Friday, 27 June 2008

¿Correa en desgracia en La Habana?

Magno Paciente denuncia complot ministerial contra Chávez y componendas de Correa con el Imperio

Por Jorge A. Pomar, Colonia

Según persistentes rumores de última hora, Rafael Correa ha caído en desgracia en La Habana. De ser verdad lo que empezó a comentarse ayer a toda mecha en la prensa sudamericana, es de suponer que Fidel Castro y su hermano deben de tener sus poderosas razones para girar en seco 180 grados y poner de sopetón al mandatario ecuatoriano en la mirilla.

Por alguna poderosa razón difícil de descifrar pero atribuible a un desacato al ucase de buena vecindad [coherentemente, en su post de hoy sábado, "Salvador Allende, un ejemplo que perdura", vuelve a insistir en las "vías pacíficas para establecer el socialismo"] decretado en la región por el Palacio de la Revolución, Fidel le habría advertido a su ahijado predilecto que su cúmbila ecuatoriano ya no es de fiar, pues él sabe de buena tinta que anda en contubernios con Mr. Bush.

Según el periodista de El Universal Nelson Bucaranda [foto de abajo], que fue el que echó a rodar la bola, las pruebas correspondientes, fruto del espionaje in situ del G2, le habrían sido entregadas al huésped por el Magno Paciente en persona en un abultado dossier confidencial. Tal habría sido el motivo oculto de la intempestiva visita de Chávez a la capital cubana.

Y algo de cierto ha de haber detrás del rumor porque, en contraste con la premura del Palacio de Miraflores en Caracas, el de Carondelet en Quito no sólo ha congelado las negociaciones con la triunfante Casa Nariño en Bogotá sino que amenaza con un boicot comercial a Colombia, segundo socio del país en el rubro. Una evidencia más en tal sentido sería el inesperado plantón de Correa al ALBA.

No es todo o es lo de menos. Para hacer más interesante el chisme, los de más es que el "Padre Nuestro" puso sobre aviso a su hijo predilecto acerca de un complot para tumbarlo de la poltrona presidencial tramado por sus hombres de confianza. Por lo pronto, lo único que hay de incuestionable en el nada nebuloso (hay nombres y apellidos en el informe del G2) soplo del Magno Paciente son los calificativos que les habría atribuido a los del entorno ministerial del presidente visitante: "incapaces y ladrones".

De ser verdad el contenido del runrún, aparte de las incoherencias de Fidel, hubo un segundo motivo para cortarle el audio al vídeo de Cubavisión: la confidencialidad de las inquietantes revelaciones hechas al huésped. Cierto, hasta ahora no es más que un chisme pero... ¡qué lindo suena!

Por sí o por no, habrá que estar atento a probables cambios en la guardia personal y el entorno ministerial del Gorila Rojo, a ver si en efecto, como asegura la "bola" ya se han registrado o están al anunciarse cambios durante los próximos días. Cuando el río suena...




Tertsch saca la cara por la "otra España"...

...y carga contra el "filocastrismo" peninsular y comunitario

Por Jorge A. Pomar, Colonia

"Tragedia cubana, vergüenza española", así se titula un vibrante artículo publicado hoy en el ABC (pinche ahí para leer el original completo) donde, a propósito del reciente levantamiento de las sanciones de la UE, el periodista y escritor español Hermann Tertsch da rienda suelta a su cólera liberal y, de paso, saca la cara por sus compatriotas "comprometidos por la libertad de todos, también la de los cubanos".

A diferencia de sus ex colegas de
El País , que no pierden ocasión para seguir rizando el rizo de la esperanza raulista, Tertsch se empeña a porfía de desrizarlo. No en balde en marzo de 2007, tras 22 años de servicio, tronado por los jerarcas del Grupo PRISA, debió negociar su salida del diario oficioso del PSOE por crasas desaveniencias con el mal llamado "proceso de Paz" entre La Moncloa y los terroristas de ETA, fiel aliada del Palacio de la Revolución. Tertsch, partidario de la democracia en la Isla y, por ello, homenajeado en este blog, suele romper lanzas sin dobleces ni resquicios por la oposición liberal cubana.

Hermann Tertsch del Valle-Lersundi (n. 1958, Madrid). Corresponsal de EFE en Europa Central y Oriental hasta 1985, año en que pasa a ocupar en Bonn y Varsovia la corresponsalía de El País. Entre 1993 y 1996 funge como subdirector y responsable de la sección de opinión de ese diario. En 2007 se agudizan sus discrepancias con el Grupo PRISA. Conminado a atenerse a la línea editorial incluso fuera de su columna (por sus comentarios en la radioemisora Onda Cero y Telemadrid), se niega de plano y es cesanteado. Desde mayo de 2007 escribe una columna en el ABC. Este año debutó como moderador del informativo de Telemadrid “Diario de la noche”.

Ha publicado el ensayo La venganza de la historia (1993) y las novelas La acuarela (1997) y Cita en Varsovia ( 1999). En su haber tiene, entre otros, los siguientes reconocimientos gremiales: Premio Cirilo Rodríguez de Periodismo (1990); Premio a la Mejor Labor Española en el Extranjero, del Club Internacional de Prensa de Madrid (1992); Premio Europa de Periodismo del Consejo de Europa y del Parlamento Europeo (1993); así como el Premio Continente de Periodismo (1994).


Prueba de ello es que, ya en marzo de 2004, poco antes de la primera toma de posesión del actual ejecutivo español, firmó un manifiesto de la Asociación Española Cuba en Transisición (AECT) donde un nutrido grupo de periodistas exigía al futuro presidente socialista que, además de reclamar "...al dictador Castro la inmediata puesta en libertad de todos los detenidos durante las jornadas negras de marzo, así como la de los centenares de presos políticos que, desde hace tiempo, se consumen en las inhumanas cárceles de la Isla", promoviese "todo tipo de iniciativas en el seno de la Unión Europea tendentes a la pronta democratización de la Isla”.

El desgobierno socialista español ha hecho justo todo lo contrario. Y Tertsch, hombre de palabra y principios duraderos, no se cansa de recordárselo. Sin embargo, esta vez realmente me ha deslumbrado por la lógica, vehemencia y, cómo no, abicueril ironía de su impecable cadena argumental.

Tertsch entrevistado sobre su ruptura
con El País
, La Moncloa y el PSOE



"Tragedia cubana, vergüenza española" hace gala de tres virtudes cada vez más raras en el periodismo retrogre peninsular: coherencia, humor y sentido común. Y es que la España de Zapatero, De la Vega y Moratinos daría risa si no diera grima. De ahí la causticidad de este penúltimo abordaje tertschiano del tema insular.

Adorador de esa "otra España" hedonista y librepensadora de Tertsch y la AECT, tanto como aborrecedor de la "Madrastra Patria" (epíteto acuñado por Bolívar) de Zeta yel PSOE, fui incapaz de embridar la desbocada yunta de mi gratitud y admiración al leer la filípica tertschiana.

Como se puede apreciar en ambos vídeos, Tertsch evidencia que la premisa para entender y asumir consecuentemente la causa de la libertad en Cuba es un sólido anclaje mental en la defensa de la civilización occidental tal como es. Por ese valor paradigmático de su caso personal.

Ciertamente, una golondrina no hace verano, pero la echada a volar
en el ABC este viernes por Tertsch a favor de la libertad en la Isla no es rara avis en la Península. Da gusto verlas desplegar tan resueltamente las alas en cuando incluso en la prensa española.

De modo que, aun a riesgo de violar el copyright y exponerse a la correspondiente amonestación pública por abusar a título no lucrativo del derecho de cita, el Abicú rinde aquí homenaje a ese insobornable del más sobornable y sobornado de los oficios heráldicos,entresacando
summa cum gaudi ("con sumo placer") los siguientes cinco pasajes del algo extenso texto de hoy para disfrute de sus escasos lectores:

Nuestro comandante nos ha hecho llegar una misiva desde el más laico, chulo y antillano de los «más allá», en la que se mofa de las democracias occidentales europeas y muestra su «desprecio por la enorme hipocresía» que supone, dice él, el levantamiento por parte de la Unión Europea de las mínimas sanciones impuestas en su día contra Cuba [...]

Han sido suspendidas por la militante obsequiosidad del Gobierno Zapatero hacia la dictadura que, con un celo digno de mejor causa, no ha cejado hasta hacer creer a los otros 26 miembros de la UE la obvia falsedad de que el régimen cubano se está liberalizando. No da las gracias por estos favores mi comandante
[...]

Tertsch disertando sobre Europa, Occidente
y Cuba en el IV Foro Atlántico 2007



Lo inexcusable y lo profundamente vergonzoso para todo demócrata español es tener la certeza de que ha sido el Gobierno español con nuestros recursos y gracias a nuestra confianza depositada en él, quien ha utilizado todos los medios a su alcance para erigirse en abogado y «lobbista» de Castro
[...]

España ha logrado cubrirse de gloria en su cerrada defensa de la dictadura castrista y ha logrado que sus socios, muchos aburridos, muchos con reservas morales que por supuesto en Madrid no se tienen, decidieran poner fin a unas sanciones que, al fin y al cabo, Zapatero y su embajada en La Habana ya se habían encargado de que no tuvieran efectos reales.
[...]

El filocastrismo es parte del zapaterismo.
[...] Es una forma peculiar de crear armonía entre carceleros y encarcelados en la isla. Nadie dude que se suma a este desprecio el de millones de cubanos que aún callan. Y el de los españoles que, comprometidos con la libertad de todos, también de los cubanos, hemos de sufrir la vergüenza ante esta triste gesta del Gobierno de España.

Monday, 23 June 2008

No siempre los suecos se hacen los suecos

Suecia retrasa pro forma el levantamiento de sanciones de la UE al Palacio de la Revolución

Por Jorge A. Pomar, Colonia

No sin sorpresa y admiración, acabo de enterarme por
Penúltimos Días de que el gobierno sueco le ha encendido momentáneamente la luz roja al levantamiento de las sanciones de los 27 contra el Palacio de la Revolución. Eso demuestra que no siempre los suecos se hacen los suecos. O bien, que prefieren hacerse los suecos antes que hacerse los españoles, esos africanos buenistas de Iberia tan dados a confundir corrección política con primitiva estulticia. El texto de EFE citado por PD dice así:

Suecia ha paralizado hoy la aprobación formal del levantamiento de sanciones de la Unión Europea (UE) a Cuba, por desavenencias con la traducción del acuerdo político adoptado en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la pasada semana. Según han asegurado a EFE fuentes diplomáticas suecas, en el texto que debía aprobar hoy el Consejo de Ministros de la UE en Luxemburgo, en un mero trámite, se ha eliminado la exigencia de la "liberación incondicional de todos los presos políticos, incluidos los que fueron detenidos y encarcelados en 2003".


Así, según los suecos, de la lista de criterios con los que se evaluará la respuesta cubana dentro de un año sólo se ha conservado la exigencia de facilitar el acceso a las prisiones a las organizaciones humanitarias internacionales. Precisamente, la entrada en prisión de los opositores estuvo en el origen de las sanciones impuestas por la UE en 2003 y congeladas en 2005".


Al Abicú, traductor e intérprete profesional, diplomado y experto en esos gajes del oficio, esto le trae a la memoria la famosa anécdota de la esclava, o criada, que se echó la culpa ante los distinguidos huéspedes del ágape por una estruendosa, sibilante flatulencia escapada del chato trasero de la alcurniosa ama o señora de la casa.


Según parece, cosa frecuente cada vez que no hay forma humana de justificar graves deslices o intentos de pasar gato por liebre entre estadistas que hablan lenguas distintas, el/los pobre(s) traductor(es) pagará el pato en la Cumbre de Bruselas a cambio de alguna recompensa, unas palmaditas afectuosas en el hombro y un guiño cómplice.


A buen seguro, como a la fámula del cuento, se le(s) premiara su gravosa discreción profesional con alguna prebenda o promoción inmediata dentro del selecto team de traductori traditori a disposición de la Babel comunitaria en Bruselas.


Y de que el/los intermediarios lingüístico(s) se lo merece(n), se lo merece(n). Por lo demás, Dios los guarde de airear en su descargo la circunstancia atenuante de que los responsables del original, presumiblemente en inglés, debieron revisar las versiones traducidas antes de estamparles el imprimátur.


De veras, salvo por tratarse de asunto tan baladí para los europeos como Cuba, siendo la patata caliente en la Cumbre el incontorneable NO irlandés al Tratado de Lisboa, no sé cuáles otros elementos de sospecha tenga el Abicú para estar tan convencido de que el tardío flactus silente escapó de las posaderas del flatulento canciller español Miguel Ángel Moratinos, más conocido entre sus pares por don "Desatinos" y ducho en eduldorado de píldoras para evitarse malestares con La Habana.


A no ser la conocida y mil veces confesada aversión de mi otro yo a la Madrastra Patria en todo lo concerniente a su pretendido derecho al tutelaje neocolonial de la --aún hoy para peninsulares de todos los pelajes nostálgicos de glorias imperiales-- Perla de las Antillas. Aquí indudablemente el pro forma, dijome mi alma gemelar, oculta un engorroso "pro contenido".


Habida cuenta de la acordada "liberación incondicional de todos los presos políticos, incluidos los que fueron detenidos y encarcelados en 2003" a un simple reclamo de libre acceso caritativo a las ergástulas del universo carcelario castrista, va un largo trecho. (En puridad, para ser coherentes, junto a la puesta en libertad de quienes ya sufren tras las rejas, los opositores deberíamos reclamar invariablemente la derogación de las leyes penales en virtud de las cuales "más temprano que tarde" serían relevados por otros reos de conciencia.) A menos que hayan traducido cortando y pegando en los laptops, la excusa oficial es demasiado para la chiva.


Al menos los puntillosos catalanes, vascos y gallegos debieron haber notado el error de bulto en sus inequívocos dialectos regionales. ¿Por qué tanta saña con esas laboriosas etnias, quise saber. "Te equivocas de medio a medio... --repuso, añadiendo enseguida una explicación que me causó estupor--. De un tiempo a esta parte me he vuelto ferviente partidario de la independencia de Cataluña, el País Vasco, Galicia, las Azores, las Canarias, Ceuta y Melilla y hasta la mismísima Andalucía".


"Y no le escribo a Bush --prosiguió-- rogándole que consienta a esas regiones oprimidas por la arrogante Castilla abrir embajadas autónomas en Washington, porque barrunto que ésa sería la única manera de que vuelvan a vociferar a coro aquel "amamos las caenas" que los aglutinara en 1812 contra el invasor franchute. Aunque, pensándolo bien, aportaría una coincidencia de intereses entre State Department y el MINREX, a cuyo titular sobra experiencia al respecto para asesorar a su colega el Secretary".


Hay que ver la lengua que se gasta ese negro cardenense... En vano insistí en que en este caso todo podía deberse efectivamente a un error de los traductores. Sin éxito: sordo a mis dudas y argumentos, maliciando a toda mecha, me mató con un interrogante del antiguo Lacio: Cui bono (""), si no a los más tenaces instigadores de la medida, partidarios de una sucesión raulista fluida en la Isla? Y hube de admitir que ese "¿A quién beneficia?" esgrimido como último recurso lógico por mi perverso alter ego me dejó catatónico. Va y a lo mejor está en lo cierto, chi lo sa...


Cuando salí de mi estupor, me pasó por la mente la fugaz idea de invalidarlo ad personae por ser demasiado evidente su alegría por el mal ajeno. No tuve valor para seguir tratando de aguarle la fiesta. Sea como fuere, quien no se tragó la píldora entre el pastillaje que le deben de estar sirviendo a diario sus solícitos galenos fue Fidel Castro, lector atento si los hay a quien ni entre las intermitentes luces y tinieblas propias de su crónica dolencia u nadie, ni siquiera una comisión de sesudos históricos del lenguaje (Cervantes, Shakespeare, Goethe, Voltaire, Lezama Lima...) asesorada por el mismísimo Protágoras de Abdera, rey de los sofistas en la antigua Grecia, sería capaz de pasarle gato por liebre en asunto como el de marras, de vital interés para él y su hermano.


De todos modos, el truco del gazapo traductorial sirvió de poco a La Moncloa, que ni así escapó a las iras del Magno Paciente. A sus colaboracionistas occidentales el castrismo no los mide por la mera simpatía verbal sino por la eficacia práctica. Las chapuzas con efectos contraproducentes se castigan a cara y lengua de perro.


Una vez más: ¡GRACIAS, FIDEL! Y por nada del mundo deje Usted pasar la oportunidad que esos aprendices zurdos en Madrid acaban de pintarle en la pared para que su infatigable estilográfica Parker los vuelva a poner al parir en una fulminante, penúltima Reflexión.


Por favor, Comandante, se lo suplica un veterano que por orden suya combatiera por la Causa en el frente angolano: lúzcase otra vez, no decepcione al más contumaz de sus admiradores en la ribera exiliar de la cultura cubana. Arréeles un nuevo correazo didáctico, por alcornoques, a esa panda de revanchistas trasnochados de La Moncloa.


Desde luego, estas diatribas de doble filo no son de mi cosecha. ¡Olofi me guarde! Son del Abicú, frotándose las manos de gusto a mi lado aquí en Colonia... Hasta ahora, exclama en un segundo arranque gratitud al hilo, no le habían interesado los fiordos helados ni deslumbrado por las prédicas progresistas del infortunado Olof Palme.


Pero este año no pasa sin que ambos --o los tres, Anna va también-- exploremos esa parte de la península escandinava cuyos gélidos moradores ya no se hacen tanto los suecos. [Foto de al lado: Tania Quintero.]


"Fíjate si no es así --remata-- que hace dos años le dieron calabazas a los socialdemócratas. Amén de que por fin tendré el gusto de conocer en persona a mi amiga Tania Quintero Antúnez (saludos), que no por gusto está encantada con los blondos aborígenes...".


Aprovechó para anotarme un punto en geografía, asignatura en la que el Abicú siempre fue un cafre: "(H)errado estás. La reportera disidente no reside en Suecia sino en Helvecia, que no es lo mismo ni se escribe igual. Tania vive en Suiza, ígnaro. Guillermo Tell era helvético. ¿Qué...? Rubias hay también allí, sólo que entre Ginebra y Estocolmo media cerca de Cuba plus dos quintos tendida a lo largo, unos 1.600 km".


Difícil conseguir vuelos baratos para empatar ambos destinos en una misma quincena vacacional. Pero, como en testarudez no hay quien le gane a mi socio y me muero por saludar a mi amiga, que se le cuela a una cocina criolla --aprendida en la época en que aún no se había entronizado en la Isla la única libreta que se arrastra del cunero a la morgue-- me dejé torcer el brazo hasta la espalda por un Abicú geográficamente escaldado pero aún exultante...


[Aclaración al lector madrugador: Perdón. Sí, el gazapo geográfico lo cometí de verdad ayer por la noche. Recién me di cuenta esta mañana. Seguro que Tania, que empieza a bucear en la Red antes de las 9, ya lo había detectado. ¡Y eso que tengo el cuarto de trabajo lleno de mapamundis y globos terráqueos! De todos modos, recuerden que este blog agradece de antemano cualquier sugerencia de enmiendas.]


Saturday, 21 June 2008

Donde el Abicú hace de ghostwriter estatal

...Y reflexiona sobre la UE, plagiando a su antojo al Magno Paciente

Por Jorge A. Pomar, Colonia

Tras el mayestático ex abrupto contra Yoani Sánchez, el Magno Paciente acaba de salir de las tinieblas de su enésimo letargo senil para coincidir nuevamente con el Abicú. En su penúltimo relumbrón reflexivo, ha acertado de nuevo a poner --para común beneficio de amigos y enemigos-- los puntos sobre las íes en un tema controversial: el simbólico levantamiento de las simbólicas "sanciones" de la Unión Europea.

Lo del doble simbolismo no es un torpe juego de palabras. Aplicados a raíz del asesinato legal de tres secuestradores proletarios y del arresto de 75 disidentes durante la llamada "Primavera Negra" de 2003, de por sí los tres insulsos regaños de la cariñosa abuela comunitaria, empecinada en proteger a la Caperucita Roja antillana contra las asechanzas del lobo gringo, estaban en el diplocongelador desde enero de 2005.

Ese mes, a instancias del canciller español Miguel Ángel Moratinos, el Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores de la UE dejó en suspenso las tales sanciones so pretexto de la puesta en libertad condicional de varios reos de conciencia. Consistían en: (1) invitar a los líderes opositores a cócteles por las efemérides nacionales en las embajadas, (2) reducir el nivel de las visitas estatales y (3) restringir la presencia comunitaria en actos culturales de la Isla. Habiéndose dejado a cada cancillería la potestad de interpretarlas y aplicarlas a discreción, dichas sanciones eran más imaginarias que reales.

La noticia en 24 Horas, noticiero de TVE

Sin embargo, aún después de enero de 2005 la letra chica del texto de aquella irrisoria resolución comunitaria incluía una serie de redundancias intolerables para La Habana. Entre ellas, "animar el proceso hacia el pluralismo democrático y el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales en Cuba" y "mantener un dialogo constructivo con las autoridades cubanas para alcanzar resultados tangibles en el terreno político, económico, de los derechos humanos y la cooperación".

Sin duda, la más irritante de todas las expectativas comunitarias era la siguiente: "...desarrollar unas relaciones más intensas con la oposición política pacífica y sectores más amplios de la sociedad civil cubana a través de un diálogo más intenso y regular". El MINREX puso grito en el cielo y rodilla en tierra. En represalia, hizo oídos sordos de las súplicas peninsulares para que se le permitiese reabrir el Centro Cultural Español, clausurado en 2003.

El colmo de los colmos era que la UE seguía arrogándose la facultad de llamar a consultas a sus socios cada año para dictaminar sobre el comportamiento de las autoridades cubanas en materia de libertades burguesas y derechos humanos. Justo en esos "detalles" humillantes, que se mantienen en pie en el texto de la nueva postura comunitaria gracias a la presión de Chequia, Suecia y Alemania, hay que ir a buscar el motivo del desplante reflexivo del Magno Paciente.

"A mi edad --escribe-- y en mi estado de salud, uno no sabe qué tiempo va a vivir, pero desde ahora deseo consignar mi desprecio por la enorme hipocresía que encierra tal decisión". A partir de ahí se le nubla la lámpara fluorescente y se limita a cizañar contra la Vieja Europa, sacando a colación el tema de la "brutal medida europea de expulsar a los inmigrantes no autorizados procedentes de los países latinoamericanos".

Interpretación oficial antes de la Reflexión de Fidel

De sobra sabido es que el Abicú parcialmente en sintonía con esa línea de razonamiento recurrente del Magno Paciente. Su idiosincrasia no guarda secretos para alguien que, como este servidor, fue durante años ideólogo de un núcleo del PCC. Muy acorde con el espíritu original del Comandante en estado lúcido, esta penúltima Reflexión, titulada "Estados Unidos, Europa y los derechos humanos", deja mucho que desear en cuanto a letra se refiere.

Así que, con o sin su augusta venia, apelaré a mis dotes de antiguo redactor del Instituto Cubano del Libro para pasarla le mano a fondo a los últimos cuatro párrafos de la Reflexión de marras a fin de ajustarlos al tema en cuestión, que no debía ser otro que la arrogancia paternalista de la Vieja Europa en decadencia.

(H)errado está el lector si cree que lo que va a leer a continuación es un mero ejercicio de retórica plagiaria. No señor, trátase también de una sincera muestra de gratitud por parte del Abicú quien, en nombre del exilio militante, agradece aquí a la UE el milagro de que hasta el circunspecto Consejo de Redacción de Encuentro en la Red (pinche ahí para que comprenda que no está Usted soñando despierto) rompiera su hermético mutismo con un editorial, tácitamente anti-Zeta, que sus críticos más encarnizados casi podemos rubricar sin sonrojo. [Foto: Zapatero aislado durante la Cumbre de la OTAN en Estambul.]

A esta especie de pacto de Munich en miniatura firmado por los 27, debemos agradecer un segundo milagro aún más importante: el feliz restablecimiento de una unidad de criterios mínima entre todos los líderes de la oposición interna. Con la notoria pero previsible excepción de Cuesta Morúa, de Arco Progresista, el único que tuvo palabras de aliento para la cancillería española, como esta perla de la camajanería criolla: "La decisión de levantar las sanciones es positiva, lo que debía hacerse para clarificar el camino del diálogo político". Por una vez, se hace bueno el refrán criollo que dice: "Todos los pájaros comen arroz pero la culpa siempre la paga el totí".

Ahí va mi versión telepática...

Estados Unidos Europa y
los derechos humanos

"Hasta las propias autoridades de la Desunión Europea tienen que reconocer que el único punto en que lograron ponerse de acuerdo en esa olla de grillos en la capital belga es que no hay acuerdo posibles entre los 27. Pues, haciendo uso del soberano derecho a decidir por sí mismo su futuro, sin tener que someterse, como pretende la mafia euroburocrática de Bruselas, a los designios imperiales de sus antiguos amos coloniales de un Viejo Continente en franca decadencia, el noble y corajudo pueblo irlandés les ha hecho en su ya clásica cuenta de la lechera una cruz indeleble.

De suerte, que han visto frenadas, por segunda o tercera vez, sus inconfesables, delirantes apetencias expansionistas que, como el mundo entero ha podido discernir en el pomposo, arrogante, megalomaníaco discurso pronunciado hace apenas una semana --disculpen, se me ha extraviado entre los papeles la fecha exacta-- por presidente español José Luis Rodríguez Zapatero ante las Cortes. A juzgar por las desmesuradas ambiciones de este Mussolini peninsular, los planes imperiales de Madrid abarcan el Mediterráneo, Europa Oriental, África, Asia y América Latina.

No faltaba más, como si de pronto Benedicto XVI --alemán, con todo lo que eso conlleva--, revisando el Tratado de Tordesillas, en virtud del cual España y Portugal se repartieron el globo terráqueo cual si cortaran un pastel horneado en la Gran Vía, le hubiese adjudicado al señor procónsul de Bush para asuntos peninsulares una buena tajada más de lo que el corrupto papa Alejandro VI le concedió en aquel año --si no me falla la memoria-- 1493 a los Reyes Católicos. Estamos ante una versión moderna de la vieja teoría nacionalsocialista del "espacio vital" en pleno siglo XXI. [Página original del Tratado de Todesillas, Biblioteca Nacional de Lisboa.]

En virtud de ese arbitrario, injusto, infame pergamino pontificial, el destino de América, del Nuevo Continente que esos europeos petulantes se jactan de haber "descubierto" quedaría en sus manos durante siglos hasta que en 1898 el imperialismo --termino acuñado por nuestro Apóstol José Martí-- yanqui se los arrebatara definitivamente en desigual batalla naval librada a la salida de la bahía de Santiago de Cuba.

Elián ingresa en la UJC (en inglés)

Durante más de cuatro siglos Europa se enriqueció con los despojos de América, apoderándose para siempre de todo el norte del continente. Allí diezmaron a los aborígenes, los expulsaron de sus territorios para fundar las Trece Colonias anglosajonas. Más tarde serían el rapaz Imperio de nuestros días y le arrebatarían la rica Tejas al hermano México.

Ahora, echando al desván del olvido en la Eurocámara el inmenso, decisivo aporte de América Latina, que les abrió los brazos cuando huían de la peste parda hitleriana, a la actual opulencia de Europa, hacen causa común con el, como dijera Martí, "Norte revuelto y brutal que nos desprecia".

Convierten el Atlántico en un gigantesco muro natural de infamia, crueldad y sinrazón europeas, aplicándoles a los latinoamericanos unas leyes migratorias calcadas del modelo norteamericano. Muro oceánicamente más infranqueable que el levantado por Bush a todo lo largo de la frontera sur de Estados Unidos con el fin de impedirles a los descendientes de los aztecas pisar la tierra de sus ancestros.

Una inmensa barrera acuática en la que, como desde 1959 en el estrecho de la Florida en virtud de la criminal ley de Ajuste Cubano, se ahogarán millones de inmigrantes ilegales tratando de escapar a la miseria creada por Occidente en sus países de origen.

Paradójicamente, dependen de esos mismos inmigrantes para compensar los efectos de sus bajos índices de natalidad y garantizar las pensiones de una población que envejece a ritmo acelerado. En la opulenta Alemania de Ángela Merkel dos millones y medio de niños padecen hambre, dato que se puede leer todos los días en la prensa del país natal de Carlos Marx y Federico Engels, los célebres autores del Manifiesto comunista.

No digamos ya en España, donde por no compartir no comparten ni el agua de los ríos. La Pérfida Albión de Brown, la Francia de Sarkozy, ese Luis XIV de guiñol, la Italia del cavaliere Berlusconi, já... No me hagan reír que saben que lo tengo prohibido por prescripción facultativa.

Nada menos que ése modelo salvaje, egoísta, decadente, es el que quieren obligar a copiar a una pequeña isla que, calumniada a diario por los grandes medios de difusión occidentales, bloqueada a cal y canto durante medio siglo, ubicada a apenas 90 millas de la agresiva megapotencia de este mundo unipolar, no sólo ha resistido heroicamente sino que posee índices de desarrollo humano superiores a los del Primer Mundo y envía decenas de millares de médicos a socorrer a los desheredados de la Tierra, como los llamaba el insigne sicólogo marxista martiniqués Frantz Fanon.

Pero todas esas culpas juntas y muchas más, no serían nada si no hubiera que añadir la actual crisis alimentaria. Los europeos, como los norteamericanos y el resto del Primer Mundo, se quejan hipócritamente. Pero los culpables son ellos, por sus nocivas políticas de subversión agrícola.

No sólo olvidan que la mayor parte del presupuesto comunitario se gasta en pagarles a los campesinos para que produzcan menos de lo que pueden, sino que anualmente destruyen enormes cantidades de alimentos y aplican medidas de dumping, o sea, exportan a las economía emergentes en sus antiguas colonias gigantescas cantidades de productos a precio de costo o por debajo con tal de mantener precios altos en las metrópolis.

Ese despiadado neocolonialismo comercial --a la par con los supuestos donativos en especie y en metálico, que en realidad sirven para sobornar a las élites del Sur, y el látigo del intercambio desigual-- arruina a las industrias afines en el Tercer Mundo.

Por otro lado, sus insaciables sociedades de consumo devoran los recursos naturales a un ritmo vertiginoso, especialmente las escasas reservas de hidrocarburos, son responsables del calentamiento climático que, como es lógico, afecta en particular a las zonas tropicales, mayormente subdesarrolladas.

Para colmo, siguiendo la pauta genocida trazada por Bush, propugnan cada vez más el uso de millones y millones de toneladas de alimentos en biocombustibles. Del flagelo del tráfico de drogas no hace falta hablar, pues ya se sabe que Londres, París, Madrid, Roma, Ámsterdam, Viena, etc., al igual que Nueva York, son los paraísos de la drogadicción a nivel planetario.

En resumen, esa Europa Occidental hedonista, decadente e irresponsable, postrada a perpetuidad ante la Casa Blanca, esa Unión Europea que, temerosa de perder su hegemonía, hace poco orquestara, a propósito del Tibet y de ese lacayuno Dalai Lama, una guerra de fango sin antecedentes contra China.

A la par con el Imperio, recelan, tiemblan de pavor ante el Gran Dragón Rojo, que los va dejando rápidamente a la zaga en desarrollo científico-técnico y amenaza con quitarle el cuño eurocéntrista al planeta. Asimismo, esos expoliadores centenarios no tienen ni una pizca de moral para erigirse en árbitro de la siempre victoriosa, intachable, inmaculada Revolución Cubana, para rasgarse las vestiduras de un puñado de viles mercenarios y vendepatrias del Imperio que sólo defienden su derecho a traicionar impunemente al pueblo heroico y laborioso que los sustenta con el diario sudor de su frente.

Por eso, ayer mismo he ordenado darles un escarmiento ejemplar a siete --entre ellos un negro prieto pendenciero de apellido Antúnez [foto de al lado], que todo lo que es se lo debe a la sinigual generosidad Revolución para con los de su oprimida raza-- de esos mal llamados "disidentes" que osaron hacer labor de zapa a favor del Bush y el Imperio en la muy revolucionaria provincia de Matanzas, cuna del insigne patriota independentista mulato Juan Gualberto Gómez.

Y a esa Yoani Sánchez y su insolente marido, Reinaldo Escobar... la Orden José Martí se la doy a quien me... ¡Eh, perdón! Borra eso Chomy, digo, tú mismo condenao, Valenciaga... Ah, sí, este pastillaje y estos sueros me traen un poco turulato... Decía, que tuvo la injustificable, imperdonable, inconcebible osadía de mancillar el buen nombre del Apóstol, llegando a cuestionarme en público hasta a mi mismo, que vayan liando los petates para el viaje a donde ellos ya saben.

Porque yo no creo en premiecitos Ortega y Gasset --ese filósofo ultrarreaccionario formado en la prefascista República de Weimar-- y otras zarandajas de ese "sentido común y de futuro" del que habla Moratinos.

En esa España eternamente "invertebrada", como en la eurocámara de Bruselas, el sentido común es el menos común de los sentidos. Y el "futuro" la Unión Europea lo tienes ya a las espaldas, por poco que quieran enterarse de que no hay Dios capaz de juntarlos en una confederación funcional.

Cierto, les va mejor a los europeos que cuando les sobraban colonias y eran los amos del mundo. Pero anhelan aquellos good old times de su gloria imperial, que los llevó a enfrascarse en dos conflagraciones planetarias.

La soga, dice un sabio refrán, siempre se rompe por el punto más débil. Y frente al insoluble NO irlandés al Tratado de Lisboa, como de costumbre en ellos optaron por darle largas al asunto y aparentar una unidad ficticia a costa de levantar una sanciones contra el pequeño David del Caribe que eran ni carne ni pescado, pero nos humillaba tanto como el bloqueo yanqui al estimular a esos cuatro gatos mercenarios del Imperio autodenominados "disidencia interna".

Al dejar vigente su presunto derecho a tutelar el cumplimiento de los derechos humanos en la Isla, mataban dos pájaros de un tiro: darle por la vena del gusto a España, cuyo protectorado, dicho sea de paso, nunca le hemos pedido, y a la vez proporcionarle a Chequia, Alemania y Suecia un balde de agua para lavarse las vergüenzas.

En fin, Rodríguez Zapatero, los socialistas de café del PSOE, el Grupo Prisa y El País que no nos han cogido de mingos con el truco diversionista del susodicho galardoncito a Yoani.

En realidad, es un secreto a voces que detrás de esa intensa ofensiva diplomática y cultural de Madrid en Iberoamérica están los mezquinos intereses de sus transnacionales del turismo, el gas y el petróleo. Todo un plan para reconquistar el subcontinente y, sobre todo, la "Perla de la Corona". ¿A quién creen engañar?

Al apostar a la carta trucada del escándalo internacional con esa joven descarriada que no se cansa de bloguear contra su propia Patria asediada, ignoran a sabiendas que el prestigio de la Revolución Cubana es indestructible, como el machete de Maceo y la pluma de Martí.

Aplastaremos a ese par de gusanos y a cualquier otro que intente alzar la voz en las calles de nuestras ciudades, que ayer, hoy y mañana pertenecen por entero a nuestro pueblo y a nuestro original socialismo, que dista mucho de parecerse al merengue sociata de la Península, que se derrite como la mantequilla.

Batallas más arduas las hemos ganado. Como la del digno balserito Elián González [foto de al lado], que ya porta con orgullo el carné de nuestra aguerrida Unión de Jóvenes Comunistas. Pero, dado que por lo visto no hay otra manera de refrescarle la mollera al oligofrénico de la Moncloa --dueño, por cierto, de un tino envidiable para irse con la de trapo en relaciones exteriores: está peleado con media UE.

Y ahora también con Hugo y Evo, justamente molstos por las nuevas leyes inmigratorias-- para que no siga comiendo de lo que pica el pollo con cambios introducidos por mi hermano, ya lo meteremos en cintura a su debido momento. ¡No pasarán! Tiempo al tiempo... [Foto: Yoani y Reinaldo de paseo por La Habana,]

Thursday, 19 June 2008

Yoani y Reinaldo, Reinaldo y Yoani

Una pareja envidiablemente armónica...

Por Jorge A. Pomar, Colonia

Pluma en ristre, Reinaldo Escobar (n. Camagüey, 1947) acaba de salir resuelto a batirse en el ruedo digital en defensa de Yoani Sánchez, su ilustre Dulcinea, aviesamente agraviada por el "caballero de triste figura" enchandalada en el prólogo a la edición cubana de Fidel, Bolivia y algo más. donde acusa a la laureada bloguera de "hacer labor de zapa" y ser la "enviada especial del imperialismo"... ¡¡¡español!!!

O bien, dado el crónico estupor que nubla la mente del convaleciente Quijote Marxista-Leninista de los entuertos reflexivos en Granma, por algún sanchopanceano amanuense (ese vocablo, aplicado a los diputados de la Asamblea Nacional, costó al Abicú uno de sus dos años tras las rejas entre 1991 y 1993) de la corte en rol de testaferro periodístico.

Y fiel a la preceptiva de que nobleza obliga y los "ocambos" (ancianos) merecen respeto, más aún hallándose en artículo de muerte, lo ha hecho con su habitual elegancia, distinción y causticidad desde las páginas de la misma Revista Consenso Digital que, en audaz contragolpe, él y sus corajudos colegas del Consejo de Redacción, rescataran de las uñas de un taimado ogro criptocastrista dizque socialista-democrático metamorfoseado en putschista informático que aún planta de vez en cuando sus cizañas diversionistas en el suelo más fértil del diversionismo exiliar: Encuentro en la Red.


El argumento me metió el diablillo de la duda en el cuerpo. Pero a día de hoy, persuadido de que, aunque nunca se sabe, más bien lo contrario es cierto, o sea, de que la popularidad en el extranjero es la mayor salvaguarda para quienes se juegan su ya de por sí escasa libertad dentro de Cuba, desengaveto aquellas reminiscencias de nuestra pelea al alimón contra el fariseísmo castrista en la antigua capital teutona.

Motivo adicional es que Reinaldo, felizmente para el y nosotros opacado por la súbita apoteosis de su media naranja, merece con creces la notoriedad independiente que, a pesar de su vasta y lúcida ensayística, recién empieza a ganarse a la sombra de Yoani. Descontando el encanto, el ángel de su joven y carismática esposa, el enorme huelgo de popularidad y reconocimiento foráneo entre ambos cónyuges parecería no tener otra explicación que ésa.

Trátase de una paradoja frecuente en los medios de difusión modernos. Ambos son consumados escritores, dueños de sendos estilos inconfundibles; ambos descuellan en el periodismo alternativo cubensis por su agudeza y estricto respeto a las reglas de juego de la retórica clásica.

Un rasgo estilístico que no sólo revela una decencia natural parejamente repartida entre ellos, sino también la prudencia de no exponerse en vano, de no dejar al descubierto flancos por donde la justicia castrista (a punto estuve de escribir la "injusticia", pero noté que habría incurrido en una escandalosa redundancia).

Saben hacer daño de buena y mala fe a lo que quieren (el régimen) y a quienes quieren (sus personeros), soplando pulidas, originales metáforas y figuras del lenguaje en las llagas abiertas por sus punzantes dardos. Lo que no es óbice para que sean invariablemente objetivos y corteses, amables a ratos.

Desconocen el recurso a la argumentación ad personae y, cada cual a su manera, son escritores viscerales y de una lógica irrebatible. Si bien, aunque algún fundamentalista de la retroprogresía me acuse de discriminación de género, con predominio de ella en el primer atributo y de él en el segundo. A diferencia de Yoani, a la cual casi le dobla la edad, es perro viejo en el oficio heráldico.

Digresión crítica: Reinaldo y Yoani son una pareja envidiablemente armónica. Tal vez esa dualidad compensatoria de ambos roles sexuales --que, dicho sea de paso, desde que tengo uso de razón madura jamás he puesto en duda, pese a mi interesada convicción neomachista de que la hembra no es igual al varón sino superior-- explique en parte ese relativo pero, tratándose de ella, desconcertante favoritismo de Yoani con el izquierdizante candidato demócrata Barack Obama en el prestigioso semanario alemán de centro-izquierda Die Zeit, que ha dado pie a nuevos ataques contra su identidad político-ideológica.

Digo en parte porque, a mi juicio, la clave de ese ligero extravío preferencial suyo hay que ir a buscarla más bien en la traslación mecánica de su estilo impresionista, óptimo para describir sensaciones íntimas pero sin duda insuficiente para analizar coyunturas políticas complejas.

De ahí que Yoani (a quien admiré y defendí a capa y espada desde su debut en la blogósfera, lo cual pienso seguiré haciendo sin reservas en esta pretenciosa bitácora) haya perdido momentáneamente brújula y chaveta. [Foto: Obama a la izquierda con turbante en Kenia.]

Pérdida saludable, por cierto, porque según una leyenda probablemente falsa pero didácticamente valiosa, hasta la hermosa Venus de Milos de la estatua presenta uno o ambos brazos mutilados no porque se le hayan partido en un accidente, sino porque el escultor Fidias se lo cortó a fin de humanizarla. Nadie es genial en todo y ella no lo pretende. Ese error especulativo, que lo es, devuelve a la homenajeada titular de Generación Y su cotidiana dimensión de "andar La Habana", que es su principal encanto.

Como dice el aforismo, es cierto que "La esperanza es lo último que se pierde". Pero la generación de las yes haría mal en confiarse, como otrora la de tus padres, a una fe basada únicamente en promesas de campaña electoral y un supuesto cambio de lenguaje, color de la piel e inquilino en Washington.

En ese último sentido, Yoani se hace involuntariamente partícipe de ese vicio criollo que el Abicú ha dado en llamar "interiorización de la dependencia". El change que nos incumbe debe ocurrir en la Isla. Allá en la Yuma (Estados Unidos), en el sentido que está pidiendo a gritos la progresía universal, sólo podría perjudicarnos. Y en todo caso sería asunto exclusivo del electorado local.

Hecho de "entrañable transparencia", Obama no es una página en blanco ni mucho menos una incógnita. Su único objetivo discernible: conquistar el poder supremo en el mundo, reemplazar a George W. Bush, pasar a la historia como el primer nichardo en la Casa Blanca. Para él la causa de la libertad en Cuba es una nota al pie imprescindible para hacerse con los votos cubanos en La Florida.

Su probabilísimo programa sería, en el mejor de los casos, el de Jimmy Carter, que ya conocemos y a grandes rasgos coincide con el de Rodríguez Zapatero, de cuya retórica lo mejor que puede decirse es que es pura hojarasca mediática. Atribuyo, pues, su errática preferencia a un ligero estravismo pasajero que dudo afecte también su experimentada media naranja que, como todos los que peinamos cana o calveros, ha visto pasar diez presidentes por la Casa Blanca, varios de ellos precedidos por similares expectativas.

Si ese afroamericano por adopción tardía pone a rabiar de alegría por el mal ajeno a la progresía euroccidental, e incluso el Magno Paciente lo prefiere a Mac Cain --si bien, en su caso bajo reserva porque, sagaz como es en esos dilemas de elección, intuye que tal vez sea mejor para los suyos un "malo conocido que un bueno por conocer"--, difícilmente cuadre la caja con la oposición cubana.

[Última hora: El canciller del "imperialismo español" Miguel Ángel Moratinos acaba de hacer levantar en Bruselas las simbólicas sanciones del 2003 contra el Palacio de la Revolución. Por unanimidad. "Se ha impuesto el sentido común y de futuro", ha declarado a la prensa con profunda satisfacción ese energúmeno. Y hace alrededor de una hora (son aquí las 4 de la madrugada) la Redacción de El País hizo otro tanto cancelando una media docena de comentarios negativos a la noticia. ¡Chúpense ésas!]

Finalmente, amén de un antiamericanismo solapado, la pasión por este prospecto de nigger president disimula mal un cierto racismo compasivo demasiado proclive a reducir el tema racial al mero color de la piel. Una interpretación del asunto reñida con, por ejemplo, el dream de Martin Luther King, quien acertó a poner el acento donde correspondía, id est, en la igualdad civil de sus compatriotas con independencia del color de la piel.

Si no, que le pregunten a Reinaldo Escobar si estuvo de acuerdo en ser representado por, por ejemplo, el boxeador Teófilo Stevenson cuando el Comandante en Jefe decidió mejorar la "composición racial" del PCC y la Asamblea Nacional del Poder Popular durante la década de los 80. El Abicú, militante a la sazón, prefería a los blancos que hasta la fecha ocupaban esas plazas destinadas a la tinción con alquitrán insulso.

Por no dejar nada en el tintero, me sumo al sano consejo de Tania Quintero en Penúltimos Días: "Es hora de que Yoani sea selectiva y no dé entrevistas a cualquiera". Léase, a gente buena o mala (todo el mundo lo es hasta que no se demuestre lo contrario) que no da sus señas personales. Nada contra el tal "Yoyo" en particular, pero mucho contra la boga del anonimato en la blogósfera.

Para equilibrar la balanza genérica, aquí va una amonestación también para el esposo: las ideas de Ortega y Gasset son ciertamente elitistas, en el sentido de que el más sesudo de los filósofos peninsulares defendía a las "minorías egregias" (como, felizmente, la excepcional pareja aquí aludida) y estaba en contra de la "rebelión de las masas" contra el estado de derecho, no contra el despotismo.

Abominaba de ambos totalitarismos del siglo XX, que con razón veía venir como consecuencia del populismo de izquierda y derecha y de la consiguiente decadencia de las democracias modernas. Desde ese punto de vista, se hallaba en las antípodas de la actual demagogia socialista de la Mocloa, el PSOE, el Grupo Prisa y el diario El País. [Foto: José Ortega y Gasset.]

En un sutil alarde de demagogia diversionista, esas cuatro entidades, rendidas a la fama del creador del "raciovitalismo", le han puesto su nombre al premio que, merecidamente atendiendo al espíritu original del filósofo, le otorgaron a Yoani. A día de hoy Ortega y Gasset sólo era "reaccionario" mirado con los ojos de la izquierda antisistema y "progresista".

Pruebas al canto: el calcañal urgente que, tan temprano como en 1936, le echara a la República Española, esa imaginaria "Ciudad sobre la Colina" tan cara hoy a Zeta y comparsa. De haberse demorado, las milicias estalinianas, trotskistas y anarquistas se lo hubiesen disputado a la brava para sacarlo a dar un "paseo" sin retorno una fría madrugada cualquiera, como a millares de incautos. De vivir, Ortega y Gasset votaria con los ojos vendados contra Zapatero u Obama. A favor, si acaso a punta de pistola. Conque no mordamos ese anzuelo envenenado...

[Fin de la Digresión Crítica.]

Luego de cortarle el meñique para que sea más bella, retornamos al estilo de Yoani. Siempre breve y concisa, minimalista y lapidaria, Yoani deslumbra por la igenua, intencionalmente seudoapolítica brillantez de sus enfoques impresionistas de las crudas realidades ambientales que describe en sus artículos. Más que en sacar conclusiones, se esmera en insinuarlas. Si se quiere, su arma retórica más eficaz consiste en describir ingeniosa, refinadamente lo que a diario hiere sus pupilas en el entorno capitalino.

En craso contraste, Reinaldo sobresale en el escabroso reino de los conceptos y el análisis abstracto, de la polémica frontal, a rajatabla, en extenso y profundidad. Suele incursionar en terrenos tan vírgenes como minados, abordar aristas insospechadas de la realidad nacional en campos especializados como la política y el derecho, la sicología colectiva, la historia nacional y universal. [Caricatura: Reinaldo retratado por Kiko.]

A modo de botón de muestra, baste recordar al respecto sus medulares artículos "Despenalizar la discrepancia" y "¿Revolucionario, contrarrevolucionario?", ambos reproducidos el año pasado en El Abicú Liberal. (Hay un sinfín de ensayos de su cosecha en los archivos de Consenso.) Como tuve el privilegio de verlo desplegar en vivo y en directo su temible faceta de polemista en la antigua capital teutona, allá por el año 95, no me ha pillado de sorpresa el calibre irónico de su cáustica, irónica pero atinada réplica al irreverente Magno Paciente.

En aquella memorable ocasión, celebrábase en Bonn un singular cónclave cuyo objeto era --¡agárrense fuerte, amable lector!-- escuchar opiniones oficiales y disidentes antes que la Junta Directiva de la Fundación Heinrich Böll se reuniese para aprobar o rechazar un proyecto de ayuda financiera a dos ONGs habaneras: las fundaciones “Pablo Milanés” y “Félix Varela”, una presidida por el cantautor y la otra por Carlos Tablada Pérez, quien durante la primera fase del Período Especial gozara de cierta boga oficial como autor de un ensayo titulado El Pensamiento Económico de Ernesto Che Guevara. Premio Casa de las Américas 1987 (mercadolibre.com subasta la edición original al astronómico precio tope de un euro.)

En verdad, la suma ameritaba aquel extraordinario esfuerzo de discernimiento gerencial: trescientos mil marcos, unos doscientos mil dólares al cambio. La Junta Directiva, de la que formaban parte al menos dos eslavos renuentes a gastar fondos en el ruinoso socialismo cubano, está dividida al respecto. Me correspondió el honor de ser el primero de los tres oradores; el segundo fue el tal Tablada y el tercero, un representante de la casa.

Para no cansarlos: el argumento central de mi alegato pivoteó durante el cuarto de hora académico alrededor de la perogrullada de que en Cuba no existían más organizaciones no gubernamentales que las de la oposición pacífica. Fuera de ese marco, tal vez algún dirigente de NGO coquetease con su independencia. (El tiempo me daría la razón: poco después la Fundación de Pablito fue disuelta y sus bienes confiscados; en cuanto a Tablada, no se ha vuelto a hablar de él e ignoro que habrá sido de la Fundación Félix Varela.)

Concretamente, en el caso de Pablo Milanés me constaba su honestidad. "Lo cierto es --expliqué-- que en la Isla hasta las asociaciones de canaricultores tienen su agente gubernamental. Personaje que a veces, me consta, figura incluso en el liderazgo de los grupos opositores". Por lo demás, me daba igual que girasen aquel platarral directamente al bolsillo del Máximo Líder.

Cuando le toca su turno, en vez de dar el pleito por zanjado a su favor, Tablada emprende un ataque a fondo contra mi tesis, asumiendo a todas luces el punto de vista oficial. Dicho de otro modo: habla en nombre del “Gobierno Revolucionario”, siendo el representante de una NGO. Cortés, con ánimo de sacarlo de un error fatal para su propia legitimidad --hay testigos presenciales--, lo paro en seco para señalarle el equívoco. Reacciona con una huida hacia adelante y arde Troya durante toda la noche.

Para mi sorpresa, hete aquí que en lo más álgido del rifirrafe --los eslavos se habían puesto de mi parte junto a la chica de Kubalgie-- nos llega del público un refuerzo inesperado que revierte de golpe y porrazo la opinión de la concurrencia a nuestro favor: un hasta entonces para mí desconocido mulato achinado, trigueño, flaco y enjuto, pide la palabra y, excepto los del personal de la Embajada, se roba los corazones del auditorio con un rosario de sarcasmos que dejan poco menos que fuera de combate por nocao satírico a mi atónito contrincante.

Por lo visto, Reinaldo, en absoluto obligado a dar la cara y "señalarse" en presencia de nuestros previsibles diplomáticos, dista mucho de ser uno de esos tantos opositores hiperletrados que sólo lo son en el periódico y la pantallas chica pero, tan pronto la cosa les huele a quemado, escurren el bulto o recitan al pie de la letra el catecismo de la ambivalencia diaspórica a ultranza.

Lejos de amilanarse o desteñirse en Bonn, demostró un coraje civil y una solidaridad espontánea que, por saberlo el Abicú, no se ven todos los días en este pedregoso exilio occidental, donde pululan los cambiacasacas. La opinión que me formé sobre él esa noche, creo habérsela dicho entonces, fue la siguiente: "Con tipos como éste sí que se puede salir a robar caballos".

Me ratifiqué en ese criterio sobre él cuando, a raíz de la "guerrita de los emails", intelectuales cubanos, "parametrados" o "de a pie", llevaron a la Red de Redes el abstruso debate sobre el famoso "Quinquenio Gris". Rompiendo la tácita omertà (ley del silencio de la Cosa Nostra), contra el excomulgado Abicú, Reinaldo y sus colegas de Consenso tuvieron el coraje de publicarle allá en La Habana un texto sobre el tema rechazado por Encuentro en la Red en Madrid.

En esa ocasión, al salir de su casa Reinaldo fue arrestado durante unas horas por la DSE a fin de impedirle acudir a una especie de protesta espontánea orquestada por autores excluidos frente a la Casa de las Américas, donde debía tener lugar un seminario de la UNEAC sobre el tema en controversia. [Foto de abajo: Cuesta Morúa frente a la Embajada de España en La Habana.]

A renglón seguido metiose de nuevo en camisa de once varas cuando, en fulminante contragolpe, él --y los demás redactores de Consenso-- expulsaron de la revista digital al despótico Manuel Cuesta Morúa. Pillado en flagrante tras haberse embolsillado la tajada del león de un donativo en dólares, el líder "socialista democrático" o "socialdemócrata" (usa indistintamente ambas etiquetas) intentó dar un golpe de mano incautándose de la computadora, según él de su propiedad particular, y de la clave de acceso a Internet. (Nota recordatoria: la AECC soslayó olímpicamente la noticia de la espectacular defenestración de su favorito.)

Y hay que decir que el consorte sin tacha de Yoani volvió a dar la talla: ahí está la Revista Digital Consenso, firme en sus trece anticastristas, de los que la quería sacar subrepticiamente ese inefable "negro catedrático". Que le saliera el tiro por la culata, debemos agradecérselo en especial a "Macho Rico", como significativamente le dicen con cariño sus viejos amigos de los años, entre ellos mi pana de Cincinnati Roberto Madrigal, otro tipo chévere (¡saludos renanos a ti y a Orietta, ex colega del Abicú en la Editorial Arte y Literatura).

Visto el caso y comprobadas las hazañas contestatarias de nuestro gentil y temerario caballero, ¿qué de raro tiene que, adarga al brazo, haya salido resueltamente al ruedo dispuesto a arriesgar libertad e integridad física con tal de desenredar el vil entuerto urdido por el Magno Paciente, y/o su escudero mediático, contra su joven y afable Dulcinea?

Nada de nada. Eso sí, tengámoslo claro: en manifiesta desventaja de armas y terreno hostil frente al más pérfido Goliat, este David insular se la está jugando al pelao. Las aspas del enloquecido molino de vientos del castrismo terminal son más traicioneras que nunca antes. [Cuadro: David y Goliat, óleo de Caravaggio.]

Aparte de una joya periodística, la contundente réplica del hondero Reinaldo es algo más que una certera "Pedrada sobre el tejado de vidrio" (pinche para leer el original en Desde aquí) del régimen: es un imperdonable insulto a su Sacra Sanctorum, a la majestad de su divinizado "Padre Nuestro" en el lecho de muerte, o sea, justo durante los días en que la historia lo absorbe sin absolverlo. Con el agravante de que la noticia le está dando la vuelta al planeta a la velocidad de un relámpago.

En resumen, ahora mismo, Reinaldo Escobar necesita de la promoción y solidaridad de la blogósfera criolla. ¿Para qué? Pues, para cubrirse el pecho descubierto con esa misma coraza de fama que protege a Yoani (y que él, al decir de ella, "lleva bien"). Porque ya lo dijo el difunto Cabrera Infante y se está viendo: "Lo peor del dragón está en la cola".

Wednesday, 18 June 2008

En silencio ha tenido que ser

Reaparece Fidel, de cuerpo animado presente...

Por Jorge A. Pomar, Colonia

"Fidel, allí, vivito y coleando, pensando, escribiendo y dictando lineamientos estratégicos muy importantes para Cuba y nuestra América", había declarado Hugo Chávez al anunciar su visita relámpago a la Meca de la subversión americana para entrevistarse con Fidel. Y en efecto, como en vísperas de vuelos anteriores a La Habana, el Gorila Rojo tuvo el privilegio absoluto de reunirse dos veces en veinticuatro horas con su idolatrado "Padre Nuestro" en la Tierra.

De su certeza --si es que las imágenes son de esta visita, lo cual no pongo en duda aquí pero nada prueba en el vídeo-- se deducen dos datos. Primero, que dentro de su crónica gravedad justo el pasado fin de semana el aún Máximo Líder atravesaba por una de sus intermitentes fases de relativa recuperación física y mental. Algo que --no poseyendo él una bola de cristal como la maga aludida en su último Aló Presidente-- sólo podía saber a ciencia cierta previo mensaje confidencial del Palacio de la Revolución.



Segundo, que al arribar a La Habana, la momentánea lucidez del Magno Paciente habíase esfumado: amén de que no se le ve caminar, durante los tres minutos frente a las cámaras Fidel luce confuso, ofuscado. Las expresiones faciales de sus contertulios en el jardín alternan entre perplejidad, complacencia y un embarazo rayano en la consternación. Raúl apenas logra disimular; Chávez, al borde de la alucinación como de costumbre, hace su mejor esfuerzo histriónico.

Y es sintomático que el Magno Paciente no le haya concedido audiencia al presidente uruguayo Tabarés Vázquez (no inspira tanta confianza como para permitirle figurar en una escena de teatro similar con el octogenario Secretario General del PCC en rol de protagonista senil), también de visita en La Habana y con el "mérito" adicional de haberse cerrado de banda de antemano a la oposición interna, portavoz por defecto de un "nuestro pueblo" al que Raúl sigue manteniendo en un puño. Como refleja la elocuente foto de abajo, cortesía involuntaria de Encuentro en la Red, que ahí puede apreciar fotográficamente la "paz social" y el
zapateril "diálogo" por los que aboga a porfía con la cancillería española.

Aunque conservaba esa exagerada gestualidad y locuacidad típicas de los enfermos terminales, el convaleciente Comandante en Jefe desvariaba a ojos vistas. Tan persistentemente que a los editores del vídeo, avezados en menesteres censorios, no les fue posible cortar aquí y allá el filme para hilvanar una secuencia mínima libre de dislates que afloran cada vez más en las no menos editadas Reflexiones, interruptas desde el 26 de mayo. Sin duda, la segunda entrevista con Chávez en el curso de su breve estancia podría haber una tentativa baldía por suplir la falla acústica del vídeo.

De ahí la penosa necesidad de quitarle el sonido (ambos locutores suben el tono a fin de no dejar escuchar ni una palabra de lo dicho por Fidel) a la versión oficial de
tres minutos finalmente transmitida por Cubavisión. A no ser que mañana o pasado le pongan voz a esa película muda, nunca más acertada la frase martiana: "En silencio ha tenido que ser...". Visto y comprobado el hecho de que el anfitrión apenas se encontraba, como quien dice, de cuerpo animado presente con raciocinio ausentista.

Por ese lado, alegría por el mal ajeno para la "gusanera". Por el otro, consuelo para la feligresía castrista que, a la vista de la increíble longevidad del Gran Moribundo, está en su derecho a creer a pies juntillas que Dios, compensando a los desconsolados patriotas criollos por la indebida mortalidad otorgada a su apóstol José Martí, ha resuelto que su autoproclamado discípulo más aventajado en la Isla "no debe de morir".

En consecuencia, ha dado instrucciones precisas a su secretario San Pedro de mantenerlo en el limbo actual, sin extenderle visado para Cielo o Infierno hasta que al menos cuatro quintos de la cubanidad de "ambas orillas" no se lo ruegue a viva voz en todas las iglesias. Por lo que atañe al Abicú, aunque deja esas potestades a la Santísima Providencia, ya saben: de momento ni siquiera es el MUERTO GRANDE que más le interesa en la gerontocrática plantilla de la alta nomenclatura insular. Pues, ya no es más que la sombra intermitente, embrolladora, detrás del trono del nuevo Número Uno.

Bromas de mal gusto aparte, los usuales temas globalomaníacos supuestamente abordados en la magna cita habanera (crisis de los alimentos, irracional desarrollo armamentístico, calentamiento climático, crisis energética, inundaciones de Iowa, elecciones en Estados Unidos, etc.) confirman a todas luces que la constatación visual del estado de delirio tremendo del Magno Paciente habrían inducido a su emotivo huésped a despedirse con un "Hasta la victoria siempre".


Lúgubre lema que da pie a la suspicacia del Abicú. Hasta en la pantomima final con que esboza el saludo marcial frente al anciano ex Comandante en Jefe se nota a las claras que el mandatario venezolano tiene ya la irrevocable certeza de haber estado departiendo todo el tiempo con un obnubilado.

La víspera del viaje el deslenguado huésped bolivariano había soltado una tercera verdad grávida de corolarios: "Raúl, con las riendas en la mano". Cierto, especialmente a todos los efectos internos sólo a medias mientras su inapelable hermano mayor oscile espiritualmente entre el Más Acá y el Más Allá.

Ahora bien, en cuanto a la suerte de las FARC y la estrategia a seguir en Venezuela y Sudamérica, donde los ordenadores parlantes de Raúl Reyes mantienen en jaque al huésped y a sus epígonos regionales, esa frase dejada caer al desgaire por el huésped suena como un primer reconocimiento tácito de que el álgido diferendo sobre el liderazgo bolivariano entre él y el menor de los Castro, aún pendiente hasta la muerte de Reyes y Marulanda, al fin empieza a zanjarse a favor del segundo.

En ese sentido, antójaseme que este penúltimo viaje del "Mico Mandante" puede haber sido una especie de peregrinaje
inconsciente a Canossa. No en busca del levantamiento de una inexistente bula de excomunión, como el káiser alemán Heinrich IV ante el papa Gregorio VII en 1077. Pero sí para rendir discreta, prudente pleititesía en esta riesgosa coyuntura al nuevo Pontificex Maximus castrista, poniéndose sub conditione bajo sus órdenes y, sobre todo, para asegurarse el amparo del ubicuo aparato de inteligencia cubano en Venezuela y Colombia, donde los duros de las FARC pueden haberle puesto precio a su testa, que huele a pólvora. (Pinchen la foto para leer mejor en esas dos caras la nueva relación biunívoca que une a sus portadores a partir de ese abrazo a regañadientes; cualquiera diría que se trata de sendos agarres de yudo o kárate para estrellar al odioso contrincante.)

Si bien cabe especular que deseaba cerciorarse con sus propios ojos acerca de la gravedad real del "Padre Nuestro", de quien pudiera haber emanado días antes el ucase sobre el espectacular viraje estratégico (desahuciar a las FARC, enarbolar echar a volar la paloma blanca zurda de Picasso, presionar a los acosados jerarcas narcoguerrilleros para que suelten a Ingrid Betancourt, a ver si
la ex diputada aglutina obra la "operación milagro" de aglutinar a los partidos antiuribistas de cara a unos venideros comicios de reconciliación nacional, etc.) en Sudamérica y depende obviamente su aspiración a la hegemonía subcontinental, Chávez fue a La Habana a coordinar acciones con el nuevo presidente de los Consejos de Estado y Ministros, que a todos los efectos prácticos es quien tiene ahora la sartén por el mango en los asuntos de política exterior de la Isla.

Rutinario, carente de carisma, habituado a la disciplina militar, alérgico a los sobresaltos y formado desde su juventud en la vieja doctrina ortodoxa soviética, a diferencia de su hermano mayor, Raúl es propenso al retorno a los caminos trillados del Kremlin. De cara al fiasco de la estrategia guevariana de crear "dos, tres, muchos Vietnam", anacrónicamente desempolvada por el chavismo, entreve la hora de reestrenar en el subcontinente los dogmas soviéticos de la "coexistencia pacífica" y el "frente amplio".

Otra anticualla que, sin embargo, no lo es en modo alguno en una región con historia circular. No le falta razón al Hermanísimo: amén de ser la metodología subversiva que más frutos ha dado a la izquierda antisistema, en la actual coyuntura la "paz y la concordia social" en el patio y el extrapatio son imprescindibles para el éxito
de la controvertida sucesión raulista, sea ésta lo que fuere...

...Sucesión que depende de la estabilidad del chavismo en Venezuela, que a su vez tiene mucho que ver con la paz en y con Colombia, puesta en peligro por la beligerancia de las FARC, chivo expiatorio de ambos. En sustancia, a eso alude el huésped venezolano con el harto significativo complemento circunstancial
"dictando [Fidel] lineamientos estratégicos muy importantes para Cuba y nuestra América". (Entre ellos, la ya inminente normalización de las relaciones con Colombia.) Tanto despotrica que, sin proponérselo, suele acabar confesando lo que debería ocultar.

He ahí realmente la agenda secreta que un Hugo Chávez de capa caída, pese a sus usuales aspavientos con el rabo entre las piernas, fue a discutir a cuatro ojos en su Meca habanera con un Raúl en alza que nunca ha cortado el bacalao con ese bastardo zafio, zoquete, charlatán, lengua larga y arrebatado (entre hermano y visitante el general de cuatro estrellas y cinco escaramuzas debe de haberse sentido en un manicomio), colmo del atrevimiento, pretende disputarle un legado que le pertenece por derecho de sangre. Paciencia, ya llegará el momento de ponerlo en su sitio...