Thursday, 24 April 2008

Anticipo sobre la lectura de Ponte en la Literaturhaus de Colonia

Por Jorge A. Pomar, Colonia

Les adelanto que la comparecencia literaria de Antonio José Ponte en Colonia fue un rotundo éxito. Igual que sus respuestas al público. Estuvo las dos horas a gran altura en todos los sentidos por el Abicú deseables.

Lo que se dice un intelectual sincero y veraz. Nada que escamotear, edulcorar o tergiversar. Ni en la temática y ni en lo personal. No doró aspirinas a las puertas de la Bayer, que tiene gigantescas plantas aquí, ni hizo ninguna de las concesiones al uso para dormir pollos de granja occidentales.


Convenció por su honestidad subjetiva, dejando aquí una grata impresión. Pues disertó con conocimiento de causa y sin pelos en la lengua. Corazón en mano pero sereno, certero como un dardo teledirigido, desactivó sin esfuerzo aparente las escasas minas que un par de oyentes --incauto el uno, sutilmente avieso tal vez el otro-- intentaron hacer detonar a sus pies. Como era de esperar en el país de Gutenberg, el inventor de la imprenta, la edición alemana, encuadernada en tela verde, es un primor: preciosa, tipográficamente impecable...

Rara avis exiliar este Ponte. Por principio, de acuerdo o no con mis orejas, me abstengo de hacer preguntas a los escritores del patio de paso por esta villa. Pero esta vez, a diferencia de otras en que me he mordido la lengua para no contradecir al impostor de turno, he quedado complacido con todos los argumentos brotados de la boca del huésped literario criollo. Sobria, magistralmente expuestos, por demás. ¡Sombrero, caballeros!

No sólo: experimenté su breve estancia acá como un soplo de aire fraternal, cuerdo, literalmente a orillas del Rin, que se veía fluír majestuoso detrás de la pared de cristal a sus espaldas. Al final de la lectura, compartimos unas cervezas por cortesía de los gentiles anfitriones de la Literaturhaus (Casa de la Literatura).

Rey Alfonso (lo grabó todo en vídeo con la Camcorde de la Chica de Kubalgie, quien no pudo asistir por estar de guardia en su clínica) y yo, por desgracia, nos habíamos llenado la barriga hasta el tope antes de salir. Por su parte, él se banqueteó con una merecida porción de bacalao a la italiana con papas fritas, ensalada mixta y demás guarniciones. Tan suculento y bien presentado el plato como sobredimensionado, por cierto.

Luego, ya al filo de la medianoche, mitad en el Metro (como no alcanzaba la calderilla ni para un pasaje, le di las monedas que me quedaban a Rey Alfonso para que hiciera como que las echaba en la ranura del autómata durante varias paradas; no fuera a ser que
algún inspector nos pillase en flagrante) y mitad a pie, lo acompañamos en triunfo hasta su hotel en la Plaza Barbarroja.

En fin, fue un placer excepcional escuchar sus ingeniosos símiles con el concepto arquitectónico de "estática milagrosa", que arrancó más de una sonrisa picaresca al selecto público asistente. Alrededor de cincuenta personas, todas ellas del mundillo bibliófilo colonense y con una razonable dosis de sopa de letras cubanas.

Desde luego, en no pocos casos tendenciosamente digeridas. Por obra de poderosas encimas progres predominantes en ciertos ambientes culturizados de estos pagos europeos. En ese aspecto Berlín, donde leerá mañana también bajo el patrocinio de la Kunstmann-Verlag, su editorial alemana, es una plaza mucho más agresiva.

Con todo, madera le sobra para imponerse dondequiera y llegará a la capital federal curado en salud contra el tabú número uno de los indígenas: cualquier equiparación de césares psicopáticos extranjeros con Adolf Hitler o alguno de sus adláteres más connotados.

En fin, me congratulo de haber conocido al famoso Ponte en persona. Y cómo no, sobre todo de no haberme equivocado nunca respecto a su noble, cabal persona. Quedan, pues, sabiendo. Pero ya les contaré en detalle más adelante...


El Abicú

6 comments:

Anonymous said...

Muy bien, me alegro.
Aro

Anonymous said...

La ultima de F. Gabor sobre el Congreso de la UNEAC:
http://www.habanaelegante.com/Lengua/Lengua.html

La Cabezona said...

gracias, excelente crónica, magnífico por ponte

Anonymous said...

Extupendo que A.J.Ponte vaya cogiendo relieve con su figura moral. Una pena que para Cuba, en Cuba, le cerracen las puertas.

creditos said...

Los diez mandamientos de los "progres"

1º.- Talante democrático siempre y para todo, y diálogo con todos y sobre todas las cosas, sin importar lo que se defienda en ese diálogo.

2º.- Drogadictos, delincuentes, inmigrantes ilegales, prostitutas, homosexuales, travestidos, alcohólicos, ludópata, mendigos profesionales y agresores sexuales tendrán preferencia en el disfrute de beneficios sociales. Los que no pertenezcan a ninguno de esos grupos son sospechosos de fascismo.

3º.- No expresarás ideas que previamente no hayan sido difundidas por El País, Público, la SER, el Canal Cuatro, la Sexta, Localia o cualquiera de los medios controlados por el grupo PRISA, ya que todos repiten lo mismo.

4º.- Repudiarás siempre lo que haga el Gobierno de los Estados Unidos.

5º.- Estarás al tanto de todas las películas, modas y grupos musicales de Estados Unidos.

6º.- No fumarás, ni trabajarás en labores que requieran los vicios fascistas de la dedicación, la honestidad y el esfuerzo.

7º.- Harás deporte, aeróbic, yoga y amarás en todos los sentidos a perros, gatos, serpientes, iguanas y armadillos.

8º.- Estarás a favor de la libertad total de aborto y del matrimonio de hombre con hombre, mujer con mujer y de mujer u hombre con animales o muñecos hinchables. Lucharás a favor de asilos gratuitos para mayores y de guarderías abiertas todo el día para los niños.

9º.- Defenderás la ecología, aunque sin renunciar a beneficios que, como la electricidad, los coches, la calefacción o el aire acondicionado, se consigan alterando la naturaleza.

10º.- Lo que la mayoría diga es la verdad, y es bueno todo lo que haga la mayoría.

Extraído del libro “Sentencias Salomónicas” (Visión.net, Madrid 2007)

Anonymous said...

Coma mierda, tantos millones de moscas no pueden estar equivocadas!