Saturday, 26 December 2009

Viendo este vídeo sobre la Navidad en Cuba ahora mismo...

...al desterrado con causa le cuesta reconocer a la misérrima isla represiva de donde alguna vez, por suerte y desgracia,"lo fueron". Una auténtica elegía audiovisual del complaciente reportero de CNN a la austeridad feliz --léase, anticonsumista al gusto progre-- a través de un ambiente de clase media inconforme pero orgullosa. Toda la secuencia meticulosamente expurgada de penurias, colas, estanterías desiertas, mugre, ruinas, propaganda, jineteras, pingueros, chivatos, porristas, gendarmes, gerontocracia, desolación, balseros...



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"Mensaje de Navidad" [Pinche para leer el texto completo)

Por monseñor Jaime Ortega

Queridos hermanos y hermanas:

Al dirigirles mi mensaje anual en ocasión de la celebración del nacimiento de Jesús, les deseo, ante todo, una Feliz Navidad y un nuevo año con salud y esperanza... En estos días en muchas de nuestras casas y en nuestras iglesias brillan las luces del árbol de Navidad. La luz produce alegría, los niños se detienen a contemplar su parpadeo. De hecho cada ser humano es un buscador de la luz... A esta luz me refiero, queridos hermanos, porque nos dice también el evangelista San Juan acerca de Jesús que: “la luz brilló en las tinieblas y las tinieblas no la recibieron”. Dios siempre respeta nuestra libertad... esa luz del corazón, puede no ser acogida por nosotros y permanecemos entonces en la oscuridad, y nuestro mundo interior se puebla de tinieblas.

No sólo las cosas exteriores pueden alegrarnos o satisfacernos. La sede de la felicidad es la interioridad del corazón humano. Allí pueden anidar las tinieblas del odio, del desaliento, de la desesperanza, de la apatía, que ahogan la luz de la fe y siembran desasosiego e intranquilidades... Cuántos caminos equivocados tomamos envueltos en esa bruma interna que no nos permite ver el bien más allá de lo que me agrada, me satisface, o me resulta de provecho material... Cuántas veces se toman desde esa oscuridad interior las decisiones de romper una unión matrimonial, de cobrarnos el mal que nos han hecho con otro mal o, simplemente, vivimos desencantados, tristes, sin esperanza. La fe verdadera lleva consigo el amor y la esperanza.

Jayme Bayly sobre la visita a La Habana del camarlengo Tarcisio Bertone



Aunque la situación económica sea preocupante y me afecte a mí y a los míos, aunque la enfermedad, dificultades de convivencia u otras nos limiten, aunque nuestros justos deseos de bien y de equidad no se cumplan, la fe sigue brillando como una luz en nuestra mente y en nuestro corazón, porque ponemos todos nuestros anhelos y deseos en manos de Jesús y El, que es la luz de mundo, nos hace salir de esa oscuridad. La luz de Cristo siempre vence las tinieblas, y en cada recodo del camino está Jesús convocándonos: “Vengan a mí todos los cansados y agobiados y yo los aliviaré”, “no teman, pequeño rebaño mío, yo he vencido al mal”. No des por lo tanto espacio en tu corazón al desaliento y la desesperanza.

Que nuestras familias no se dejen vencer por las tinieblas, que brille la luz de Cristo en nuestros hogares, no sólo en el árbol de Navidad de estos días hermosos, sino en lo que es más importante, en los corazones de todos sus miembros cuando en la noche del 24 de diciembre, que es nochebuena, se reúnen a comer juntos... Si en estos días se reconcilian las familias divididas, si tendemos la mano a alguien que la está pasando más mal que yo, si sembramos un poquito de alegría y amor a nuestro alrededor, podrán ustedes imprimirle una nueva dimensión de paz y esperanza a sus vidas en esta Navidad...

Las familias se alegran este año de poder recibir a familiares de Estados Unidos que deseaban venir a visitarlos y no podían hacerlo. Damos por esto gracias a Dios. Pero entre penas y alegrías debe brillar por encima de todo la estrella de Navidad, la que indicó a los reyes magos dónde estaba Jesús recién nacido, luz del mundo, que trae consigo el amor y la esperanza... Al aproximarse estos días santos les deseo de nuevo una Feliz Navidad y los bendigo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.”
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Comentario del Abicú:

En general, nada que objetar. Sólo que, si la curia criolla hubiese asumido esa hoy más que nunca antes cuestionable neutralidad leal antes del 59, la pasada Nochebuena --sin duda una de las peores en toda la historia de la Cubanidad--, nuestro cardenal no tendría necesidad de agradecerle a Dios la dádiva castro-obamita de la reunificación parcial de los insulares.

No habría habido ni éxodos ni exilios masivos. Tampoc insilios ni mascaradas clericales. El Vaticano no habría tenido que llegar a un concordato tan vergonzoso con la dictadura totalitaria, que sus propios ministros ayudaran a triunfar. Entre otras apostasías y ruindades, su ministro plenipotenciario en la Isla no se vería comprometido a sopesar sus palabras para que el texto no incordiase a los censores del Comité Central del PCC y estos le diesen el placet para leerlo ante las cámaras.

Monseñor Jaime Ortega deja a sus corderos inermes frente al lobo castrista. Para colmo, le hace el juego al gobierno al insuflarles falsas esperanzas al ya de por sí dócil rebaño. Maquilla la fea, bruta cotidianidad de los insulares a fuerza de vaguedades y lugares comunes que habrían sentado mejor en circunstancias normales. Sin embargo, el asunto no deja de ofrecer su filón positivo justo de cara a la era posterior al cumplimiento de esa honda esperanza cardenalicia.

A saber, con tal de que la homilía de ayer haga escuela y las futuras curias locales se muestren igual de comedidas y circunspectas con los gobiernos poscastristas. Sería el mejor favor del alto clero criollo a la paz, prosperidad y felicidad de su díscola feligresía. El mensaje catóclico no se confundiría con el marxista.



Tampoco con el multiculturalismo retroprogre, adicto a legitimar cualesquiera supersticiones populares, como esas truculentas escenas de la peregrinación al santuario-leprosorio de San Lázaro el pasado 17 de diciembre. (Pinche AQUÍ para ver la del 2009, que por algún motivo no se puede insertar). Ruegos a Babalúayé: "Salud, mejoría, un viaje a Miami...".

La Iglesia Católica generaría así en la mayoría de los creyentes un amor a Cristo que, en el pero de los casos, al menos dejaría de servir al régimen a guisa de "opio" metafísico para anestesiar la conciencia popular, de provisorio acordarse de Santa Bárbara para seguir bajando la cerviz cada vez que truena...

9 comments:

Maria Elena Morejon said...

Le ronca el mango este tipo de documentales.... como si eso fuera lo que vive ni el 1% de la población.... pero cosas como estas son las que han ayudado a mantener a aquellas ratas inmundas en pie...

chiquitacubana said...

Pomar, que clase de surrealismo..., boquiabierta con ese video, el descaro no tiene fronteras.
saludos

Anonymous said...

María, corrige; así no vive ni ha vivido desde hace medio siglo ni el 0,1% de la población cubana. Saquen cuentas.

pako

Anonymous said...

Vean que siempre puede haber alguien peor. Abajo el link del video con el sacerdote chavista, Adolfo Rojas Jiménez, "marxista de la Iglesia". No solo manda a leer el Manifiesto del Partido Comunista sino que manda a matar en nombre del socialismo. A ver que dice Roma al respecto.

Diogenes x Dios

Cura Chavista
http://www.youtube.com/watch?v=v14-v5xrYrk

Cristina García said...

Lo mismo decía Epicteto, cuando hablaba de la libertad.
Por tu comentario creo entender que, de no ser por el apoyo de la curia, no hubiera triunfado el bochinche castrista. Algo similar leí hace un tiempo a propósito de las élites intelectuales criollas.
Como en aquella ocasión, repito mi opinión: la mayor responsabilidad del triunfo y sostenimiento de la dictadura castrista es de esa cosa, casi indefinible a fuerza de abstracciones, que se llama pueblo cubano. No es la iglesia, ninguna de ellas, ni la cúpula intelectual, ni ningún grupo particular el único responsable de ese desastre. Es todo el pueblo, ricos y pobres, cultos y analfabetos, creyentes y no creyentes el responsable. Todos hoy, igualados en esa cosa gris que impuso el comunismo para mejor oprimirlos, sostienen al gobierno igual que lo auparon en 1959.
Desmarcarse de la parte de responsabilidad que le toca a todos en la debacle nacional es poco riguroso.
Por cierto, sin abjurar de su orden, tiene muchos matices la Iglesia Católica cubana.
Gracias, Pomar.

Anonymous said...

Cristina, así mesmo kon todo; con el sovietismo, con el hitlerismo, etc. Aunque eso sí, los hai más culpables y menos idem. saludos a tós!

Oxiuro C.C.

Cristina García said...

¿"más culpables y menos"?
Dime, Oxiuro, ¿cuál es más culpable y cuál menos?
¿Mis padres son más culpables que yo porque vivían en 1959?
¿Son peores que los analfabetos porque son instruídos?
¿La doméstica que trabajaba con mi abuela es menos culpable que mi abuela?
¿Cómo se determina el grado de culpabilidad?
Saludos.

Anonymous said...

Quien le pasa el cuchillo al chivo es más culpable de que el chivo muera en ése momento y así, que quien le aguanta las patas y que el que afiló y entregó el cuchillo para facilitar la faena. Los tres son culpables y son diferentes.. por su conjunción fué degollado. Èticamente hablando también son diferentes en su responsabilidad ante el hecho.
3M

Anonymous said...

"Están los viejos cuchillos tiritando bajo el polvo." FGL

Saludos, Nic