Friday, 13 July 2007

Agradecimientos de El Abicú Liberal a sus comentaristas



Plus artículo de Fermín Gabor contra Encuentro



Estimados comentaristas:

Doy gracias a todos por haberse tomado el trabajo de leerme de cabo a rabo y reflexionar acerca de mis, digamos, elucubraciones. No por igual, desde luego, pues echo de menos en los apologistas voluntarios de la AECC, no ya los argumentos lógicos, que brillan por su ausencia, sino más bien aquel grano de sal incrustado en el bilioso comentario del lector anónimo que en relación con “Si no hablo, me ahogo” inquiere si, por ventura, me considero el “ombligo del mundo”.

Detesto los anónimos, que tal vez reflejen el temor a ser detectado por, digamos a modo de chanza, la mano larga de nuestra CIA insular. Tampoco me agradan los improperios --por fortuna escasos en los comentarios a los artículos de El Abicú Liberal-- en ciertos anónimos favorables a mi análisis. Mucho menos comulgo con la gratuita acusación de “fascista” esgrimida por un comentarista aludido a modo de riposta.

Estimado, le digo, si su adversario fuese realmente un fascista, dudo que Usted se hubiese atrevido a echárselo en cara sin haberse puesto previamente a buen recaudo. Por ejemplo, cuando la GESTAPO todavía campeaba por sus respetos, pocos periodistas a su alcance en el Viejo Continente, y aun fuera de sus confines, se atrevían, no ya a atacarla en sus artículos, sino a mencionar la funesta sigla de la policía política nazi al mando del Reichführer Heinrich Himmler. Ocurre aquí lo mismo que con la CIA. Mi regla de tres al respecto: si la Central Intelligence Agency fuese tan criminal como la pintan, no habría en todo el globo terráqueo tanto pendejo hablando y/o escribiendo mal de ella.

Como ven, por mor de avivar el debate, no he seguido el consejo de suprimir comentarios injuriosos. A saber, este abicú liberal se nutre de la crítica, justa e injusta. Sus neuronas la necesitan como los peces al agua. No me quejo de que algún mal o bien intencionado haya atribuido al rencor y la envidia mi ajuste de cuentas con la AECC. El rencor puede ser una reacción sana. No me siento del todo exento de ese reflejo instintivo. De la envidia sí, porque ocurre que mi única manera de ser feliz escribiendo para Encuentro sería poder hacerlo con la misma libertad que en mi blog. No siendo así, las dos revistas de la benemerita Asociación han muerto para mí.

De más está decir que agradezco sobremanera todos las sugerencias y datos, incluidos los genealógicos, que no por serlo dejan de aportar a veces elementos claves para el análisis de las humanas realidades. Sin embargo, desde el momento en que una Alina Fernández Revuelta, hija carnal del Comandante en Jefe, comparte sin resquicios en el exilio los sentimientos de este plebeyo hacia la tiranía antillana de su padre, se deduce que no siempre son argumentos concluyentes. Huelga decir que El Abicú Liberal se sentiría en su elemento, se aboliría a sí mismo ipso facto con esa princesa rebelde al frente de la AECC. Por desgracia, para ella no hay ni pocos ni muchos maravedíes.

He leído detenidamente cada uno de los 130 comentarios a mi último artículo hasta esta tarde del jueves 12 de julio. A falta de razones convincentes, fenómeno por desgracia notorio en mis atentos detractores --por lo común respetuosos y a su manera halagadores, he de reconocerlo--, el humor, la ironía, el sarcasmo, la sátira despiadada, el doble sentido, el retruécano burlesco, el símil, la metáfora, la voluntad de estilo y, sobre todo, el sofisma bien elaborado, son excelentes sucedáneos.

Si no, pregúntenselo a los poetas del tardocastrismo, que dominan a la perfección el oficio de labrar verbalmente el vacío mental. Se agradece la excelencia retórica, visto que, por aviesa que sea su intención, casi nunca dejan de atrapar alguna arista real útil para su blanco o, en este caso, para su negro, que se enorgullece de ser de la estirpe de los que cantan mejor bajo fuego cruzado.

Conque, tómense su tiempo, amigos lectores-glosadores aquí aludidos, sáquenle lascas al lomo ahumado de su tirria, desarrollen sus argumentos hasta las últimas consecuencias y busquen la manera de envolverlos en papel de celofán, como hacen, para causar menos dolor y guardar ellos también prudente anonimato, con los tajazos fríos de sus navajas de barbería los furtivos cortadores de nalgas y tetas durante los carnavales habaneros.

Recomiendo encarecidamente esos recursos retóricos de los antiguos senadores del Lacio, a fin de que el debate franco, que no es ningún intercambio de loas al estilo del “diálogo de las civilizaciones” o de la bombomutual al gusto de los intelectuales de postín (yo soy genial, tú eres genial, nosotros somos geniales; él es mediocre, ellos son mediocres, vosotros sois mediocres) sino ruda esgrima con mortíferas sevillanas lógicas, valga la pena, sea provechoso tanto para tirios como para troyanos. En fin, no me creo el “ombligo del mundo” pero, como polemista, como abicú nato que soy, amo más la contrariedad, la replica brillante, la embestida taurina, y hasta la puñalada trapera, que el elogio explícito, a bocajarro.

No me siento, pues, en modo alguno ofendido. Antes al contrario. Lo que sí me ha dolido, y mucho, ha sido el insulto soez a Tania Quintero: innombrable bajeza contra bien plantada señora que pagó su precio por cantarle las cuarenta al régimen en la Isla y ha decidido no callarse tampoco allá en su exilio helvético. Esa mulata criolla, que además peinaba ya canas cuando se batió contra el dragón verde olivo del patio, merece el respeto de los que le hemos tirado un hollejo al castrismo en Cuba y, con mas razón aún, el de quienes jamás se atrevieron a tanto.

No es, anónimo mío, esa cubana insobornable la que tiene que agradecerle a Encuentro por publicarle artículos enviados desde nuetro insular universo “concentracionario” sino a la inversa. Tampoco, una vez en libertad, ha de pedirle permiso a nadie para hacer uso de su libre albedrío. Rectificar es de damas y caballeros. Tania ha hecho bien en no rebajarse a esas honduras de la irreverencia solariega. Pero, sea de uno u otro género, tenga Usted, Antonomasia, la bondad de disculparse ante ella, por favor. ¿Alguna vez le ha ofendido ella a Usted? Vamos, hombre, recapacite y vuelva en sí.

Con todo, además de los comentarios de Infortunato Liborio del Campo, Tania Quintero, Luisc, Ri, Yoyi, Andreas, Arabos, Ernesto, José Antonio, Manuel Sosa, Servando González, Embabia Pérez, Oxiuro Cojimaratum, Paloma Pardo, Alberto Kepler, Agapito Prieto, Zoé Valdés y César Leante (citados por sendos comentaristas anónimos), etc., etc., hasta la fecha las palmas en el aporte enriquecedor a los textos críticos de El Abicú Liberal se las lleva el lector anónimo (ver comentario del 12-07-07, hora 02:20, a la primera parte de “¡Encuentro ha muerto! ¿Viva Encuentro?”) que tuvo la gentileza de rescatar del olvido el incendiario artículo precedente “Elegidos y no. Las nuevas élites culturales cubanas y la familia Encuentro”, publicado en 2006 en La Habana Elegante y misteriosamente retirado de los archivos de esa revista digital. Conozco esa subrepticia censura retrospectiva por haberla padecido en más de una ocasión.

En vista de que aún no figura en la sección ContraEncuentro de Encuentro en la Red, lo colgamos íntegramente a continuación a fin de que el lector se persuada, gracias a la prosa de alto voltaje de este renegado que escribía desde la Isla bajo el pseudónimo húngaro de Fermín Gabor, de que en modo alguno incurría yo en un alarde de falsa modestia al insistir desde el principio en que no estaba haciendo otra cosa que ponerle audio a un clamor en sordina entre el exilio militante, o bien, como dice Gabor, ayudar a otros convencidos "a levantar la maza contra el gong".

Regia metáfora. A ratos es injusto, un tanto apocalíptico. A diferencia del Abicú, inasequible al rejuego político, Gabor no tiene paz con nadie, hace pagar a todos justo por pecadores. Me recuerda al Reinaldo Arenas irreverente de El color del verano. Gabor, como Servando y César antes que él, es el tercer San Jorge matador, que nos sirve de ilustración y que aquí queremos ver en la titánica faena de ultimar al dragón mutante de la AECC.

En cambio, el Abicú apenas clasifica como un diestro picador o el conductor de la cuadrilla que intenta arrastrar a la refinada bestia, occisa pero aferrada con colmillos, zarpas y flamígero aliento al mundo de los vivos, hasta el cementerio. Hay que admitir que grosso modo este consumado estilista incógnito ha cincelado no sólo el epitafio en la lápida de la AECC sino el de la cultura cubana de ambas orillas. En su conjunto, claro. Se salvan algunos nombres.Juzgue el lector por sí mismo.

En cuanto a estilo y congruencia conceptual, aconsejo aprender de él a algunos de los furibundos francotiradores anónimos de El Abicú Liberal. En fin, disfrútenlo.

Atentamente, Jorge A. Pomar

“Elegidos y no. Las nuevas élites culturales cubanas y la familia Encuentro”

Por Fermín Gabor


Los culturólogos cubanos, residan donde residan, agotan la cantera de términos que fructifican en redenciones, confluencias y encuentros. Terminología siempre conveniente para presentarse al mundo como piedra magnetita, como vórtice beneficioso si ese fruto es una revista o una editorial o un negocio que haga de las ideas punto de oblación donde todos puedan asperjar y rociarse a la vez, absortos ante la propia fuente, ante ellos mismos. Las nuevas élites se han especializado en un narcisismo menos reprobable: el hacerse retratar en compañía de una ecléctica congregación y anunciar que ese apareamiento los redime de antemano, sólo por procurar la pluralidad. Son caritativos, les interesa recorrer angosturas y planicies a la par. Son refinados también, su tamiz deja pasar ciertos nombres ilustres, de una orilla y otra. Son el alma del País, según nos atestiguan con insistencia.

Hoy no pretendo examinar la cúpula cultural insular, a la que me he referido en tantas ocasiones. El metal ha resonado como yunque o cascabel, alternando, unas veces limpio y otras vejado por la propia opacidad de lo festivo. Mi lengua es festiva, a fin de cuentas, y nunca exenta de nimiedades. Prefiero mirar a las otras cúpulas (que existen varias), las forjadas en un exilio interminable, en un exilio doble para algunos que me han pedido les ayude a levantar la maza contra el gong. Pues aquí lo confieso: mis amigos me filtran las preocupaciones de ese exilio más soterrado aún, ignorado a la vez por la oficialidad y por la diáspora, Jano abofeteada, anverso y reverso de silencios. Y que se despierten los albaceas de la cultura cubana, o de su apariencia, si leyeran estas páginas.

Cada vez más, la sucursal Encuentro de la Cultura Cubana se afianza en una concentración de venerabilidad que nos anonada. Este dato es más visible en la revista de papel (para distinguirla del diario en la red, pero ambos blancos me seducen: mi arco se tensa con avidez) y en sus maneras de autoelegirse como el Foro de foros. En La Habana se practica el culturalismo circense; en Madrid y demás sucursales (Miami, New Jersey) el culturalismo de séance. Lo que en una plaza se vocifera, en la otra se manifiesta en la voz fingida de una pitonisa de tertulia, a la cual se acude con una mezcla de desconfianza y asombro. La revista se ha convertido así en el Otro Valladar: posee el encanto del desarraigo (una obra aunadora, por ser fruto de destierros y nostalgias); sus colaboradores encantan por destilar selectividad y esa rara amargura (que es un privilegio a la vez) de conocer la médula del lirismo (perdida la épica) que les embarga.

Hay que partir de una premisa que se sigue ignorando: la cultura cubana ha entrado al nuevo siglo enfrentándose a la más seria crisis conceptual que hayamos conocido, disimulada en retóricas y enumeraciones, desgastada por la interminable dicotomía dictadura/exilio y más enrarecida por el consecuente estertor que tal dicotomía sufraga. Son dos límites o tensiones que se aprestan a comulgar con el caos, cuando sea vencida la resistencia . En la isla, ese límite es representado por el bullicio de la nueva revolución cultural, dada a representar sus acumulaciones. Y por cierto, también empeñada en acumular sus representaciones. Cada efigie (que puede ser un congreso, o una graduación de escritores/talleristas, o una tendencia fílmica) se quema en la doble llama del chovinismo y la cocción a medias, pues se deriva del capricho de un sátrapa y la retórica que de ello emana. Nuestra memoria debe preparar su antología de la ruindad insular, como registro de tanta abyección en páginas firmadas por Eliades Acosta Matos, Enrique Ubieta, Jorge Fornet, Rufo Caballero y otros.

En el exilio (y aquí se debe incluir la mudez de los descastados en la propia ínsula), la tensión se consuma más bien en una contra-retórica que roza lo comercial (Zoé Valdés, Pedro Juan Gutiérrez) cuando no lo sensiblero (Eliseo Alberto, con sus novelangas, pero sobre todo con su Informe contra mí mismo) o el entusiasmo diletante (Juan Abreu, Carlos Victoria, Daína Chaviano). Sólo el ensayo como género se salva aferrándose al alféizar, pero también falta al requisito de enunciar desde un estilo. Todos estos afilados ensayistas de hoy: Rafael Rojas, Emilio Ichikawa, Iván de la Nuez, Ernesto Hernández Busto, Duanel Díaz, carecen de punching lines, son mnemónicos y severos, se creen demasiado a sí mismos, se jactan de sus voluminosas lecturas, usan una fisonomía común que se transcribe en referentes y metareferentes y en abultadas libretas de notas. Se dan el lujo de polemizar entre sí desde el diario, ego contra ego, y lo hacen sin el mínimo pudor profesional. Todo esto sin exponer un criterio original o una línea ambigua y nerviosa.

La poesía, de centro felpudo y palpitante ha pasado a hacer de madeja con la que todos tropiezan. Tanta dispersión ha tratado de ser antologada, expuesta y reseñada durante 20 largos años, sin fortuna alguna. La familia Encuentro dispone de uno de esos grandes reseñadores/ilusionistas en Jorge Luis Arcos, quien se encarga de dar el beneplácito de turno al cuaderno que les provoque ilusiones. Este crítico tan conveniente ilustró en su momento el gran bodrio que es la moderna poesía cubana, recogiéndolo en libro y titulándolo así: Las palabras son islas. Desde las páginas de la revista ha seguido condimentando libros inútiles, destinados al olvido; y sin embargo, al menor síntoma de disensión, les defiende como gata ante la jauría. (Ejemplo reciente: cuando el escritor Ernesto Baquero puso en duda su criterio sobre libros de versificadores menores como Mario Martínez Sobrino, Luis Lorente y Victor Fowler).

Vale detenerse en la poesía, por razones obvias, siendo el guiso más humeante y apetecido de la Mesa . Malentendidos, evaporaciones, agotamientos: todo eso ha sido el versar criollo tras la muerte de esos inmejorables poetas que tuvimos en el siglo veinte: Lezama Lima, Gastón Baquero, Virgilio Piñera, Heberto Padilla. La Generación del Cincuenta aún exhibe remanentes que flotan en su alberca de aguas negras. Poetas encandilados por la Historia (por las circunstancias) y el verso eliotano (mal asimilado) y que en su momento identificaron poesía con proceder y existencia. Entre ellos, sobresale el actual co-director de Encuentro, Manuel Díaz Martínez, de quien se pueden disfrutar algunas croniquillas de corte (su anécdota de Retamar presentándolo a Fidel es deliciosa) mas no sus desabridos plectrogramas.

Ha sido política editorial de ambas orillas el asimilar los poetas del reflujo, esos que parecen esbozar una transición retórica y que a todos suena inmejorable. Hablo de Reina María Rodríguez, sempiterna ganadora de premios (que a mí entender es lo peor que le puede pasar a un Original), enemiga de mayúsculas, y minúscula ella misma sin que nadie se atreva a confesarlo (bastan cinco páginas y nos damos cuenta que todo es tinglado y soirée, que su conveniencia es asaz sospechosa). Hablo de José Kozer, quien puede ser descrito con el gracioso apelativo criollo de “perdido en el llano”, pero me veo tentado a añadir que nunca la escritura y la charlatanería se habían apareado tanto en un escritor cubano. El pobre Kozer, despojado del aura que le aporta su lejanía de destierros y estilos, de residir en Calimete tal vez no habría publicado un libro en su vida. Su largo exilio ha pulido esa aura que se aposenta como niebla sobre su frágil estética. Hablo de Lina de Feria, quien en La Habana y en Miami es la misma voz desajustada, repleta de versos cosidos en fiebre alocutiva, enemiga de la puntuación por ignorarla, fruto de un falso limbo contracultural que le ha dado un nombre casi maldito.

Cuando llegue el momento de revisar la posible trascendencia de los poetas cubanos en la literatura universal, habrá que operar con toda la neutralidad posible. El propio Martí no pudo superar la barrera protectora del castellano, pues sus estrofas no respiran en (ni se ajustan a) las prosodias de otras lenguas, incluso románticas. Roberto González Echeverría afirmó que “Martí no viaja bien en inglés”, pero esta misma regla pudiera aplicarse a la poesía de Guillén (quien robó descaradamente la fórmula de Langston Hugues) o de Lezama, a quien nadie ha conseguido hacerle la justicia de una lectura y una crítica eficaz. Por supuesto, todo esto pudiera solucionarse si se hicieran traducciones justas, que supieran redistribuir fidelidades y expresividades. La historia nos traerá sorpresas: puede que la poesía de Virgilio Piñera llegue a pesar más que su prosa o su teatro. Puede que Angel Escobar y Raúl Hernández Novás hayan sido incapaces de escribir un buen libro (yo todavía los ando buscando) y sean sus respectivos suicidios lo que les haga trascender. Y puede que los grandes poetas del siglo XX haya sido Camilo Venegas y Bladimir Zamora . Todo puede suceder en este ámbito donde todas las voces son reseñadas con entusiasmo de taller literario en una revista que se insinúa como sucesora de Orígenes.

Lo cierto es que cada generación (cada grupo o tendencia) ha intentado apoderarse de esa verdad triunfal que ha supuesto discernible y discernida. Cada cual con sus revistas y doxologías. Vimos a los del 50 vituperar a los de Orígenes. Vimos a los del Caimán Barbudo continuar la maledicencia de sus hermanos mayores, pero despreciándolos interiormente. Vimos a los del 80 forzar una nueva aproximación al ser, partiendo de un examen interior que en realidad se basaba en lecturas joviales y en el calco impúdico de autores mayores (Lezama, Borges, los simbolistas franceses, Eliot). Tuvimos que escuchar los altoparlantes de Diáspora(s), cuyos integrantes nunca lograron juntar dos versos válidos o un par de sofismas que se sostuviesen. Hombres pendejudos, con grados de bachiller y almas de teenager. Quisieron aguar la fiesta de la literatura nacional, resucitando un vanguardismo in extremis y proclamando que “ahora sí se va a construir la Obra”. El resultado fueron libros como Das Kapital, algunas onomatopeyas risibles (cric-cric-cric), la cesárea que trajo al mundo los libros de Rito Aroche y la renuncia en masa de los tipógrafos de las imprentas nacionales. Posteriormente vinieron los novísimos (ya los narradores habían descubierto esa feliz categoría) y no les alcanzó el aire para romper el estambre de la ronda clasificatoria. Ahora han surgido estas élites que se reúnen en azoteas y revistas, y ¡pobre del que carezca de gremio o vehículo promocional! La ineditez, el desconocimiento le esperan sin remedio. Encuentro favorece a quienes consigan el grado superior de declarar la desnudez del sátrapa desnudo. Algunos por franqueza, otros por persistir en la retórica del “martirio que espera bendiciones”, viven en carne propia el anatema y lo cuentan con lujo de detalles, sabiendo que Encuentro les dará cobija y megáfono.

En las propias páginas del diario he podido leer a más de un articulista que nos transmite la misma preocupación que se puede constatar sin esfuerzo en la lectura de las interminables antologías: quizás haya demasiados escritores (y por ende, demasiados poetas) que gastan su condición de cubanos en pura retórica. El gran hervidero (o vivero) de juglares ha debido preocupar más a la corte que las propias confabulaciones del populacho, engreído y moldeable a la vez. Nunca el monarca debió temer más: en un día festivo es imposible distinguir entre las voces, si serán los bufones o los conspiradores. Todo el mundo canta, hasta la reina.

Como nadie se pone de acuerdo a la hora de aplicar la selectividad, Encuentro se ha apoderado de las llaves y no deja pasar las cuartillas que olviden los correspondientes cuños. Ciertos apellidos dan el lustre necesario, escriban lo que escriban: Diego, Varela, Abreu, Ponte. Se le permite a Carlos Espinosa hurgar en los archivos de la cultura nacional, extraiga lo que extraiga, y luego comunicárnoslo por escrito, con increíble sistematicidad. Se sustituye el cogollo amarillento del campo inerte por un Ramón Fernández-Larrea, exprimiéndole el tallo hasta el cansancio, cuando el guarapo es ya pura ilusión. Se permite a José Pratts Sariol la cíclica diatriba, y su dedo alzado por sobre nuestras cabezas nos llena de pavor. Si los reportes provienen de La Habana, la selectividad desaparece y la casa se rinde unánime. Con tales artes, Encuentro se ha hecho tan predecible como el periódico Granma: los mismos trebejistas forzando las mismas jugadas sobre el mismo tablero. Cada vez cuesta más entrar a esta peculiar familia, sin importar los abolengos ni las proezas que se traigan como dote.

Otras publicaciones en la red (y en la rareza del papel) no pretenden imponerse en la polifonía (quiero escribir: cacofonía) con ese sentido de autosuficiencia que transpira Encuentro. Es cierto, La Habana Elegante se refocila en obsesiones como la azotea de Reina, la homosexualidad y el brete. Casal era un gran posador, y es bueno constatarlo desde su propio altar de hojalata. Yo mismo descreo de esas obsesiones, pero mi editor es un ave rara y clemente, y seguro doblará la página donde describo el ritual de la cicuta. La Habana Elegante prefiere enlazarse a la discreción y ordinariedad de revistas como Decir del agua o The Big Times. Más cercana a Encuentro por la vanidad y el elitismo que encierra, siempre nos ronda Cubista, especie de Lázaro virtual, con su olor a ultratumba y a Diáspora(s). Ya vendrán otras conexiones a trazar su círculo de tiza y a reclamar una audiencia absorta y benevolente. Aquí en la isla siguen volando las aves de rapiña. Yo me sospecho parte de otra élite, que no menciono por temor. Cierro los ojos y trago en seco, esperando a que anuncien mi nombre y los cargos que han acumulado pacientemente en mi contra.

© 2006, LHE & FG

69 comments:

Anonymous said...

Fíjense que entre los "afilados ensayistas" Gabor no incluye a Ponte, que está considerado por muchos el mejor ensayista cubano del momento. Creo que es un síntoma de que este artículo no lo escribió Ponte; él hubiera sido lo suficientemente listo para incluirse a sí mismo.

Anonymous said...

El autor de este texto es Francisco Morán, que a diferencia de Ponte no tiene nada que ver con Encuentro. La pregunta es por qué lo retiró del archivo de Fermín Gabor en LHE.

Anonymous said...

¿Ponte el mejor ensayista cubano del momento? ¿te fumaste un porro, no?

Anonymous said...

En verdad es tonto discutir que lugar tiene Ponte en el "Parnaso de las letras cubanas". Lo que si no se puede discutir, porque es evidente, es que Ponte es uno de nuestros escritores de primera línea; naturalmente junto a muchos otros.

Oxiuro Cojimarense Cojimaratum.

Anonymous said...

El texto de Gabor (me da igual quién lo escribió, pero el día que Morán pueda escribir con esa soltura habrá que tirar cohetes) circuló por email el año pasado. Yo también lo recibí. Y sí, es curioso que no aparezca recopilado en La Habana Elegante. ¿Gabor se autocensuró o hubo otros imperativos?

Anonymous said...

Eso está bastante raro. Pero una cosa me parece clara: quien escribió este artículo no es la misma persona que ha escrito los otros de Gabor. El estilo es muy diferente.

Sosa said...

Pomar, esto se nota que es una jodedera, para armar un revuelo. No creo que haya sido Gabor, pues yo lo leí el año pasado (o antepasado) en una lista de correos y me extrañó que no apareciera en LHE. Lo tomé como auténtico hasta hace poco, cuando lo releí para escribir sobre Encuentro, y encontré justa la analogía con el Granma. Se nota la intención de echar a unos contra otros, y se imita la retórica de tres o cuatro gente que conozco. hasta me atrevo a decir que lo escribieron al menos dos personas.

Anonymous said...

Por si no lo saben, hubo reciente debate sobre EER en Penúltimos días: www.blogger.com/comment.g?blogID=32018204&postID=219203131521604973

Anonymous said...

Caballeros, traigo la última: se rumorea que va a haber cambios en Encuentro: la revista va a empezar a salir cada dos meses y va a haber cambios en el consejo de redacción, y están buscando gente para trabajar en Encuentro en la red. también van a empezar a pagar a 50 euros los artículos.

Anonymous said...

Oh, cuánta envidia te tengo
Annabelle, bella Annabelle
con la gracia de Luzbel
y talento gris marengo.
Por tu rancio abolengo
Rodríguez-García Buchaca
de que eres una vaca
espantosa se me olvida.
Te envidio tu buena vida.
Te envidio toda tu caca.

Kalandrako Neo

Anonymous said...

ME ACABAN DE CONFIRMAR DESDE LA HABANA QUE EL ESCRITO DE FERMIN GABORR FUE ELABORADO DESDE ALLI, POR ALGUIEN ?? QUE FERMIN ATACO Y QUISO PONER A MORAN A PELEAR CONTRA TODO EL MUNDO, COMO VENGANZA.

OTRA PERSONA ME DIJO QUE HABIA OTRA TEORIA, QUE EL ARTICULO SE LO ENCARGARON A OMAR PEREZ O ALGUIEN CONOCIDO QUE NO SOPPORTA A LOS EXILIADOS Y POR ESO LE TIRA A TODOS EL MUNDO.

Anonymous said...

Me alegraría mucho que Encuentro se “salve-mejorando”. Para intentarlo posee grandes bazas:
1- Ya está establecida con un lugar muy importante (aunque dubioso) dentro de la “Paleta de Expresión del Exilio Cubano”.
2- Posee, ha logrado, Dinero y Relaciones con mayúsculas, algo útil, imprescindible, que se debería aprovechar para continuar su labor.
Es mi opinión que el camino ideal está en una reestructuración esencial de la Asociación que incluya los siguentes elementos claves:
1- Independizar como proyectos "La Revista" del "Portal en Internet", incluyendo el cambio del nombre del e-Portal para permitir que en el futuro se elimine la confusión que hay hoy , creada por este híbrido bífido fantasmal. Es muy necesaria la independencia de línea y criterios editoriales entre "La Revista" y el "Portal en Internet", porque sus objetivos e intereses directos, sus niveles de transmisión y expresión son muy distintos.
2- La Asociación deberá hacer públicos sus Estatutos y Reglamentos. En caso de que por razones de estrategia mayor deban mantenerse ocultos, entonces deberá por respeto a quienes le apoyan (y que por no ser sus “miembros” le estén vedados), declarar que son “Secretos” y alegar razones convincentes.
3- La Asociación debe enfrentar con valentía su propia historia. Está obligada moralmente a responder con la verdad a quienes le interpelan. Sobre todo porque sus objetivos primordiales nos toca a todos, son políticos, tematizados dentro de una plataforma de tipo “lobby-cultural-informativo”, dirigida a la contribución del proceso de catalización y maduración democrática de la Nación Cubana.
4- La transparencia es algo fundamental para alcanzar mayores niveles de credibilidad. En este sentido todo lo que se haga es poco; por ejemplo, La Revista E. Debería hacer imprimir un número temático-compilatorio alrededor de esta crísis y debería también organizar un evento de gran envergadura para intercambiar opiniones inteligentes sobre este momento que nos ocupa.

Ojalá algo de ésto ya se esté cocinando en la Presidencia de la Asociación. Por su propio bién y para bién de los cubanos y de la democracia.

Rey Alfonso
info@archivo-cubano.eu

Anonymous said...

Encuentro informa en sus páginas:

Para llevar a la práctica sus proyectos, la Asociación Encuentro de la Cultura Cubana ha contado con el apoyo de las siguientes instituciones:

* Agencia Española de Cooperación Internacional, España
* Centro Internacional Olof Palme, Suecia
* Fundación Pablo Iglesias, España
* National Endowment for Democracy, EE.UU.
* Fundación ICO, España
* Fundación Caja Madrid, España
* Dirección General del Libro, Ministerio de Cultura, España
* The Ford Foundation, EE.UU.
* The Open Society Institute, EE.UU.
* Junta de Andalucía, España
* Iniciativa Europea para la Democracia y los Derechos Humanos, Comisión Europea
* Cuba Study Group, EE.UU.
* Comunidad Autónoma de Cantabria, España
* Gobierno de Aragón, España

sacado de:
http://www.cubaencuentro.com/es/asociacion-encuentro/patrocinios/(gnews)/1117463498

Anonymous said...

Acaben de comprender una cosa: la Asociación no tiene que dar cuentas a nadie más que a sus patrocinadores. No va a hacer el menor caso a los ladridos de envidiosos y resentidos.

Anonymous said...

?A qué viene esto?

Embabia Pérez

Anonymous said...

Parece que 'Encuentro' está moviendo sus peones. Lo único que saben decir los 'encuentrosos' es que les tienen envidia. Ridículos como son. Se me parece a una guajira que se mudó para mi barrio al principio del desastre. Se creía que estaba muy buena y se pasaba la vida diciendo: "La gente me 'envidea', chico". Pues es eso. Igual que a la guajira, la gente 'envidea' a Annabelle.

Anonymous said...

Y si no es envidia, ¿qué hay detrás de esta campaña de insultos y calumnias? ¿Por qué se encarnan así en Encuentro?

Anonymous said...

No es envidia. Es lucha de clases, como diría tu papi CRR.

Anonymous said...

Annabelle, a ti nadie te envidia.

Anonymous said...

No es envidia, es caridad.

Anonymous said...

Bueno, pues es envidia y qué. La envidia ¿es acaso un delito? A lo más, un pecado capital, según la doctrina católica. ¿Vas a condenarme por pecar de envidioso?

Anonymous said...

Bueno, por lo menos lo reconoces. Lo dicho: si la envidia fuera tiña...

Anonymous said...

...los anónimos ProEncuentro no tendrían pelo (ya que no tienen argumentos).

Oxiuro Cojimarense Cojimaratum.

Anonymous said...

En efecto, Encuentro sacará un editorial sobre el chanchullo e introducirá cambios al tiempo que anunciará oficialmente a Ponte como co-director de la revista, que tendrá una mayor frecuencia.

Anonymous said...

A mí me llegó este artículo de Gabor sobre Encuentro desde el email de Gabor. No se me ocurre cómo Omar Pérez o cualquier otro pudo meterse en su cuenta. Y en caso de que así hubiera sido, ¿por qué Gabor no desautorizó públicamente a quien lo suplantó? Aquí hay algo raro...

Anonymous said...

Gabor existe?

Embabia Pérez

Anonymous said...

Sí, es el que será nuevo director de la revista.

Anonymous said...

¿quién?

Anonymous said...

¿Ponte de Director de la Revista?

Anonymous said...

Pongo en el conocimiento de mi estimado Abicú Liberal y del resto de los opinantes, que la Sra. Annabelle ha renunciado y me ha entregado, formalmente, el nombramiento de presidente de todos los Encuentros. Por tal razón, de innegable peso, los invito a la toma de mando, que ha de efectuarse y celebrarse, en la Quinta de los Molinos.

Ahora si va a sonar el plan de machete, descarriados como están.....

Máximo Gomez. General en Jefe.

Anonymous said...

Que Ponte sea el nuevo codirector de la revista no cambia nada. La Sra Rodríguez García Buchaca y la AECC seguirán controlándolo todo.

Anonymous said...

Quin sino ella, que es la fundadora y la presidenta, para controlarlo todo.

Anonymous said...

Precisamente, ¿es EER un diario o un portal, pues no entiendo la diferenciación que hace la Asociación Encuentro entre los dos digitales?

Digamos que es un portal por la forma y un diario por su frecuencia. Sólo que para ser un diario, sale de lunes a viernes nada más. Y el viernes cierran por la tarde temprano. Así que no te ponen noticias el fin de semana ni aunque se produjera la muerte más esperada de la historia.

No me opongo, claro, a que el 'staff' de Encuentro tenga su 'weekend' de solaz y esparcimiento, como decían redundantemente los viejos cronistas. O más bien un fin de semana largo, porque el diario este lunes abrió a las seis EST, que serían las 12 meridiano en Madrid.

Tampoco me opondría a que duerman la mañana esos chicos tan ocupados, acuciosos y febriles. Yo lo hago también, porque me gusta trabajar de noche y me acuesto casi de madrugada. Soy un animal de hábitos nocturnos. Pero yo no me debo a ninguna institución, ésa es la diferencia.

'Encuentro', por cierto, abrió el lunes al mediodía con un interesante artículo de Néstor de Villegas, con destaque en la esquina superior izquierda, sobre el inefable Michael Moore y sus sicko-boberías. Un trabajo admirable y punzante.

Villegas ciertamente destaca por su calidad literaria y su coraje ciudadano. Les respondo aquí a los defensores de 'Encuentro' que me acusan de envidiosa en este mismo foro, que envidio a NDV con una envidia tan sana que se vuelve pura admiración.

Pero hete aquí que hoy martes voy a releerlo y enviárselo a un amigo, y ya no estaba. El trabajo de Villegas había sido quitado de primera plana. Lo habían internado en la sala de los infecciosos. Claro que se puede buscar y encontrar, pero no me dio ganas de hacerlo.

¿O yo me he vuelto muy suspicaz o eso es otra forma sutil de aplicar la censura, quedando bien con el autor al mismo tiempo que lo centrifugan discretamente? Sí, cariño, te pongo en primera plana, pero en menos de 24 horas te tiro para la tonga. A mí no me la cuelan.

Muchos se habrán perdido ese mangnífico artículo de Villegas por aquello de que mercancía que no se exhibe no se vende. Lo cual tiene su viceversa: mercancía que se oculta, se pudre en la soledad del último anaquel.

Sin embargo, en clamoroso contraste, otros trabajos se mantienen en el candelero durante muchos días (semanas, incluso). Marifeli Péres Stable, sin ir más lejos, con la última carta de la baraja. Una autora que escribe un español que parece una versión mal traducida del inglés.

Ése y otros artículos aparecen bajo el extraño acápite de 'historias de fondo'.

Y ¿qué es una historia de fondo para los de 'Encuentro'? ¿Será acaso que han hecho una traducción arbitraria y caprichosa de 'feature article'? ¿O es que le llaman así porque aparece al fondo de la página, aunque en lugar bien visible?

A lo mejor es eso último, así de simple y sin más. 'Artículo de fondo' sí que no es, porque eso significa otra cosa. Precisamente lo que se echa de menos en 'Encuentro': la opinión editorial.

Un artículo de fondo refleja la posición de la dirección del órgano. Puede ir con firma o sin firma. Y en este último caso, se le llama comúnmente editorial. A Annabelle Rodríguez no le gustan los editoriales ni de coña, porque eso implicaría fijar su posición. Y su única posición conocida consiste en no posicionarse. PRECISA MENTE

Anonymous said...

Pero Precisa Mente, mira que es usted suspicás. Que hayan publicado el artículo de Díaz de Villegas es una prueba de diversidad editorial, pero no, eso no le basta, y se pregunta usted porque no está hoy en portada. Por lo que veo, "Historias de fondo" no son editoriales, sino artículos con más extensión y enjundia que el resto. Hay muy buenos artículos y autores en esa sección.

Anonymous said...

¿Habrá algún día Editorial? Oljalá que sí y además firmado, para saber quién es el que lleva el mazo y cuál tipo de herramienta es.¿o nó?

Embabia Pérez

Anonymous said...

Me llama poderosamente la atención el hecho de que los comentarios a favor de 'Encuentro' se destaquen por su pobreza conceptual y formal. Parecen provenir de agentes tan elementales que hasta la ortografía les es ajena. Primero uno escribió 'visceral' con be y ahora otro pone 'suspicaz' con ese y acento en la a. Pobres élites castristas.

Anonymous said...

Puede que provengan de gente limitada, pero quién puede decir que lo son los intelectuales que aglutina Encuentro. Ponte, Arcos, Raúl Rivero, Díaz Martínez, ¿son "pobres élites castristas", o la élite misma de la intelectualidad cubana del momento?

Anonymous said...

Precisa Mente se disculpa por haber olvidado firmar su comentario de las 00:00.

Con lo de la pobreza léxica y argumental, me refería al Anónimo de las 12:21 y no a los intelectuales Ponte, Arcos, Raúl Rivero y Díaz Martínez, que dicho Anónimo cita como "la élite misma de la intelectualidad cubana del momento".

Intelectuales valiosos, sin duda, pero tampoco caigamos en el provincianismo de creerlos el non plus ultra. El mundo no empieza y termina con 'Encuentro', aclaremos, sin desdoro para estas destacadas figuras de nuestro chato mundo cultural.

Ahora bien, esos intelectuales aglutinados por el gluten de 'Encuentro', que tanto descocan al citado comentarista, hace mucho rato que yo no los veo en EER, i.e., el digital, no la revista en papel (que no he visto en mucho tiempo).

Tal vez la Asociación Encuentro subvencione (mediante una especie de beca, o lo que sea) a esa constelación de estrellas en ascenso para que se dediquen a tiempo completo a investigar o escribir. Pero el caso es que el único de ellos que allí escribe de vez en cuando una crónica es Raúl Rivero. Los demás deben dedicarse a proyectos muy siderales.

Las firmas que pululan en EER suelen ser gente perfectamente desconocida o que se está dando a conocer. En fin, 'nuevos valores' que hacen sus pininos con artículos que no siempre muy felices.

Pero de lo que se trata no es de eso. Eso es lo anecdótico y accidental.

Lo esencial es la falta de voluntad política de Encuentro y su línea divergente con el exilio anticastrista. PRECISA MENTE

Anonymous said...

Precisa Mente, parece que en EER te estuvieran oyendo porque hoy mismo han publicado un artículo de Arcos. Los otros, que no son "estrellas en ascenso", sino nombres sólidamente establecidos, contribuyen mucho a la extraordinaria calidad de la revista. Y la mayoría de los que colaboran en EER no son novatos ni desconocidos, sino intelectuales de primera fila y gran prestigio.

Anonymous said...

Creo que partimos de una concepción diferente del papel de los intelectuales como conciencia crítica de la sociedad.

Para mí el talento (supuesto o inflado) de un escritor nunca justificaría su inmoralidad política. Al contrario, la hace más ostensible y perjudicial dado el alcance que pueda tener su obra.

Neruda le hizo un enorme daño a la humanidad con su prédica estalinista. Los lectores ingenuos tienden a suponer que son correctas las opiniones políticas de un autor por el hecho de ser famoso o haberse llevado el Nobel.

Lo mismo cabe decir de García Márquez en relación con el castrismo. GM, que no es nada ingenuo como otros escritores, no ignora que aquello es una férrea dictadura totalitaria, Y sin embargo la apoya.

Un alumno colombiano me decía hace años que yo debía de estar muy equivocada en mis opiniones sobre la 'revolución cubana'. En sus estudios universitarios, me decía, todos los profesores que había tenido eran castristas, lo mismo que los mejores escritores que había leído. Qué lamentables suele ser la mayoría de los intelectuales latinoamericanos --y mucho más allá.

Pero es mucho más lamentable que un escritor cubano, a estas alturas, no se defina claramente todavía sobre el desastre que ha significado el castrismo.

A 'Encuentro' no la criticamos tanto por lo que dice o por lo que hace, como por lo que deja de decir y hacer.

La criticamos porque, aun cuando dice la verdad, no llega a decir toda la verdad. Siempre se queda corta, a mitad de camino, con sus medias verdades.

Son muchas las cosas que omite. Y son muchas cosas las que esconde. Y son bastantes las cosas que debiera aclarar. PRECISA MENTE

Anonymous said...

No sé qué omitirá Encuentro. POrque tanto en la revista como en el periódico se han tocado todos los temas que interesan, y siempre desde una perspectiva anticastrista. Un anticastrismo de izquierdas, ciertamente, pero no por ello menos anticastrismo. Ustedes que tanto hablan de los blogs, ¿pueden demostrar que Encuentro es menos anticastrista que cualquiera de estos?

Anonymous said...

¿De veras que no sabes lo que omite 'Encentro'? Pues omite lo que calla y calla lo que otorga.

Por no hablar nuevamente de su falta de posicionamiento, digamos sólo que las omisiones de 'Encuentro' van desde la falta total de cobertura a ciertos temas 'espinosos' hasta el procesamiento inocuo de determinadas noticias.

Los invito a que vean, como ejemplo de esto último, la forma en que EER da una cobertura pasteurizada a la noticia sobre la próxima beatificación del cubano López Piteira:
http://www.cubaencuentro.com/es/encuentro-en-la-red/cuba/noticias/cuba-tendra-su-primer-beato/(gnews)/1184679420

Para empezar, observen cómo en el lead lo llaman "uno de los 498 mártires de la Guerra Civil Española", cuando en realidad fue mártir de la Iglesia y víctima del bando republicano.

Más concretamente, fue víctima de los comunistas que controlaban la Dirección General de Seguridad en Madrid, dirigida por Santiago Carrillo, el genocida que anda suelto por Madrid y fue homenajeado hasta con un honoris causa.

La palabra 'república' no aparece ni de casualidad en todo el texto. Mucho menos aclaran que Piteira fue recluido en uno de esos centros de tortura conocidos como 'checas', aunque dan incluso la dirección postal. De las checas partían las 'sacas' y los 'paseítos' hacia Paracuellos de Jarama --un paraje tristemente célebre donde fueron ejecutados alrededor de 4 000 personas inocentes, religiosos o no.

No se les pide que usen términos del franquismo como 'hordas comunistas', 'rpjos', etc. Pero que digan las cosas por su nombre y que no informen para desinformar.

La redacción de EER se ha esmerado en usar citas de un obispo cubano que, por su procedencia, emplea un lenguaje inevitablemente neutro.

De tal modo que ni siquiera se responsabilizan con lo que dicen. Siempre es según el obispado de Ciego de Ávila, a no ser en una oración escueta en que se atreven a afirmar que "López Piteira y sus compañeros fueron asesinados el 30 de noviembre de 1936." Sin más.

López Piteira será el primer beato cubano. Y no un beato cualquiera. Murió defendiendo la libertad de conciencia, sin abjurar de sus creencias frente a torturadores que se hallaban a las órdenes de la NKVD, precursora de la KGB soviética.

Si bien debemos condenar la larga dictadura franquista que vino después, los cubanos no podemos ser complacientes con el totalitarismo republicano de los años 30. Religiosos o no, debemos celebrar esta beatificación por lo que tiene de simbólico. AGAPITO PRIETO

Anonymous said...

Sí, a mi me dio la misma impresión que Agapito. Esa noticia sobre la beatificación del religioso cubano, mártir de la fe, me recuerda las noticias que dan en Granma sobre la batalla contra el mosquido A. aegypty sin mencionar el dengue ni una sola vez. Es como mentar el santo sin decir el milagro.
Hachecé

Anonymous said...

la envidia es mu mala, mu mala...

Anonymous said...

Miren lo que sacan hoy en EER sobre el próximo número de la revista. Hay ya nuevo codirector. Es Ponte el que corta el bacalao.

Anonymous said...

A ver qué van a decir ahora. El mejor ensayista cubano del momento codirige Encuentro. Al que le pique, que se rasque.

Anonymous said...

Basta de confundir. La que corta el bacalao se llama Annabelle. Y Ponte, como mejor ensayista cubano y del mundo mundial, estará a las órdenes de la matrona.

Anonymous said...

Ya, Annabelle es una especie de genio del Mal, y todos los que con ella colaboran en Encuentro, los pobres, están engañados o sometidos. Como no se atreven a criticarlos a ellos, porque saben que se estarían metiendo con los mejores entre los mejores, le echan toda la culpa a Annabelle. Lo que hay que oír...

Anonymous said...

¿Te parece mentira?

Embabia Pérez

Anonymous said...

Si cree que es mentira que diga claro y sencillamente porqué....si puede.., pero sé que el pobrecillo no va a poder.

Oxiuro Cojimarense Cojimaratum.

Anonymous said...

Di tú, Oxiuro, en qué te basas para afirmar que Annabelle es la única responsable de todo.

Anonymous said...

Partes de una equivocación. Nunca dije eso así, lee bién mis comentarios.
Pero tú, sí veo sigues sin argumentos para contestar.

Oxiuro Cojimarense Cojimaratum.

Anonymous said...

La cosa no es Annabelle, es alrevés, la cosa es ese fantasma tan desinteresada y fuertemente financiado que se llama "Asociación"; pero ya todo se ha dicho en los artículos y en los comentarios; sólo faltan las "respuestas" de los "Egregios".

Avispado

Anonymous said...

No va a haber ninguna respuesta, más que seguir trabajando, sacando la mejor revista, el mejor periódico digital, agrupando a los mejores intelectuales.

Infortunato Liborio del Campo said...

Hola Jorge:

He seguido con mucho interés toda la serie relacionada con Encuentro, aunque me he visto imposibilitado de comentarte al menos mi apoyo en esta causa. Te agradezco la mención que haces de mi comentario inicial.

Aunque el estilo de este texto de Gabor, como alguien ha apuntado, es diferente de los aparecidos en La Lengua Suelta, creo que el texto bien pudiera ser de este misterioso autor, pero a falta de quien lo suscriba, yo me ofrezco, sólo que no pudiera escribirlo tan bien.

Un Saludo

Liborio.

Enredado en asuntos más pedrestes.

Anonymous said...

Gracias Anonimo de 21/07/07 19:27; como soy masoquista me pude venir de pensamiento por tu voluptuosa aseveración más turbadora aún que lo que haya dicho nadie antes aquí. TE AMO, tú eres mi sádico ideal.

Con un besito allí, dónde tu sabes que alguien como a mí me gustaría:

Oxiuro Cojimarense Cojimaratum.

Anonymous said...

Parece que Encuentro no tiene quien le escriba.
Es curioso que Encuentro en la Red en su sección de "cartas" sobre el asunto de "ContraEncuentro sólo publique hasta hoy, la misiva que paso a reproducir.
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martes 3 de julio de 2007

He tenido la paciencia de leer todos los comentarios en ContraEncuentro. Leo Encuentro desde su aparición en la web. Intenté suscribirme a la revista, pero ciertamente no me interesó mucho, porque es una constante que entre la intelectualidad cubana quien no haya leído a Mann a los 9 años y para la pubertad no se sepa El Hombre sin Atributos del revés, además de considerar que el bodrio supremo ese, Paradiso, no es la mejor obra literaria jamás escrita, no merece ser considerado ni siquiera alfabetizado. Y eso es la revista Encuentro de la Cultura Cubana, una especie de conjura por no haber estado allí en el tiempo para escribir en Orígenes. El caso es que Chencha la Gambá, Eufrasia la del Repello, la mismísima Lola que murió a las tres, ni siquiera el mismísimo Liborio, existen para la empachada intelectualidad cubana, que, salvo escasos y honrosos casos, ha vivido del cuento de la UNEAC, del quítatetupaponerme yo y el saoco. Aparentemente, eso es la "Cultura" Cubana, y después de todo, ¿qué es la Cultura Cubana?

Por otra parte, siento que las críticas a Encuentro en la Red se ajustan bastante a la realidad. Quién subvenciona la revista da igual. Finalmente a nadie pareció interesarle que los soviéticos subvencionasen a los Castro. El problema es que la supuesta imparcialidad de Encuentro actualmente ha alcanzado ese porcentaje que describe Perugrillo con su frase "No tomar parte es tomar parte", como los reportajes de Mauricio Vincent desde La Habana. Y es lamentable. Los cubanos siempre somos víctimas de nuestro egocentrismo y, ciertamente, parece ser que la figura paternal de un dictador es la única manera de obligar al consenso, que de otro modo sería imposible de alcanzar. Divididos y vencidos es la patología mas corrosiva que aqueja a los cubanos y en la que, parece ser, Encuentro está participando.

Víctor Fernández, Barcelona
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Oxiuro C.C.

Anonymous said...

Curioso que Encuentro en lo que va de mes solo ha podido publicar 9 cartas, una de ellas la arriba mencionada.

Curioso es que el portal de encuentro no te Forum de Discusión.... y ustedes se preguntarán; ¿Por qué?...
Haaaa; te digo horita, seño- seño- señorita....

Musical que sabe

Anonymous said...

Sobre criticas a Encuentro solo una carta publicada, ñó!

Anonymous said...

¿AE no tiene Fórum de Discusión?

Embabia Pérez

Anonymous said...

No, no tiene forum, pero desde cuando eso es obligatorio. Ha publicado las cartas que ha estimado pertinente, y sigue sacando artículos de altísima calidad e importantes intelectuales cubanos. ¿por qué ustedes en vez de criticar no crean un foro, un periódico digital o escriben un buen artículo sobre la situación cubana? Hay que unir, no dividir, dijo Martí y hoy tiene vigencia.

Anonymous said...

Yo te tomaría encantado la palabra, pero..¿y el Money? ¿lo pondrías tú o quizás algún amiguito tuyo?

Oxiuro C.C.

Anonymous said...

A quien le interesa desenmascarar al "Viejo" Zorro Gabor?.
Poco a poco irán conociendo otras cualidades del Bicho hasta llegar a sus entrañas.Es bueno aclarar que me desmollejo de la risa con sus ocurrencias y quisiera seguir haciéndolo,pero la tentación de tirar la Bomba para luego disfrutar del Hongo es grande.Por ahora esperemos hasta la próxima Aventura del Gabor.Tal vez se comunique conmigo,no se cómo,dame una idea Bicho,tú que blogeas anónimo por aquí.

Jiribillado Encuentroso.

Anonymous said...

Por lo pronto desde hace bastante Encuentro jura que Morán de la Habana Elegante perjura que no es Gabor el autor del texto

Anonymous said...

Mil gracias a este blog que sirve exelentemente de plataforma viva para poder hacer comentarios a la sección de Contra Encuentro en encuentro en la red
Ana2

Anonymous said...

la pregunta que me hago, sobre lo que dices sobre ENCUENTRO, es qué harias tú si dirigieras la Asociación? La respuesta es simple: serías uno de ellos, tan igual y tan amante de la plata como hoy eres. Tú también vives de lo mismo Abicú... no gastes pensamientos en echarle culpa a los que nacieron por la suerte de la oposición...intenta girar tu cabeza para atacar todos los días a la dictadura y olvídate de los que hacen al menos algo para derrocarla.
tu adorarias tener los euros de encuentro, para gastarlo...en...

Anonymous said...

Bueno, en Julio envié a Encuentro y publiqué aquí la carta -Me alegraría mucho que Encuentro se “salve-mejorando”- que pueden leer más arriba. El haberla colocado públicamente aquí fué lo más sabio, porque hasta el sol de hoy, ni me han contestado ni han movido ficha. Ellos sabrán porqué. Por lo mismo mi opinion es hoy mucho más radical que antes.
Sólo me resta decir: Vivan los Abicúes!

Rey Alfonso

Anonymous said...

Encuentro en la Red agradece los comentarios, inquietudes y críticas de sus lectores. Las cartas no deberán exceder las 200 palabras e incluirán el nombre y la ciudad del remitente. La redacción se reserva el derecho de editar o resumir los textos.Ji,ji,ji,jiJaja

Anonymous said...

Dices:....serías uno de ellos, tan igual y tan amante de la plata..., NO ME DEFIENDAS COMPADRE!
Encuentroso al Pairo