidad en América del Sur no sería más que una reminiscencia del arquetipo ancestral de la Reconquista Española.

Discontinua y azarosa epopeya que dura 800 años y tiene como centro al legendario Rodrigo Díaz de Vivar. E
l Cid Campeador ponía su espada indistintamente al servicio de las taifas celtibéricas como de las mahometanas. Y cuenta la leyenda que, cadáver a caballo, realizó la póstuma hazaña de ahuyentar a los moros.

Martí, conocedor de ambas fábulas fundacionales desde la infancia, la habría sublimado, asignándole por analogía a la variopinta taifa criolla la misión preventiva de salvar a la cultura española en Sudamérica. Por suerte, el creciente tumulto frente al Consulado de España es la prueba irrefutable de que los hedonistas cubanos ni éramos ni somos aptos para tan quijotesca faena:
unos 400 mil patriotas martianos de raza blanca acreditan "limpieza de sangre" para aspirar a los beneficios de la Ley de Abuelos. En cuanto a negros y mulatos, no se largan en masa por falta de hacia dónde.

Rotundo, brutal mentís, pues, a
l "Santo de América" al cabo de 156 años del natalicio. A despecho de sus idólatras y biógrafos. Por consiguiente, ese Martí viviente, que ciertamente era cualquier cosa menos veleta en asuntos patrios, a la vista de su fracaso estará revolcándose de rabia dentro del sarcófago.

Lo que no quita que merezca con creces el plato hondo de sopa de chícharos a capella que a buen seguro le servirán dentro de poco a pie de busto algunos guasones del patio gracias al primer lote de 25 mil toneladas de granos dizque desinteresadamente donado por Putin y Medvédev.

En fin, lo dicho: los camareros clandestinos expertos en puré de San Germán largos de agua y cortos en sazones criollos & embutidos peninsulares hacen una labor de profilaxis patria en un país donde los últimos afortunados que conocieron en persona al Apóstol, y por ende podían quererlo u odiarlo de veras, platican con él en el Más-Allá desde hace medio siglo largo.

Por cierto, en la cuchara de campaña de Martí, exhibida si mal no recuerdo en el museo de la humilde casa paterna sita en el 314 de la Leonor Pérez (antigua calle de Paula), Habana Vieja, cabría fácil en dos o tres bocados la cuota per cápita mensual de picadillo de res distribuida en Navidad por las espléndidas Oficinas de Control y Distribución de Alimentos (OFICODA).

A buen seguro esa cena para indigentes servida en breve al busto a nombre de Liborio, genotipo caricaturesco del cubano de a pie, ni siquiera es para el torpe jinete suicida de Dos Ríos, épico difunto al que es indispensable relajar un poco, amansarle el cráneo, acostarlo de una vez a dormir el bien ganado sueño eterno.

Sin pesadillas, para que quizás por fin empiecen a vivir sobriamente los cubanos comunes y corrientes, hoy apenas de cuerpo presente.
Esa sopa de chícharos rusos por cortesía de Putin-Medvédev es, sin colas ni discusiones, exclusivamente para los hermanos Castro y sus secuaces.

Por ese lado, duerman tranquilos los martianos furibundos. Pero a mediano o largo plazo sería tan fatal como al arriarse en el castillo del Morro la bandera de las barras y estrellas el 20 de mayo de 1902 (apenas una generación más tarde el espectro martiano le jugaría a la Isla la mala pasada que culminó en la apoteosis castrista del primero de enero del 59) que la libertad volviera a llegarnos por iniciativa de un inquilino lincolniano (Martí no supo o no quiso descifrar al maquiavélico Lincoln real) y proteccionista de la Casa Blanca, por muy prieto que sea...

7 comments:

Anonymous said...

Usted es uno de los mejores tecosos de la web. También una persona de las más libres que conozco. Hoy voy a brindar con unos amigos en un bar por los como usted que no abundan en este mundo, tan superficial, tan lleno de masas inertes.
Lo mejor para usted.

Andrea Pott

Lazaro Gonzalez said...

Luego vuelvo por el tema. Pero te puedo leer desde mis 6.2 y 285 gracias a la emblematica frita antes del 68 y a los chicharos rusos que conste after.

Anonymous said...

VIVA EL ABIKÚ!!
LAVERDAD QUE EL ABUSO DE LA IMAGEN DE MARTÍ QUE FUE UN MORTAL Y SU ABUSO IDEOLÓGICO A CONVENIENCIA ME REVUELVE LAS TRIPAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAÁS

Anonymous said...

Las asociaciones de exiliados cubanos y dirigentes del Partido Popular (PP), el principal de la oposición en España, participarán este domingo en Madrid en una concentración en favor de la libertad en Cuba con motivo del 50 aniversario de la Revolución liderada por Fidel Castro.

Los convocantes del acto, cuyo lema será "Cuba: medio siglo sin libertad'', son la Asociación de Iberoamericanos por la Libertad y la Asociación Española Cuba en Transición.

La concentración, que tendrá lugar a mediodía en la céntrica Puerta del Sol madrileña, contará con la asistencia de numerosos colectivos iberoamericanos y de representantes de otras formaciones políticas, que se han sumado a la iniciativa a pesar de no haber sido invitados expresamente por la organización.

El gobernante Partido Socialista Obrero Español (PSOE) no participará en la concentración al no haberse cursado invitación y al considerar que la cuestión de Cuba se ha de enmarcar en una "política de Estado'' dirigida por el Gobierno, según informaron fuentes socialistas.

Por parte del Partido Popular, estarán presentes la presidenta del Gobierno regional de Madrid, Esperanza Aguirre; el coordinador de Presidencia y secretario de Relaciones Internacionales, Jorge Moragas, y el vicesecretario de Comunicación, Esteban González Pons, entre otros dirigentes.

La escritora cubana en el exilio, Zoé Valdés, será la encargada de leer el manifiesto en el que se reivindicará la instauración de la democracia en Cuba y el fin de la dictadura castrista.

Durante el acto, se leerán algunos extractos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos para reforzar la idea de la libertad anhelada en la isla.

Una manifestación de signo contrario, en defensa de la Revolución cubana, tuvo lugar ayer en Madrid organizada por el Partido Comunista de España (PCE), Izquierda Unida y unas 80 organizaciones.

Miles de personas, 8,000 según los organizadores, se manifestaron en apoyo a Cuba y en conmemoración de los 50 años de la revolución en el país caribeño.

Convocados por cerca de un centenar de organizaciones, los manifestantes, bajo el lema "50 años de revolución. Cuba no está sola'', recorrieron durante cerca de dos horas algunas de las principales calles de la capital española desde la Glorieta de Bilbao hasta la Plaza de Colón.

Los participantes en la marcha corearon eslóganes como "¡Fidel amigo, el pueblo está contigo! y al pasar ante la sede del opositor Partido Popular lanzaron gritos de protesta contra la formación conservadora y especialmente contra la presidenta de la región de Madrid, Esperanza Aguirre.
www.elherald.com

Anonymous said...

La Puerta del Sol de Madrid se ha llenado este mediodía, a pesar de la nevada que se está registrando en la ciudad, con manifestantes a favor de la libertad en Cuba, tras 50 años de dictadura de los hermanos Fidel y Raúl Castro.

Bajo el lema 'Cuba: medio siglo sin libertad', la Asociación Cubana en Transición y la Asociación de Iberoamericanos por la Libertad convocó esta protesta, en la que la escritora cubana en el exilio Zoé Valdés ha leído un manifiesto.

En él, se tildó de "anacrónica" la dictadura cubana por convertir el país durante 50 años en "una nación destruida en el orden material y espiritual, congelada en el tiempo, en la que más de 200 presos de conciencia purgan largas sentencias en unas cárceles terribles".

Asimismo, se denunció que "los demócratas de la oposición que piden elecciones libres y respeto por los derechos humanos sufren toda clase de vejámenes y atropellos".

El manifiesto exigió al régimen cubano "que abra las cárceles, permita que los cubanos ejerzan sus derechos expresen sin más dilación sus preferencias políticas y le dé paso a la inevitable transición hacia la democracia".

También reclamó al resto de los gobiernos del mundo que "denuncien vigorosamente los crímenes de esa tiranía, apoyen explícitamente a la oposición democrática cubana y demanden con energía la libertad de todos los cubanos".
Pancartas y mensajes de libertad

Durante la concentración se exhibieron multitud de pancartas como las que rezaban "1959-2009: 50 años ¿hasta cuándo? ¡ Libertad y democracia en Cuba ya!", "Maldita sea la dictadura y los canallas que la apoyan" y "Stop a 50 años de dictadura", todo ello entre banderas cubanas, españolas y del PP.

La presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, se mezcló entre la multitud congregada en la Puerta del Sol y cambió impresiones con algunos represaliados por el castrismo, a los que presentó a los periodistas.

"Nunca he visto una manifestación bajo la nieve, esta es la primera que la veo", dijo, entre los gritos de los manifestantes, que coreaban repetidamente "¡Viva Esperanza!" y a lo que ella contestó "Viva Cuba libre".

En referencia a la manifestación de este sábado a favor de la dictadura cubana, Aguirre señaló a los periodistas que "el hecho de que haya gente que defienda la dictadura como el régimen ideal a mí verdaderamente me avergüenza".

"Que el régimen castrista me insulte a mí me llena de orgullo, lo que me preocuparía es que me pusiera bien", sentenció Aguirre.

Por su parte, el coordinador de Relaciones Internacionales del PP, Jorge Moragas, dijo que "el compromiso del PP con la libertad viene de lejos y hoy es un día más, aunque llueve, nieva, estaremos aquí siempre".

Respecto a la manifestación de ayer por parte de IU, CCOO y el Partido Comunista en favor de la dictadura cubana, Moragas señaló que le parece "lamentable, de un snobismo político insoportable".

"A mí, lo que más me revienta de los partidos democráticos de izquierdas españoles, es que para ellos quieren democracia, pero, para el pueblo cubano, miseria, eso, desde aquello que llaman izquierda... ¿cómo se puede sostener políticamente o intelectualmente?..", añadió.

"Que no esté hoy aquí el PSOE es una muestra de ese talante a veces muy poco democrático", concluyó Moragas por la ausencia de dirigentes socialistas en la concentración por la democracia en Cuba.

En la misma línea se pronunció el portavoz del Grupo Popular en la Asamblea de Madrid, David Pérez, quien exigió a la izquierda española "una rectificación a su indulgencia con la dictadura cubana".

"Algún día, cuando caiga el régimen cubano y nadie pueda ocultar ya la barbarie de sus prisiones, el horror de su aparato represor y la cruda realidad de su pueblo, muchos de estos izquierdistas se tendrán que avergonzar de haber apoyado esa dictadura", añadió Pérez.
www.elmundo.es

Anonymous said...

ABC.es›
Domingo 1, febrero 2009 -
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre junto a Jaime Mayor Oreja, Jorge Moragas, Zoe Valdés y Mikel Buesa. EFE. | MADRIDActualizado Domingo, 01-02-09 a las 14:44
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha dicho hoy, durante una concentración en la Puerta del Sol de Madrid en favor de la libertad en Cuba, que para ella es “un honor” que le insulte “la dictadura liberticida” de Fidel Castro.
En declaraciones a los medios, Aguirre ha subrayado que lo que más “le va a impresionar a Fidel” es que “bajo la nieve los madrileños han venido a protestar por la dictadura cubana” y ha valorado el “mérito” de las personas que este mediodía han secundado la concentración en el centro de Madrid.
Varios cientos de personas han secundado, a pesar de la intensa nevada, la concentración convocada por la Asociación de Iberoamericanos por la Libertad (AIL) y la Asociación Española Cuba en Transición (AECT) con motivo del cincuenta aniversario de la revolución cubana, y que ha contado con el apoyo del Partido Popular, UPyD, CiU y UPN, además de colectivos de gays y lesbianas.
En el transcurso del acto, los manifestantes han ondeado banderas cubanas, españolas y del colectivo gay, también han coreado en un par de ocasiones “Esperanza, Esperanza”, en honor de la presidenta madrileña, y un grupo de cubanos exiliados aupó al estrado al cabeza de lista del PP al Parlamento Europeo, Jaime Mayor Oreja. Varios cientos de personas han secundado, a pesar de la intensa nevada, la concentración convocada por la Asociación de Iberoamericanos por la Libertad (AIL) y la Asociación Española Cuba en Transición (AECT) con motivo del cincuenta aniversario de la revolución cubanaAguirre ha insistido que los madrileños “han llenado” la Puerta de Sol “bajo la nieve” y han pedido lo que relata la canción de Gloria Setefan “Quiero mi Cuba libre” que, precisamente, sirvió para cerrar el acto. La presidenta de Madrid ha remarcado que “Fidel mintió “cuando dijo que no quería el poder, que no era comunista y que todo el mundo iba a ser libre para hablar en favor y en contra de él”. Aguirre ha hecho hincapié en que Castro “ha mentido” y lleva cincuenta años “usurpando el poder de los cubanos”. “Para mí es un honor -ha dicho- que me insulte la dictadura cubana, lo que me preocuparía es que hablaran bien de mí”. A la pregunta de qué le parecía que el PSOE no asistiera al acto, la presidenta regional ha instado a que se les pregunte a ellos, “a lo mejor estaban de acuerdo con la convocatoria pero no han venido”. Aguirre también se ha referido a la concentración ayer, de signo contrario, en defensa de la revolución cubana y ha señalado que le “avergüenza” que partidos como IU defienda la dictadura como “régimen ideal”.
En el mismo sentido se ha manifestado el secretario de Relaciones Internacionales del PP, Jorge Moragas, quien ha calificado de “snobismo político insoportable” que IU o CC.OO apoyen una manifestación a favor de Castro. “Lo que más me revienta -ha comentado- es que partidos democráticos de izquierda quieren para ellos la democracia, y para el pueblo cubano la miseria”.
El acto ha concluido con una intervención de la escritora

Anonymous said...

MADRID, 1 Feb. (EUROPA PRESS)

Más de 80 organizaciones, entre ellas el Partido Comunista de España (PCE), Izquierda Unida (IU) o Movimiento de Solidaridad con la Revolución Cubana, se han concentrado en Madrid bajo el eslogan 'Cuba no está sola', para conmemorar los 50 años de la Revolución cubana y protestar contra "la campaña de falacias", vertidas desde el PP de Madrid y su presidenta, Esperanza Aguirre.

La concentración reunió a millares de manifestantes que coreaban consignas como 'Viva Cuba, Fidel y el Che' y 'Fidel amigo el pueblo está contigo'. Los asistentes alzaban pancartas que expresaban protestas como 'Cuba ejemplo de dignidad' y con la efigie de Aguirre bajo el título 'Tú si que eres canalla fascista'.

"QUE SE ACABE EL BLOQUEO PARA CUBA"

Según los firmantes del manifiesto, la concentración ha sido convocada para celebrar el 50 aniversario de la Revolución en Cuba, pero también como consecuencia de la manifestación que se celebrará mañana en la capital, en contra del régimen cubano y que estará apoyada por el PP madrileño y a la que Aguirre ya ha confirmado sus asistencia.

La marcha, iniciada a las 18.00 en la glorieta de Bilbao y que finalizó en la Plaza de Colón, contó con el apoyo de varias personalidades de la política como el senador de Izquierda Unida (IU), Joan Josep Nuet, y el coordinador general del partido y dirigente del PCE, Cayo Lara.

Lara, que encabezó la marcha, reivindicó "el final del bloqueo para cuba" y aseguró a Europa Press que confía en que "el nuevo Gobierno de Estados Unidos facilite el desarrollo de Cuba con su soberanía e independencia".

Asimismo, el coordinador general de IU, instó a las autoridades estadounidenses, a que "devuelvan Guantánamo a los cubanos" ahora que se ha aprobado el cierre de la prisión y el final de las torturas.

EL JUEGO DE LOS ESPÍAS

En referencia a la manifestación convocada para mañana, Lara opina que "quienes apoyaron la invasión de Irak, quienes han mirado para otro lado en la masacre de Gaza y quienes se están dedicando al juego de los espías supuestamente con dinero público no tienen autoridad ética ni política para dar lecciones a nadie de democracia, de valores, ni de principios".

Al final de la marcha, se procedió a la lectura del manifiesto firmado por más de 80 grupos, como Asociación de amistad con el Pueblo cubano '9 de octubre', la Fundación Fray Bartolomé de las Casas o el Partido Comunista de España.

La lectura corrió a cargo de los actores, Alicia Hermida y Willy Toledo. "Cuba es un país soberano e independiente y es a su pueblo a quien le toca dirigir su destino", y se confía en que "Cuba siga avanzando a pesar de los obstáculos impuestos en el disfrute de su libertad e independencia profundizando en los objetivos que sustentan la Revolución: justicia social, equidad y solidaridad".

La proclama también denuncia que Aguirre se ha convertido en el "buque insignia anticubano del PP con excelentes relaciones con las organizaciones contrarrevolucionarias que desde Miami atentan contra Cuba".

Las organizaciones firmantes del manifiesto denuncian que "Aguirre emplee dinero público del Fondo de Cooperación para subvencionar organizaciones de extrema derecha, injerencistas y desestabilizadoras como es el caso de la Fundación Hispano Cubana o el grupo anticubano vinculado a la Fundación Nacional Cubanoamericana".