Monday, 23 June 2008

No siempre los suecos se hacen los suecos

Suecia retrasa pro forma el levantamiento de sanciones de la UE al Palacio de la Revolución

Por Jorge A. Pomar, Colonia

No sin sorpresa y admiración, acabo de enterarme por
Penúltimos Días de que el gobierno sueco le ha encendido momentáneamente la luz roja al levantamiento de las sanciones de los 27 contra el Palacio de la Revolución. Eso demuestra que no siempre los suecos se hacen los suecos. O bien, que prefieren hacerse los suecos antes que hacerse los españoles, esos africanos buenistas de Iberia tan dados a confundir corrección política con primitiva estulticia. El texto de EFE citado por PD dice así:

Suecia ha paralizado hoy la aprobación formal del levantamiento de sanciones de la Unión Europea (UE) a Cuba, por desavenencias con la traducción del acuerdo político adoptado en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la pasada semana. Según han asegurado a EFE fuentes diplomáticas suecas, en el texto que debía aprobar hoy el Consejo de Ministros de la UE en Luxemburgo, en un mero trámite, se ha eliminado la exigencia de la "liberación incondicional de todos los presos políticos, incluidos los que fueron detenidos y encarcelados en 2003".


Así, según los suecos, de la lista de criterios con los que se evaluará la respuesta cubana dentro de un año sólo se ha conservado la exigencia de facilitar el acceso a las prisiones a las organizaciones humanitarias internacionales. Precisamente, la entrada en prisión de los opositores estuvo en el origen de las sanciones impuestas por la UE en 2003 y congeladas en 2005".


Al Abicú, traductor e intérprete profesional, diplomado y experto en esos gajes del oficio, esto le trae a la memoria la famosa anécdota de la esclava, o criada, que se echó la culpa ante los distinguidos huéspedes del ágape por una estruendosa, sibilante flatulencia escapada del chato trasero de la alcurniosa ama o señora de la casa.


Según parece, cosa frecuente cada vez que no hay forma humana de justificar graves deslices o intentos de pasar gato por liebre entre estadistas que hablan lenguas distintas, el/los pobre(s) traductor(es) pagará el pato en la Cumbre de Bruselas a cambio de alguna recompensa, unas palmaditas afectuosas en el hombro y un guiño cómplice.


A buen seguro, como a la fámula del cuento, se le(s) premiara su gravosa discreción profesional con alguna prebenda o promoción inmediata dentro del selecto team de traductori traditori a disposición de la Babel comunitaria en Bruselas.


Y de que el/los intermediarios lingüístico(s) se lo merece(n), se lo merece(n). Por lo demás, Dios los guarde de airear en su descargo la circunstancia atenuante de que los responsables del original, presumiblemente en inglés, debieron revisar las versiones traducidas antes de estamparles el imprimátur.


De veras, salvo por tratarse de asunto tan baladí para los europeos como Cuba, siendo la patata caliente en la Cumbre el incontorneable NO irlandés al Tratado de Lisboa, no sé cuáles otros elementos de sospecha tenga el Abicú para estar tan convencido de que el tardío flactus silente escapó de las posaderas del flatulento canciller español Miguel Ángel Moratinos, más conocido entre sus pares por don "Desatinos" y ducho en eduldorado de píldoras para evitarse malestares con La Habana.


A no ser la conocida y mil veces confesada aversión de mi otro yo a la Madrastra Patria en todo lo concerniente a su pretendido derecho al tutelaje neocolonial de la --aún hoy para peninsulares de todos los pelajes nostálgicos de glorias imperiales-- Perla de las Antillas. Aquí indudablemente el pro forma, dijome mi alma gemelar, oculta un engorroso "pro contenido".


Habida cuenta de la acordada "liberación incondicional de todos los presos políticos, incluidos los que fueron detenidos y encarcelados en 2003" a un simple reclamo de libre acceso caritativo a las ergástulas del universo carcelario castrista, va un largo trecho. (En puridad, para ser coherentes, junto a la puesta en libertad de quienes ya sufren tras las rejas, los opositores deberíamos reclamar invariablemente la derogación de las leyes penales en virtud de las cuales "más temprano que tarde" serían relevados por otros reos de conciencia.) A menos que hayan traducido cortando y pegando en los laptops, la excusa oficial es demasiado para la chiva.


Al menos los puntillosos catalanes, vascos y gallegos debieron haber notado el error de bulto en sus inequívocos dialectos regionales. ¿Por qué tanta saña con esas laboriosas etnias, quise saber. "Te equivocas de medio a medio... --repuso, añadiendo enseguida una explicación que me causó estupor--. De un tiempo a esta parte me he vuelto ferviente partidario de la independencia de Cataluña, el País Vasco, Galicia, las Azores, las Canarias, Ceuta y Melilla y hasta la mismísima Andalucía".


"Y no le escribo a Bush --prosiguió-- rogándole que consienta a esas regiones oprimidas por la arrogante Castilla abrir embajadas autónomas en Washington, porque barrunto que ésa sería la única manera de que vuelvan a vociferar a coro aquel "amamos las caenas" que los aglutinara en 1812 contra el invasor franchute. Aunque, pensándolo bien, aportaría una coincidencia de intereses entre State Department y el MINREX, a cuyo titular sobra experiencia al respecto para asesorar a su colega el Secretary".


Hay que ver la lengua que se gasta ese negro cardenense... En vano insistí en que en este caso todo podía deberse efectivamente a un error de los traductores. Sin éxito: sordo a mis dudas y argumentos, maliciando a toda mecha, me mató con un interrogante del antiguo Lacio: Cui bono (""), si no a los más tenaces instigadores de la medida, partidarios de una sucesión raulista fluida en la Isla? Y hube de admitir que ese "¿A quién beneficia?" esgrimido como último recurso lógico por mi perverso alter ego me dejó catatónico. Va y a lo mejor está en lo cierto, chi lo sa...


Cuando salí de mi estupor, me pasó por la mente la fugaz idea de invalidarlo ad personae por ser demasiado evidente su alegría por el mal ajeno. No tuve valor para seguir tratando de aguarle la fiesta. Sea como fuere, quien no se tragó la píldora entre el pastillaje que le deben de estar sirviendo a diario sus solícitos galenos fue Fidel Castro, lector atento si los hay a quien ni entre las intermitentes luces y tinieblas propias de su crónica dolencia u nadie, ni siquiera una comisión de sesudos históricos del lenguaje (Cervantes, Shakespeare, Goethe, Voltaire, Lezama Lima...) asesorada por el mismísimo Protágoras de Abdera, rey de los sofistas en la antigua Grecia, sería capaz de pasarle gato por liebre en asunto como el de marras, de vital interés para él y su hermano.


De todos modos, el truco del gazapo traductorial sirvió de poco a La Moncloa, que ni así escapó a las iras del Magno Paciente. A sus colaboracionistas occidentales el castrismo no los mide por la mera simpatía verbal sino por la eficacia práctica. Las chapuzas con efectos contraproducentes se castigan a cara y lengua de perro.


Una vez más: ¡GRACIAS, FIDEL! Y por nada del mundo deje Usted pasar la oportunidad que esos aprendices zurdos en Madrid acaban de pintarle en la pared para que su infatigable estilográfica Parker los vuelva a poner al parir en una fulminante, penúltima Reflexión.


Por favor, Comandante, se lo suplica un veterano que por orden suya combatiera por la Causa en el frente angolano: lúzcase otra vez, no decepcione al más contumaz de sus admiradores en la ribera exiliar de la cultura cubana. Arréeles un nuevo correazo didáctico, por alcornoques, a esa panda de revanchistas trasnochados de La Moncloa.


Desde luego, estas diatribas de doble filo no son de mi cosecha. ¡Olofi me guarde! Son del Abicú, frotándose las manos de gusto a mi lado aquí en Colonia... Hasta ahora, exclama en un segundo arranque gratitud al hilo, no le habían interesado los fiordos helados ni deslumbrado por las prédicas progresistas del infortunado Olof Palme.


Pero este año no pasa sin que ambos --o los tres, Anna va también-- exploremos esa parte de la península escandinava cuyos gélidos moradores ya no se hacen tanto los suecos. [Foto de al lado: Tania Quintero.]


"Fíjate si no es así --remata-- que hace dos años le dieron calabazas a los socialdemócratas. Amén de que por fin tendré el gusto de conocer en persona a mi amiga Tania Quintero Antúnez (saludos), que no por gusto está encantada con los blondos aborígenes...".


Aprovechó para anotarme un punto en geografía, asignatura en la que el Abicú siempre fue un cafre: "(H)errado estás. La reportera disidente no reside en Suecia sino en Helvecia, que no es lo mismo ni se escribe igual. Tania vive en Suiza, ígnaro. Guillermo Tell era helvético. ¿Qué...? Rubias hay también allí, sólo que entre Ginebra y Estocolmo media cerca de Cuba plus dos quintos tendida a lo largo, unos 1.600 km".


Difícil conseguir vuelos baratos para empatar ambos destinos en una misma quincena vacacional. Pero, como en testarudez no hay quien le gane a mi socio y me muero por saludar a mi amiga, que se le cuela a una cocina criolla --aprendida en la época en que aún no se había entronizado en la Isla la única libreta que se arrastra del cunero a la morgue-- me dejé torcer el brazo hasta la espalda por un Abicú geográficamente escaldado pero aún exultante...


[Aclaración al lector madrugador: Perdón. Sí, el gazapo geográfico lo cometí de verdad ayer por la noche. Recién me di cuenta esta mañana. Seguro que Tania, que empieza a bucear en la Red antes de las 9, ya lo había detectado. ¡Y eso que tengo el cuarto de trabajo lleno de mapamundis y globos terráqueos! De todos modos, recuerden que este blog agradece de antemano cualquier sugerencia de enmiendas.]


6 comments:

Anonymous said...

al final los suecos sí parecen ser suecos,o no?
Un saludo
Embabia

Anonymous said...

Cuba le agradece al Mentecatino Moratino sin tino Desatino el apoyo sin condiciones de una dictadura fósil de mediados del pasado siglo.
otro saludo a todos los que por acá pasan y en especial a nuestro querido y clarificante abicú.
RP
(y no pongo mi nombre completo porque no hace falta y si hiciera tampoco me da la gana)

Jorge A. Pomar said...

No creo, Embabia, marcaron un gol jodedor. Los suecos formaban parte del grupo minoritario que exigía más. Al final, junto a Alemania y Chequia, dieron su brazo a torcer debido a que, por doquiera que se mirasen, las sanciones de 2003 eran una hoja de parra.

La que ha quedado sin taparrabo es la diplomacia española que, como instigadora del levantamiento de aquella ficción punitiva, encaja de nuevo toda la ingratitud de La Habana. Los suecos: "Ahí tiene La Moncloa lo que buscaba. ¡Buen provecho!"

Saludos,

El Abicú

Anonymous said...

muy cierto..

Anonymous said...

"Dentro de un año (en junio del 2009), habrá resultados y una lógica que recomiende seguir con el diálogo"
Miguel Ángel Moratinos
Ministro Español de Asuntos Exteriores
EFE

En comparecencia parlamentaria, Moratinos defendió el "diálogo"?-"crítico"? con el gobierno de Cuba y la eliminación de las medidas adoptadas hace cinco años por la Unión Europea para protestar por el encarcelamiento de 75 disidentes y el fusilamiento de tres jóvenes por robar una embarcación para huir del país.

rokito

Ronli said...

Good words.