Tuesday, 15 April 2008

Zoé y Ernesto al alimón contra el toro catalanista

Contribución al debate en PD acerca de Tribuna Barcelona

Por Jorge A. Pomar, Colonia

El interesante debate aún en desarrollo en Penúltimos Días (si no ha tenido el gusto de leerlo, pinche ahí para hacerlo antes de, si aún lo desea, continuar leyendo este comentario) a propósito del desencuentro entre la narradora Zoé Valdés y sus anfitriones en el foro Tribuna Cataluña, explica bien los motivos del Abicú para llamar Madrastra Patria a España. No la detesto en absoluto. Más bien deploro un parentesco sanguíneo que no hallo modo de negar. Preferiría que fuese apenas político.

Sin contar que las madrastras suelen ser mejor que su fama. Para detestar a España los propios peninsulares tendrían que empezar por ponerse de acuerdo respecto a su identidad. De hecho, la Península --y en particular Cataluña-- es mi destino turístico favorito. No sólo por el sol y las playas, sino también porque allá, dándose uno golpes de todos los colores a fuer de masoquista, se aprende mucho más sobre Cuba, su historia e idiosincrasia que en cualquier otra geografía occidental.

Sucedió en La Habana I



He padecido en corteza cerebral propia a lo largo de 15 años de estancia continua en Colonia una enajenación parecida a la de Zoé y Ernesto en Barcelona. La última vez hace apenas un par de meses en un teatro de Dortmund donde me habían invitado a presentar el controvertido documental “Detrás de la cortina de azúcar”. Por ende, sé que lo ocurrido a esos dos paisanos y correligionarios míos en Tribuna Cataluña es más bien la norma conductual para los foros sobre Cuba aquí en el Viejo Continente.

La diferencia es que en España se agregan molestos, cuando no letales, amores paternalistas. Por suerte, leyendo los comentarios de lectores en El País, se concluye que, si bien con los capciosos equívocos al uso, poco a poco la opinión pública española empieza a abrir los ojos, a revirarse contra los cantos de sirena de la izquierda antisistema posmoderna. Prueba fehaciente de ello es el reciente descalabro electoral de Llamazares y su Izquierda Unida. Por cierto, acaba de repetirse con mayor contundencia en Italia, donde los neocomunistas de han quedado sin escaños en ambas cámaras parlamentarias.

Brillante el comentarista Bertold Breath. Si no diésemos por buenas un sinfín de comparaciones viciadas, estaríamos en mejores condiciones para afrontar el debate sobre el castrismo en el exilio. Admiración y respeto por Zoé quien, sin pelos en la lengua, no sabe dorar píldoras. A tenor de lo dicho en el párrafo anterior, ella no debería rebajarse a contestarles a los consabidos santurrones del guevariano “estímulo moral”.


Sucedió en La Habana II


Cobrar por servicios prestados es justo hasta para arar en el Mediterráneo a fuerza de verdades. Es más, deberían haberle pagado sendas primas por concepto de nocividad y obstruccionismo. Y peligrosidad. Pues de milagro escapó al piqueteo en Barcelona, como acostumbran hacer los regionalsocialistas de Esquerra Republicana Catalunya y sus socios de Izquierda Unida. Aunque tal vez no se hayan atrevido a tanto debido a que, tras la debacle electoral, andan de moco caído.

Por lo demás, como demuestra este pasaje del relato sobre sus argumentos en el foro, Zoé se empleó a fondo precisamente en desmontar los sobreentendidos históricos más engañosos del imaginario castrista:

Para Valdés la "mal llamada Revolución cubana, está basada en una mentira" porque durante el régimen de Fulgencio Batista "Cuba ni era el país más pobre, ni el más corrupto". También en réplica a una intervención, afirmó que las dictaduras de Batista y Castro no son comparables "porque la primera duró dos años y la segunda lleva ya 49". Más sorprendente resultó la afirmación de que "Castro fue la solución que tuvo EEUU para quitarse a Batista del poder porque era el negrito de los cubanos y empezaba a hacer negocios que no interesaban a EEUU".

Dicho de otro modo: porque --sin contar los propios anuarios estadísticos españoles de la época--, como documentan su biógrafo Frank Argote-Freyre y otros historiadores, sociólogos y economistas de fuste; más aún, como dictaminaría cualquier cotejo arqueológico de la Isla antes y después del 59, aquel dictador mestizo promovía por encima de todo los intereses nacionales y hacía gala de una manifiesta sensibilidad por la situación de las clases populares de las cuales él mismo provenía.

Sucedió en La Habana III

Y puestos a hacer comparaciones: ¿cuándo fueron más importantes los intereses castellanos, catalanes, vascos, andaluces, extremeños, asturianos, canarios, baleares, cuando florecían sus colonias y negocios en todas las ciudades y campos de la Perla del Caribe o ahora que sólo medran consorcios cicateros como la cadena hotelera Meliá y pocos más?

Mi único reparo a lo expuesto por la narradora --que debutó como poetisa-- es el uso genérico, personalizador, que hace ahí de Estados Unidos. Encierra una concesión de monta a la izquierda antisistema y al revanchismo iberoamericano consistente en ignorar la complejidad, la profusa división de poderes característica del establecimiento norteamericano.

A saber, no fueron en modo alguno Eisenhower-Nixon o el Congreso quienes inclinaron imperialmente el pulgar contra el "mono encaramado", con su anuencia --y la de los cubanos de a pie en masa-- el 10 de marzo de 1952. Ese papel desestabilizador desde Estados Unidos lo jugaron de entrada the liberal press and some economic interests que, al menos en parte, ahora mismo comercian más ventajosamente que nunca antes (in cash) con La Habana y forman lobby en Washington a favor del levantamiento incondicional del embargo y el continuismo raulista.

[Idóneo para contrastar ambos paisajes humanos --arquitectónicos, textiles, nutricionales, generacionales, civiles, ético-afectivos, locomotores, asistenciales, recreativos, represivos, etcétera-- el documental Sucedió en La Habana. A lo que parece (¿táctica o propósito?), sus autores relativizan la actualidad con imágenes supuestamente negativas del pasado (ruleta). Sin convencer, habida cuenta de que lo visto desmiente el mensaje apologético inherente a la perspectiva peninsular. Con todo, la visión del presente, sin ser tremendista, estremece. Y los protagonistas escogidos --especialmente, la soberbia mulata jinetera y el negro chulo son de una franqueza conmovedora.]

Sucedió en La Habana IV

A la postre, de la mano con esos intereses económicos foráneos, el factor determinante en la derrota del Batistato, y junto con él la de la Segunda República y la Constitución del 40, sería más bien el solapado racismo --por demás de clara raigambre peninsular-- de las llamadas "clases vivas" blancas, de su gansteril vanguardia estudiantil, de los medios de difusión y de cierta intelectualidad eurocentrista dominante.

No obstante, yo no estaba allí, y probablemente no haya dejado nada en el tintero y sean omisiones de los reporteros (El Periódico, 15-04-2008) atribuibles a falta de espacio. Cónstame de sobra que en ese aspecto Zoé piensa igual o muy parecido al Abicú, que aplaude a rabiar el siguiente colofón suyo en Barcelona: "Con odios, no podremos seguir adelante, pero tampoco se puede olvidar [...] Dejemos que Cuba sea un país libre; yo pediría incluso que fuera un país corriente".

[Posdata: Acabo de salir de mi error leyendo la versión completa del discurso de Zoé en Cubanística: definitivamente, Zoé está libre de errores de paralaje antiimperialistas. Vale la pena pinchar ahí para leerlo. Me limitaré aquí a insertar otro pasaje que estimo fundamental para desactivar una de las minas argumentales más potentes con las que más de un opositor bien intencionado dinamita su propia retórica anticastrista:

No creo (...) que los antiguos propietarios en el exilio regresen a Cuba con el ánimo de reclamar y despojar a nadie de lo que les perteneció a ellos porque se lo ganaron con su trabajo.

Al menos no lo harán con los cubanos de a pie, otra cosa muy distinta será cuando puedan probar que lo que antes les perteneció estuvo y está en manos de instituciones castristas, eso es otro cantar.

No estoy de acuerdo con la recuperación avariciosa y despiadada, con el ojo por ojo diente por diente, no. (...) sí concibo la idea de que los cubanos que fueron expropiados, robados, merecen una indemnización razonable, que puede ser viable por diferentes métodos posibles en el mundo actual. De igual manera que confío en que una penalización, estudiada caso a caso, de aquellos inversionistas que colaboraron y colaboran con el régimen castrista y que utilizaron mano de obra esclava...]

Sucedió en La Habana V

O sea --retomando el hilo cortado por la posdata-- si lo que se quiere es conjurar sin resquicios el maleficio castrista, hay que comenzar por renunciar a las glorias utópicas. ¡Sombrero para esa cubanita nacida con la Revolución, señores! Por último, felicidades a Ernesto, por cuyas venas obviamente tampoco corre sangre de horchata. Didáctico portazo el suyo en Barcelona. Buen trabajo al alimón contra el toro catalanista. ¡Olé¡

13 comments:

Eufrates del Valle said...

Excelente Abicu. Bravo por Zoe y Ernesto. Y bravo por usted, que lo ha sintetizado y argumentado poniendole los puntos a las ies.

Anonymous said...

Honor para Zoe. Gracias Zoe, eres una leona cubana, gracias y también gracias a Ernesto y al Abikú por lo que hacen por todos

La Cabezona said...

gracias abikú, y llevas razón, debí haber pedido cheque que tú conoces, que el almuerzo costaba 50 euros, y el pavo estaba más tieso que el jamón de gato que comí en Cuba, gracias a eufrates y a anonymous, pero se hace lo que se puede, e inspirada por los que en Cuba están de verdad haciendo con sus vidas, y de eso sabe mucho abikú

Akinogal said...

Attention! See Please Here

Anonymous said...

por que hayan 1000 cabezonas y cabezones (abikues todos) más! !Viva el mundo lleno de cabezones!

Anonymous said...

Aunque no sea más que por respeto a la estética te deberían prohibir poner una foto de la mujer esa en la portada del blog. ¡Dale sueve, asere! ¡Está pal dragón la cara de pandereta esa! Y patriotas somos todos, así que no hay justificación. Menos mal que no pusiste al Ernesto también.

Anonymous said...

Ese Eusebio Ileal es para muchos un tipo asqueroso, no hacen falta las anécdotas para saberlo...

Anonymous said...

Leyendo el comentario gratuitamente estúpido del 18/04/08-17:45 no pude menos que sonreirme porque noto lo arrobado, lo dulce de su envalentonada cobardía .
Este rata de la oscuridad olvida, que la expresión de tan malévolos pensamientos, nada caballerosos, incorrectos, levanta en muchos lectores de esta página pensamientos escatológicos, libidinosos, vinculados a la memoria de su Sra. madre, que dicho sea de paso y es justo aquí aclarar: NO TUVO LA CULPA, ya que se sabe que la culpa es de la partera que no lo declaró aborto y le dijo: Sra., aquí tiene, alégrese que está bastante más fuerte de lo que esperábamos para ser un sietemesino.
Tenia la Guerrillera

Anonymous said...

Yo también tengo ganas de soltarle un guantazo al imbécil ése. Avísame Zoé.
3A

Anonymous said...

Yo también.
Matojo

Anonymous said...

Caballeros dejen al imberbe ese pá cría....

Anonymous said...

Ni palo ni piedra
maní pa cogerlo vivo.

Anonymous said...

24/4, 17:32, no me engañas. Yo te conozco porque ye hemos chocado varias veces. Esa tipeja es un asco como persona (está fea como carajo) y como escritora (no se merece ser llamada escritora pero no hay más ná,) así que no te preocupes por decirme sietemesino. Para mí no vale nada lo que dice por muy anticastrista que se diga ni su imagen. ¿Por qué no lees literatura de verdad y te dejas de tratar de escribirla? Consejo de asere. Para tí y para los "otros" que te secundan, jajajajajaja. Tú desdoblada. ¡Te estoy cazando!