Tuesday, 24 February 2009

DE COLONOS Y COLONIZADOS

A propósito del Óscar a Penélope Cruz

Por Roberto Madrigal, Cincinnati

Anoche, en la ceremonia de entrega de los Óscares, el gran triunfador fue el colonialismo cultural. No necesariamente el de grandes imperios contra pequeños países. Ni siquiera el de ideologías antagónicas. Fue el triunfo de la tan aparentemente menospreciada cultura americana y, en general, de la cultura de habla inglesa, que obviamente ha dominado la tecnología de los medios de comunicación en los últimos 150 años.

[Penélope Cruz: "¿Se ha desmayado alguien aquí alguna vez? Porque creo que seré la primera... Un momento de unidad en el mundo... Todos los que desde España ahora estén compartiendo este momento conmigo y sientan que esto también es de ellos, se los dedico. Y a todos los actores de mi país".]

Si un americano gana un Goya, probablemente salga en una nota pequeña de la sección cultural del New York Times, pero cuando una española gana un Óscar --en este caso Penélope Cruz, una actriz extraordinaria que ha realizado actuaciones muy superiores y merecedoras de elogios que el papelito de española macarrónica que Woody Allen le concedió en su frustrante comedia Vicky Cristina, Barcelona-- sale en la primera plana de todos los periódicos de España y América Latina, así como en los diarios hispanos de Estados Unidos.



¿Egocentrismo de la cultura Americana? Sí, claro, como toda cultura dominante, mira con desprecio a sus vasallos. Eso no es malo, es lógico. Lo curioso es que una otrora gran cultura como la española, que se relame criticando a los según ellos ignorantes americanos, sea tan genuflexa y se vea tan necesitada del guiño aprobatorio de aquellos a quienes critica. Parece que a España el cáliz le cayó en la nuca.

[Almodóvar: El Óscar de Penélope es el triunfo del talento, la ambición, la tenacidad, y unas dotes extraordinarias para la comedia. He llorado de alegría cuando he escuchado su nombre después del clásico "and the Oscar goes to...".]

Por otra parte, el cine indio, que ha dado directores de la talla de Satyajit Ray, y en menor escala Mira Nair, una cultura milenaria casi desconocida en Occidente hasta que se convirtió en la joya de la corona inglesa, se regocija desmesuradamente porque el Óscar ha premiado a “la cultura India” al otorgársele el premio a
Slumdog Millionaire, una película mediocre cuyo equipo técnico estuvo dirigido, producido, editado y fotografiado por ingleses.

[César Antonio Molina, ministro de Cultura español: Penélope es la demostración una vez más de lo que siempre ha dicho Ministerio Cultura y el Gobierno socialista, que el cine español es un gran cine, es un cine universal... Venimos de muy remotos siglos y aquí estamos consiguiendo galardones y estando en la primera línea de fuego de todo el mundo. España, una nación joven, moderna, emprendedora y trabajadora. Es la imagen que de nosotros hay en el mundo, aunque muchos no se lo crean.]

¿Se liberaron alguna vez los indios del dominio inglés? Parece que lo siguen necesitando para que informe a Occidente de que la cultura India existe. No me extraña, y ya me imagino la algarabía entre mis compatriotas cuando en un futuro quizá no muy lejano Almodóvar o Amenabar ganen un Oscar dirigiendo una película ubicada en Cuba con tema cubano...

4 comments:

Anonymous said...

Jajaja Eso, antiamericanismo para la vitrina y adoración a lo americano porque representa lo que no van a lograr los que presumen de culturas antiguas y fuertes.

PolO said...

Es que el culo americano es el ojo de la aguja por donde el camello tercermundista llegara al reino de los cielos.

Amadeus said...

Realmente tienes razón Pomar, la reacción en los medios de comunicación españoles fue tan desproporcionada como provinciana, sobretodo esta última.

A Penélope Cruz la quieren convertir en España a fuerza de guataquería y alabanza gratuita, en una estrella de Hollywood. La chica es buena actriz (para mi quizás un poquitín engolada), pero buenas actrices y más bellas y seductoras sobran en la Meca del Cine. No sé qué tanta lucha, pero todavía en España se vive con la mentalidad de Bienvenido Mr. Marshall .

Güicho said...

Cierto, pero está bien que todos chupen por donde mea el gringo. De lo contrario, el ario, el gaito, el britongo, el japonga y otros más se tomarían en serio sus propias escalas de mérito, e intentarían sodomizarse mutuamente con frecuencia. Como antes. Un solo gallo en el gallinero garantiza el orden y más huevos.