Eso no se queda así. Qué va, eso ahora se hincha de mala manera, pensó el Abicú con un confesable arrebato de alegría ajena al escuchar el desplante de Su Majestad en plena Cumbre Iberoamericana. Como en efecto, se ha hinchado a reventar: “Hasta que el rey de España no se disculpe, yo congelo las relaciones con España. Porque aquí hay dignidad”, acaba de proclamar urbi et orbi un ofendido Hugo Chávez.
Al parecer, esta vez no consultó previamente con su mentor convaleciente allá en la Isla. ¿Se habrá pasado de listo el presidente español José Luis Zapatero? Todo indica que talante y diálogo no han funcionado. El colega venezolano no se dejó "comer a la muela" por la diplomacia obsecuente de La Moncloa. A estas alturas, la sonrisa socarrona, de titiritero con marioneta díscola pero dócil, exhibida por el vallisoletano (de Valladolid) en la foto de a arrriba, debe de haberse trocado en mueca de asco y desengaño.
[Incidental: aunque Aznar le diese las gracias por pura cortesía, Zapatero no defendió al expresidente español en Chile, de quien dijo estar en las antípodas. Sin duda tenía razones de sobra para reprender pro forma al colega intruso, que se había vuelto a ir de boca.
En sustancia se limitó a abogar por sus mantras retóricos: el talante, la corrección política, los buenos modales en el foro... Por lo demás, el sambenito de fascista a Aznar es original del PSOE, de quien lo tomara en préstamo Fidel Castro, autor de la frase "fühercito con bigoticos". No despitarse. El desencuentro de fondo, la incompatibilidad entre el proyecto totalitario bolivariano y la expansión del capital inversionista español en Sudamerica, estaba ya sobre el tapete desde el inicio de la Cumbre. He ahí el origen real del conflicto.]
En el mismo discurso, Chávez anunció su firme intención de meter en el congelador las relaciones con la vecina Colombia, a cuyo mandatario tildó de “mentiroso” a propósito de la reciente suspensión de su mediación venezolana con las FARC decretada en forma unilateral por su colega colombiano: “…no creo en nadie del gobierno de Colombia. Lo que el presidente de Colombia hizo es lanzar un escupitajo brutal en nuestro rostro”.
“Señores ministros, señores militares --añadió el César venezolano--, lo que he dicho implica ponernos en alerta. Lo que he dicho es muy grave, pero tenía que decirlo. Así que, todo el mundo tiene que estar alerta en relación con Colombia”. En tono dramático, previno a sus secuaces sobre un conjunto de medidas que aplicará sin falta también a la Madrastra Patria:
“Las relaciones económicas, las empresas que tienen aquí los colombianos, las empresas que tenemos allá, todo eso se va a perjudicar. Es lamentable, pero ¿cómo se hace!” La culpa es del propio Álvaro Uribe, por contratar al chivo como jardinero en casa. Pero, con ser importante, dejemos a un lado el diferendo con Colombia para concentrarnos en el conflicto con la entre atribulada y cabreada Península.
La de San Quintín... La política, se sabe, es uno de los campos del conocimiento menos parecido a una ciencia que pueda imaginarse. A ratos, como en el caso que nos ocupa, admite la comparación con una partida de billar en la que una mayoría de principiantes anula la maestría de los jugadores expertos. (Pobre del bribón de Lula y demás zorros regionales.)
La imprevisible subjetividad humana, las irregularidades del tapete político y el “azar concurrente” juegan en el billar histórico un papel tanto más importante cuanto más inmediato el suceso en cuestión. Aún más que en la lisa superficie plana de la mes de billar, en el terreno corrugado de la política todo suele depender del último golpe de taco, que puede ser decisivo aun cuando sea errático.
La pregunta retórica --un gruñido en modo imperativo-- espetada por el rey al histrión de Hugo Chávez durante la Cumbre Iberoamericana, pasará a la historia como una de esas travesuras trascendentales del azar concurrente en el áspero billar de la historia. El prodigioso golpe de taco de Juan Carlos ha sido un “tiro de leche”, un “chiripazo” que cambia de golpe y porrazo la dinámica de la partida. (Pinche sobre la imagen de al lado para vacilar la parodia.)
Como por arte de magia, el intempestivo “¿Por qué no te callas?” del Borbón, contemporizador él también pero distante de la línea apaciguadora de La Moncloa, ha generado un carambolaje sísmico de consecuencias imprevisibles. Todo a beneficio de un tercero sonriente, que esta vez somos, felizmente, nosotros los vapuleados opositores cubanos. Conque a reír se ha dicho, señores. (Chávez alega no haber escuchado la frase, pero obviamente hasta la Bachelet, que actuaba de moderadora, la escuchó.)
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Anonymous
said...
pobres los estudiantes venezolanos y ya les han matado a un par y en europa nadie se entera, que arreche
No hagas caso Abicú de ese clasificador frustado discípulo de Cuvier y Linné. Sigue sacándolos de las casillas que ya no les quedan ni palabras, sólo el intento de barbotear un insulto empobrecido
Dan pena los que todavía usan el lenguaje Fascista ése de llamar a las personas con nombres de animales y lo siento también por los pobres animales que no tienen culpa de ése lenguaje reaccionario e imbécil cuca
Según la mitología yoruba, "abicú" es el niño enfermizo que muere sólo para encarnar en hermanos posteriores a los que "se lleva" en breve. Los abicúes dan "mucha guerra", suelen "saber mucho", se conducen "con alarmante gravedad" y "miran como gente grande"…"Por si o por no, un día a la semana... conviene pegarles”. El abicú no tiene, pues, otra manera de reconciliarse con el mundo que devolver golpe por golpe. Respetando en la polémica, eso sí, las reglas de juego de la retórica, pues el suyo es el reino del concepto y la argumentación racional, no el de la diatriba y el panfleto. El Abicú Liberal (pinche para ver texto de Presentación completo) será, en consecuencia, un blog abierto a todos los que se atengan a esa regla elemental...
6 comments:
pobres los estudiantes venezolanos y ya les han matado a un par y en europa nadie se entera, que arreche
gusano
¿Qué quiso decir el anónimo de las 16:55? ¿A quién se refirió? Gracias adelantadas por la respuesta.
Lo de "gusano" lo interpreto como elogio. Pero, siguiendo la terminología popular, soy más bien una crisálida felizmente metamorfoseada en "mariposa".
El Abicú
No hagas caso Abicú de ese clasificador frustado discípulo de Cuvier y Linné. Sigue sacándolos de las casillas que ya no les quedan ni palabras, sólo el intento de barbotear un insulto empobrecido
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Dan pena los que todavía usan el lenguaje Fascista ése de llamar a las personas con nombres de animales y lo siento también por los pobres animales que no tienen culpa de ése lenguaje reaccionario e imbécil
cuca
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