Monday, 13 August 2007

Servando González versus Carlos Wotzkow (I)

Una polémica personal reveladora del dilema existencial del exilio cubano: ¿disidente o agente?

[Nota aclaratoria del Abicú: La polémica aún en curso entre Servando González y Carlos Wotzkow refleja bien el clima de suspicacias y rivalidades predominante en el exilio. Por esa cualidad, y por ilustrar vicios retóricos aquí censurados, la reproduce hoy El Abicú Liberal. De paso, la violenta controversia muestra cómo temas insustanciales --en este caso una discusión sobre darwininismo y diseño inteligente-- degeneran en conflictos personales, remitiendo casi invariablemente a la real o imaginaria condición de agente de uno o ambos implicados.

El resultado final de todos estos entrecruces de imputaciones e improperios es, desde luego, la pérdida de credibilidad del exilio en general. Para gaudio del consabido tercero sonriente. Contra ese virus, diseño ajeno con fines diversionistas made in Havana o deformación de la personalidad individual, sólo hay un antídoto eficaz: divulgar todos los debates, sometiendo a las partes al juicio de la opinión pública. Es una manera de ir compilando una especie de ¿Quién es quién? dentro del caos de la blogósfera. De ahí el interés especial de El Abicú Liberal por hacerse eco de tales querellas.

Descontando algúna que otra diatriba gratuita --contra Raúl Rivero, por ejemplo--, no oculto mis simpatías a favor de Servando quien, si bien con su desbordante vehemencia, fundamenta wiempre sus opiniones y conjeturas en rigurosos análisis lógicos; resalta el carácter especulativo de sus artículos. No es el caso de Wotzkow, como el lector podrá comprobar a renglón seguido. Nos hemos tomado la licencia de abreviar el texto original de Servando (el de Wotzkow va íntegro), que los no iniciados pueden consultar pinchando aquí para leer, entre otras cosas, el intercambio de emails privados entre ambos ex amigos. Por lo demás, fórmese cada lector sus propios criterios sobre cada uno de ellos.]

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Carlos Wotzkow, ¿agente castrista?
Carta abierta a los lectores de Guaracabuya

Por Servando González, Estados Unidos


¿Quién es realmente Carlos Wotzkow?

Entre los oficiales de inteligencia circula el dicho de que, "Para los militares la primera vez es casualidad, la segunda coincidencia, y la tercera, acción enemiga. Por el contrario, para los oficiales de inteligencia no existen casualidades ni coincidencias. Para ellos, la primera vez ya es una acción del enemigo." Lo sorprendente es que rara vez se equivocan.

Y, según lo que él mismo afirma en varios de sus artículos, en la vida de Carlos Wotzkow existen demasiadas coincidencias. Algunas de ellas verdaderamente difíciles de explicar. Veamos:

1. Según datos aportados por él mismo en su biografía que aparece en Guaracabuya, Wotzkow es un ornitólogo cubano que en 1982 se negó a participar en un proyecto secreto que consistía en crear viruses transmisibles y usar aves migratorias para introducirlos en los Estados Unidos en ataques de guerra bacteriológica. Debido a que se negó a continuar participando en el proyecto, Wotzkow fue declarado "persona no confiable", y el Departamento de Seguridad del Estado le inició un expediente y lo mantuvo bajo vigilancia. Por esa y otras razones, Wotzkow decidió abandonar la isla, y ahora vive en el exilio en Suiza.( Carlos Wotzkow and J.A. Kemp "ICBMs in Cuba: Today's Threat" 2002)

En otro artículo Wotzkow explica cómo, durante los dos años que trabajó en ese proyecto secreto, observó personalmente a científicos cubanos trabajar en el proceso de creación de los viruses. Cuando algunos de los científicos se dieron cuenta de los verdaderos objetivos de su investigación, se negaron a continuar trabajando en las investigaciones, y esto motivó su expulsión. Debido a esto, Wilfredo Torres, Presidente de la Academia de Ciencias de Cuba, concibió la creación de la Ley Especial 501, que declaraba a estos científicos "enemigos del estado", y los substituyó por trabajadores militares.

El centro en cuestión al que se refiere Wotzkow es parte del llamado "frente biológico". En otra parte de este artículo, Wotzkow explica que su experiencia de primera mano ocurrió en el Instituto de Zoología, donde trabajó desde diciembre de 1979 hasta marzo de 1982 en que fue expulsado.("West Nile Virus: Bioweapon or Divine Punishment?" by Carlos Wotzkow, Miguel A. Faria, Jr., M.D., Agustin Blazquez and Jaums Sutton, Nov. 22, 2002)

En otro artículo, Wotzkow cuenta que, "En 1980 el Dr. Fernando González viajó a Nueva York y a Washington junto al Lic. Hiram González y al técnico Noel González. Estos tres individuos, que nada tienen de trillizos, a no ser su idéntico odio (ampliamente declarado y confirmado por su empleo) contra el pueblo norteamericano, llegaron de regreso a Zoología enseñando muchas fotos. Habían estado en las instituciones más prestigiosas de la ciencia mundial (el espía invitado a registrar la casa propia) y volverían otras veces más. ¿Les queda alguna duda? Pues lo siento. Tres meses más tarde, comenzó a construirse en el Reparto Atabey el Frente Biológico y 10 meses después, salían por el techo (eran expulsados) 25 investigadores no confiables políticamente a engrosar las listas del ya desproporcionado desempleo." (Carlos Wotzkow, "Cría Castros y te matarán los cuervos".)

Aunque las referencias que hace Wotzkow son algo contradictorias, se infiere que, si no en el proyecto central, al menos trabajó por año y medio en actividades periféricas relacionadas con una operación castrista de guerra bacteriológica. Dadas las características supersecretas de tal proyecto, es lógico pensar que los participantes en el mismo hayan sido personas de total confianza del régimen y que, además, hayan sido sometidas a un riguroso chequeo de sus vidas, incluyendo su pasado, su familia, sus amigos, etc. Es difícil de explicar cómo Wotzkow, que luego demostró no ser confiable para el régimen, pudo escurrirse a través de tan fino tamiz y logró trabajar en el proyecto, aunque haya sido en su periferia.

2. Después de haber sido expulsado del Instituto, Wotzkow hace, según sus propia palabras, "dos aleccionadoras visitas a los calabozos de Villa Marista" [Cuartel General de la Policía Política del Régimen]. (Carlos Wotzkow, Biografía Abreviada, Guaracabuya). O sea, es detenido, conducido a la jefatura de la policía política castrista, alojado por varios días en uno de los calabozos de ese centro, e interrogado repetidas veces.

Es de todos conocido las presiones psicológicas que se ejercen en contra de los opositores en Cuba, y estas presiones se acrecientan cuando están detenidos en los calabozos de la seguridad del estado. El propio Wotzkow cuenta, tal vez basado en experiencia propia, como:

"...en Villa Marista, los presos cubanos parecen no tener nombres y por desgracia, aunque pueda parecerles absurdo, tampoco son llamados por un número. Allí cumplen cadena "el gusano" (tal vez un disidente de esta última generación), "el vende patria" (un pobre balsero fracasado), "el gallina" (uno que lloró durante el amañado juicio) "el cocalero" (uno que al parecer se negó a integrar Sendero Luminoso), "el mandarria" (un demente al que las autoridades del penal utilizan como violador según el aburrimiento y los niveles de sadismo) y muchos otros olvidados más." (Carlos Wotzkow, "El estereotipo es también culpable.")

"Imagínese que usted ha caído preso en Cuba por tener desavenencias con el gobierno (según mis fuentes, más del 42 % de los detenidos se raja al segundo día y le juran al instructor de los interrogatorios que lo único que querían era ganarse la pira pa' Mayami."). . . "Imagínese que usted es de los presos duros. De los más co que ha dado Cuba. ¡Sin discusión, Maceo era una pulga al lado suyo! Pues bien, ¿qué se hace usted cuando el oficial del MININT le pone a su hija adolescente frente a un inmenso negro con el miembro erecto y le dice: "por ahora ella sólo lo ve, pero si tu no cooperas, entonces hasta tu lo sentirás"? ¿Qué hace usted? ¿Coopera, o dejas que a tu hija la viole un energúmeno, que a lo mejor es otro preso, que quizás no tiene conciencia de lo que hace, y que a lo mejor está enfermo de SIDA y jamás pagará por sus actos?" (Carlos Wotzkow, "Atención: a la diáspora.")

A lo anterior bien pudiera añadirse, "Imagínese que usted ha caído preso en Cuba por tener desavenencias con el gobierno, y después de ser violado en una de las celdas de Villa Marista por uno de esos energúmenos, le enseñan el video en el que todo ha quedado grabado para la posteridad. ¿Qué haría usted? ¿Cooperaría con ellos en todo lo que le ordenen o se negaría, y dejaría que le mostraran el video a sus familiares y amigos?"

3. Wotzkow decide aprender a pilotar, y su instructor de vuelo es René González Sehwerert, oficial de la inteligencia castrista, quien años después es apresado en los E.U. como parte de la "Red avispa" y ahora cumple condena por espionaje en una prisión norteamericana.

"From:"Carlos Wotzkow"
To:gundlachi@hotmail.com
Date: Tue, 16 Jan 2007 19:13:10 +0100

Queridos todos,

En efecto, el tal Miguel Cossio parece ser el hijo del HP agregado cultural de la Embajada Mexicana. Los comunistas toman Miami. Pero hoy les traigo otra cosa. Según una afirmación de un agente de la CIA, el espía convicto René González, antiguo instructor de pilotaje de este servidor de ustedes, no es sólo espía, sino hijo bastardo de Fidel Castro." . . . "Yo compartí muchas horas de vuelo y de conversación con René y puedo asegurarles que el parecido va incluso más allá de lo que vagamente se observa en estas dos fotografías.

Con afectos.

Carlos Wotzkow.


Según los detalles aparecidos en el juicio, González Sehwerert (alias Castor), era un ciudadano norteamericano que se especializaba en compilar datos que enviaba a los servicios de inteligencia castristas sobre las particularidades y las actividades de los grupos políticos anticastristas en el exilio.

Es difícil de explicar cómo Carlos Wotzkow, una persona "no confiable" que luego es declarado "enemigo del estado" por el régimen, y que ha sido interrogado en Villa Marista, la jefatura de la seguridad castrista, logra establecer contacto y mantener relaciones de amistad con un oficial de la inteligencia castrista para tomar lecciones de vuelo. Según su propia confesión, durante su entrenamiento Wotzkow sostiene largas conversaciones con René González.

Es bueno recordar que el trabajo de todo oficial de inteligencia no es de 9 a 5 de lunes a viernes, sino 24/7. Es decir, los oficiales de inteligencia siempre están en activo. No existen records de esas conversaciones a las que se refiere Wotzkow, y la cabina de un pequeño avión es un lugar ideal para conversar con absoluta privacidad. Además, piloto de avión es una habilidad muy útil para un espía en el caso de que, en una emergencia, tenga que abandonar rápidamente el país en que opera.

Como dato interesante es bueno aclarar que Wotzkow nunca había mencionado sus relaciones personales con González Sehweret hasta después de que éste fue apresado.

4. En uno de sus artículos Wotzkow cuenta su salida de Cuba:

"Apenas dos días después de mi liberación de Villa Marista, un mulato que trabajaba para la Seguridad del Estado me dijo, en la tenebrosa oficina 070 del aeropuerto internacional José Martí, 'que si no me portaba bien y no les alertaba sobre los intereses de los gringos que trabajaban conmigo, ellos se inventaban la historia más inverosímil, la hacían gráficamente creíble, y me cagaban la vida'".

"Ya antes en Villa Marista me habían preguntado sobre el paradero de mi uniforme de Ranger, porque un tipo que se había hecho piloto deportivo, buzo, y tenía conocimientos de alpinismo no podía trabajar con norteamericanos mirando pajaritos. Por lo menos un aprendiz de espía debía ser." (Carlos Wotzkow, "Propaganda castrista: modo de empleo")

En este artículo Wotzkow añade dos nueva habilidades a la de piloto: buzo y alpinista, las que al parecer aprendió después de haber sido declarado "enemigo del estado". La más interesante es la de alpinista. Adiestrarse en las técnicas de alpinismo en Cuba, donde la montaña más escabrosa puede subirse a lomo de burro, no tiene mucha lógica, por lo que los alpinistas en Cuba no abundan. Pero el alpinismo puede ser una habilidad muy útil para un agente cuya misión requiera que resida en un país rodeado de montañas, cuya Fuerza Aérea mantiene un estricto control del espacio aéreo -- por ejemplo, Suiza.

5. Carlos Wotzkow abandona el país en 1992 y se ubica en Suiza. Poco después se casa con una ciudadana de ese país cuya familia "se desenvuelve en círculos cercanos a la policía federal, la inteligencia europea y la investigación balística de la industria militar." (Carlos Wotzkow "La Cuba de mañana: una mirada helvética" , 2 de octubre del 2004.)

El hecho de que, entre tantas mujeres suizas haya dado la extraordinaria casualidad de que un recién llegado al país establezca relaciones y luego se case con una mujer cuya familia es cercana a la policía federal, la inteligencia europea y la investigación balística de la industria militar suiza, es un coincidencia tan grande, que logró despertar la curiosidad de uno de los amigos de los parientes de su esposa. Como el mismo Wotzkow explica, "intrigado a su vez por su procedencia y entrada en esta familia", este oficial retirado de la inteligencia suiza le hizo algunas preguntas sobre el tema. (Carlos Wotzkow "La Cuba de mañana: una mirada helvética", 2 de octubre del 2004.) Los oficiales de inteligencia son gente muy suspicaz.

En "El extraño Encuentro de Jesús Díaz con la muerte", afirmo que todo intelectual cubano que haya tomado el camino del exilio después de 1990, y que en un tiempo demasiado corto haya llegado a posiciones prominentes en el campo de la cultura o el arte en el país que los acogió, es sospechoso.

Wotzkow tomó el camino del exilio en 1992, el mismo año en que lo hizo su amigo Jesús Díaz y, según sus propias palabras, poco después trabaja en una importante universidad. Además, no es fácil explicar cómo alguien que conoce de la existencia de un proyecto supersecreto de guerra bacteriológica de tal naturaleza, que se negó a continuar trabajando en él, y que, por esa razón, fue declarado enemigo del estado y es monitoreado de cerca por la policía política castrista, es autorizado a emigrar legalmente del país.

A diferencia de exiliados como el Dr. Emilio (Millo) Ochoa, ex-senador y signatario de la Constitución de 1940, que tuvo que trabajar por muchos años de taxista en Miami, Wotzkow pertenece a la generación del llamado "exilio de terciopelo", que entró al exilio por la puerta grande. Wotzkow nunca tuvo que trabajar de taxista, ni solicitar trabajo en una oficina de correos. A poco de llegar a Suiza comienza a trabajar en una Universidad.

"De mis méritos en la Universidad de Berna no tengo que dar pruebas a Servando González. Allí me gano mis frijoles en un mundo extremadamente competitivo y dinámico al cuál Servando González jamás pudo entrar." (Carlos Wotzkow, "Servando González: Arzobispo de Mazorra".)

Como veremos más adelante, después de haberse establecido en Suiza como exiliado cubano, Wotzkow sigue manteniendo relaciones con miembros de la inteligencia castrista fuera y dentro de la isla.

6. Mientras reside como exiliado en Suiza, Wotzkow mantiene relaciones amistosas con Jesús Díaz, un exiliado cubano de quien se sospecha que haya sido oficial o al menos colaborador cercano de la inteligencia castrista. "Jesús Díaz me explicó una vez por teléfono los motivos por los cuales no aceptaba los textos de Servando, que le rogaba insistentemente que le publicara algo." (Carlos Wotzkow, "Servando González: Arzobispo de Mazorra")

Según propia confesión, Wotzkow también mantiene contacto con oficiales de la inteligencia castrista residentes en Cuba:

7. "Queridos amigos, El trabajo que les adjunto va dedicado al ecologismo de Castro. Se lo debo a las informaciones de mis buenos amigos Agustín Blázquez y Graça Salgueiro, así como a gente vinculada a la inteligencia [castrista]. Por favor, publiquen y distribuyan como gusten." (Carlos Wotzkow" gundlachi@hotmail.com, To: gundlachi@hotmail.com [E-mail enviado a su lista de subscriptores], Subject: Para publicar, artículo alcoholizado, Date:Sat, 21 Apr 2007 15:08:09)

8. Otro contacto: "El autor acaba (aparentemente) de restablecer el contacto con un miembro del MININT de su más íntima confianza. Después de dos años de silencio, este graduado en contrainteligencia militar ha vuelto a dar señales de disconformidad con el sistema que le paga. El motivo del contacto en este caso, ha sido el ver mí nombre en un memo que "circula" actualmente en su área de operatividad.

"El "informe" menciona el "Manual Wotzkow para acabar con Castro", publicado por el "Opositor" (revista digital de Puerto Rico). Desde su publicación el 5 de Noviembre del 2005, 321 récords (en 4 provincias) de la policía política hacen mención del mencionado "manual". Unas 1,622 acciones de desobediencia civil ocurridas después de la fecha mencionada "pudieran" estar vinculadas al mismo." (Carlos Wotzkow, "MININT: ¿100% confiable?")

9. Otro más:

"Auténtico el sebáceo, como cuando le pidió a Raúl Castro que le autorizara a portar una pistola porque tenía tantos enemigos que no podía ni dormir ¡Pendejón!. Raúl Rivero con una Makarov 9mm (Nº 138 908 en el lateral derecho y fabricada en la Izhmek Izhevsky Mekhanichesky Zavod, según consta en documentos controlados a mi petición)." (Carlos Wotzkow, "La tristeza de Raúl Rivero")

¿Dónde están esos documentos, "controlados" a su petición, y quiénes le han enviado esa información a Wotzkow? Es obvio que los documentos están en Cuba, en los archivos del MININT, y sólo miembros de esa organización pueden haberle enviado la información a Wotzkow.

10. Otro:

"Imagínese que usted ha caído preso en Cuba por tener desavenencias con el gobierno (según mis fuentes, más del 42 % de los detenidos se raja al segundo día y le juran al instructor de los interrogatorios que lo único que querían era ganarse la pira pa' Mayami." (Carlos Wotzkow, "Atención: a la diáspora.")

Obviamente, las fuentes a las que Wotzkow se refiere son miembros en activo del Ministerio del Interior o de la Inteligencia castrista.

11. Otro contacto más:

"Yo, Carlos Wotzkow, ofrezco la suma de 10'000 dólares americanos al agente cubano que me facilite una lista con los más de 82'000 nombres de informantes regulares del MININT. A los que me crean tonto, sólo la aclaración de asegurarles que ya cuento con más de 2'000 nombres comprobables." (Carlos Wotzkow, "Oferta pública a los esbirros de Castro.")

Como los únicos que tienen acceso a esas listas son los oficiales del MININT, la única forma de que Wotzkow haya obtenido 2,000 nombres comprobables de informantes tiene que haber sido a través de uno o varios oficiales del propio MINIT.

12. Más contactos:

"Miren, en estos momentos en Cuba hay miembros del MININT que se juegan su vida mandando información al exilio. Esos, tienen 100 veces más co y capacidad de daño al régimen, que los que tanto lloriquean en sus comunicados. En estos mismos instantes, hay miembros de la inteligencia cubana (no ex-disidentes que lloran porque no pueden cobrar un cheque en la Western Union) que confían más en mí, que en esos panelistas de renombre y buenos modales de TV Martí." (Carlos Wotzkow, "Atención: a la diáspora.")

Es difícil de explicar cómo oficiales en activo del MININT puedan confiar en un exiliado supuestamente anticastrista.

13. Otro más:

"Una fuente digna de confianza [en el G2] acaba de confirmarme que 'las Damas de Blanco es un grupo bajo control de la seguridad y diez minutos después de que tomen una decisión ya el G2 está enterado. Blanca (Reyes) es dirigida cual marioneta con hilos desde una oficina del departamento 9 que tiene base en Madrid'". (Carlos Wotzkow, "Atención: a la diáspora")

¿Cómo se explica que un ornitólogo que fue declarado enemigo del estado castrista mantenga tantas relaciones amistosas con miembros de la DGI y el MININT? El sólo hecho de que haya tantos miembros de la inteligencia castrista que confían en Wotzkow, es razón más que suficiente para no confiar en él. [...]

Wotzkow el censor

Si nos remitimos a los e-mails que Wotzkow me envió antes y después de que yo publicara mi articulo sobre el libro de Behe, se evidencia que estaba tratando de evitar a toda costa que lo publicara. Para esto recurrió primero al consejo "Dos veces me anunciaste que estabas a punto de atacar al darwinismo con no sé qué conspiraciones políticas. Dos veces te recomendé, como amigo tuyo que soy, virar los cañones en contra del ambientalismo mundial.", "Pero igual, mi consejo ahora sería que hicieras "delete" a ese disparatado artículo que has escrito", y luego a la amenaza, "El e-mail que te adjunto es parte de mis records diarios, pues todo es registrado por si luego hace falta el memo. En él verás que no quería que te lanzaras contra algo que yo respeto".

Y, como vieron anteriormente, no es esta la primera vez que Wotzkow ha tratado de censurarme. Recuerden que con su falaz argumento de que, "Yo no escribiría contra un muerto, lo que no tuve valor de decirle en vida", se puso de parte de dos de sus supuestos enemigos, Carlos Estefanía y Elizabeth Burgos, cuando estos me censuraron mi artículo "El extraño Encuentro de Jesús Díaz con la muerte".

Pero, como veremos más adelante, esta no es la primera vez que, en su afán de censurar información perjudicial para el castrismo, Wotzkow se alía con los enemigos que dice combatir.

Hace unos años Juan Vivés (pseudónimo de Andrés Alfaya, un ex-oficial de la inteligencia castrista exiliado en Francia), sacó a la luz una información extremadamente dañina para el castrismo. Según Alfaya, su tío, el ex-presidente cubano Osvaldo Dorticós, le había comentado que Salvador Allende no se había suicidado, sino que Patricio de la Guardia lo había asesinado siguiendo órdenes de Castro.

A mí en particular no me sorprendió la noticia, pues tan sólo confirmaba un rumor que oí en Cuba hace muchos años. Además, recuerden que ambas, Beatriz y Laura, la hija y la hermana de Allende, se "suicidaron" en Cuba en extrañas circunstancias.

Cómo se imaginan, esta información es extremadamente perjudicial para Castro. Si esto se comprueba, los izquierdistas, socialistas y comunistas procastristas del mundo entero tendrían que meter la cabeza en un cubo. [...]

Los anteriores no son casos aislados. Por ejemplo, en un artículo que tituló "Opiniones para leerlas", Wotzkow contrapone a Montaner con Armengol:

"Carlos Alberto Montaner cree, en principio, que lo único que hace falta es esperar a la muerte de Fidel Castro para empezar a ver los cambios políticos dentro de la isla." . . . "Alejandro Armengol sabe que la dictadura en Cuba se mantendrá intocable durante años, aún después de la muerte del tirano." . . . "Carlos Alberto Montaner cree en la fuerza económica, política y moral del exilio cubano." . . . "Alejandro Armengol sabe, porque lo ve y lo palpa en el día a día de Miami, que el número de cubanos con dinero interesados en regresar a Cuba no pasará del 3%. Que las generaciones que han llegado a los EEUU después de 1989 son más pro-castristas que las que se han quedado en Cuba, y que el arsenal moral del exilio languidece con esa generación apaleada, insultada y desmoralizada por una abulia patriótica incurable."

¿Y, con quién se alía Wotzkow en esta diversidad de criterios? Por supuesto, con el derrotista Armengol, uno de los agentes de influencia de Castro que tanto critica.

"Por eso creo que Carlos Alberto Montaner, a pesar de ser un agnóstico convencido, es un fervoroso y perdido creyente." [Ojo: Wotzkow ya está a punto de acusar a Montaner de fundamentalista religioso.] "Por eso digo que Armengol no está errado (aunque me reviente el hígado). Armengol conoce la arcilla que moldea."

Wotzkow el agente castrista

Un concepto clave en la profesión de inteligencia y espionaje es el de "tradecraft", un término difícil de traducir al español, pero que esencialmente se refiere a las rutinas operativas -- el modus operandi -- que caracterizan a cada servicio de inteligencia en particular. Los especialistas en contrainteligencia afirman que basta tan sólo con observar por unas horas la forma en que actúa un agente u oficial de inteligencia, para determinar si éste pertenece al Mossad, la KGB, la CIA, el MI6, la DGI, o a otro servicio de inteligencia

Los servicio de inteligencia castristas han sido extremadamente eficientes en penetrar y comprometer las organizaciones anticastristas en el exilio. Ello se deben, esencialmente, a que, contrariamente a los castristas, los anticastristas no tenemos un país, ni fuerzas armadas, ni servicios de inteligencia que protejan nuestros intereses. Por el contrario, somos el minúsculo apéndice de un país controlado por las mismas fuerzas que pusieron a Castro en el poder hace más de 60 años y lo han mantenido ahí desde entonces. Pero, a pesar de todo su poder y habilidad, la inteligencia castrista ha sido incapaz de ocultar el tradecraft de sus agentes.

Las características más importantes del tradecraft de los agentes que los servicios de inteligencia castristas han infiltrado entre las filas del exilio anticastrista son:

  • 1. Todos muestran un odio visceral contra Fidel Castro,
  • 2. Este odio visceral no se debe al hecho de que Castro es un tirano sanguinario, sino a que es comunista,
  • 3. Según ellos, Castro llegó al poder con ayuda de los comunistas, y sigue siendo un agente al servicio de Moscú y del comunismo internacional,
  • 4. Nunca critican al exilio tradicional,
  • 5. Se acercan a figuras del exilio tradicional y alimentan sus egos,
  • 6. Son simpáticos, agradables, y prototipos del "cubanazo",
  • 7. Algunos de ellos, como Juan Pablo Roque y René González, son pilotos de aviación -- una habilidad muy útil en el caso de que haya que abandonar precipitadamente el país en que operan para ir a refugiarse a 90 millas.

En el caso de Carlos Wotzkow, podría añadir algunas características, evidenciadas en los artículos en los que me ataca, que apuntan directamente hacia La Habana: En Cuba, Castro sistemáticamente ha acusado a sus opositores de locos (los internan en Mazorra y en otros centros psiquiátricos), de fanáticos religiosos, y de homosexuales. No hay que olvidar que las UMAPS no sólo eran campos de concentración para recluir a homosexuales, sino también a no-homosexuales acusados de homosexuales por oponerse al castrismo, y a minorías religiosas que se oponían al régimen, tales como los Testigos de Jehová.

Los únicos epítetos que hasta ahora Wotzkow no ha usado contra mí son "lumpen", "escoria", y "gusano", pero, como fiel imitador de su Máximo Líder en Cuba, no me sorprendería que lo hiciera en cualquier momento.

¿Pánico en la DGI?

El segundo artículo que Wotzkow escribe contra mí, "Servando González: Arzobispo de Mazorra", alcanza un extraordinario nivel de agresividad y vituperio. Y aquí cabe uno preguntarse, aún si todo lo que Wotzkow dice de mí fuese cierto -- que no lo es --, ¿alquien podría pensar pensar que soy una persona peor que Fidel Castro o su hermano Raúl? Sin embargo, una simple ojeada a los múltiples artículos en los que Wotzkow menciona al tirano y a su hermano, muestra que ninguno de estos alcanza el nivel de agresividad y vituperio expresado en los artículos en los que me ataca, en particular el segundo. Por consiguiente, algo debe haber en mis artículos que desató esa guerra de tierra arrasada contra mí de parte de Wotzkow y sus mentores, al punto que los hizo cometer dos graves errores.

Al final de mi artículo "Evolución en la revolución", uso el ejemplo de cómo los corredores de toros en Pamplona se valen de un periódico enrollado para lanzar al toro en una pista falsa, y luego aclaro que,

"Lo que quiero destacar con mi metáfora del periódico es que, de la misma forma que los conspiradores inventaron el comunismo soviético y lo mantuvieron vivo artificialmente hasta que se desplomó (véanse los libros del profesor Antony Sutton Wall Street and the Bolshevik Revolution y National Suicide: Military Aid to the Soviet Union) y luego crearon la AlemaniaWall Street and the Rise of Hitler), destruir los periódicos ideológicos no resuelve nada si no acabamos con la fuente. Si mañana mismo desaparecieran del planeta el comunismo y el fascismo, los conspiradores crearían de la nada otras ideologías semejantes. De hecho, ya vimos que, según el documento del SRI, planean convertir a la humanidad al gnosticismo." nazi (léase del propio Sutton

"Por muchos años los cubanos anticastristas del exilio -- y debo aclarar una vez más que me refiero a los de verdad, no a los agentes castristas infiltrados en el exilio -- , cegados por el meme anticomunista, no han querido ver quiénes son sus verdaderos enemigos. Este ha sido un grave error por el que hemos pagado perdiendo todas las batallas contra Castro. Afortunadamente, según lo que he leído últimamente en la prensa y en las páginas de Guaracabuya y otros sitios web, más y más cubanos están descubriendo quiénes son y han sido sus verdaderos enemigos todos estos años."

O sea, que lo que propongo es un cambio de estrategia en la lucha contra el castrismo.

Según mi teoría, las fuerzas poderosas que pusieron a Castro en el poder, y que lo han promovido y protegido todos estos años, nunca han estado en el Kremlin, sino en Wall Street.

Por supuesto que, aunque basada en abundante evidencia, esto no pasa de ser una teoría. Es más, puede que mi sugerencia sobre cuál deba ser la nueva estrategia a seguir no sea la más adecuada. Pero lo que nadie se atrevería siquiera a afirmar es que la estrategia usada durante casi medio siglo en la lucha contra Castro ha sido efectiva. La prueba de que no lo ha sido es el hecho de que todavía estemos aquí en el exilio, mientras Castro se mantiene en Cuba. Pero, ¿quién es la persona que se beneficia directamente con que los cubanos anticastristas del exilio sigan empleando una estrategia inefectiva en su lucha contra el castrismo? Obviamente, el único beneficiado es Fidel Castro.

Por consiguiente, es probable que los oficiales de la inteligencia castrista que monitorean de cerca Guaracabuya se hayan preocupado ante la amenaza que representa mi teoría, y decidieron neutralizarme intelectual y moralmente para evitar que más cubanos descubran quiénes son sus verdaderos enemigos. Pero, como dije anteriormente, en su desesperación cometieron dos errores graves. [...]

En el mismo artículo, Wotzkow afirma que:

"Jesús Díaz me explicó una vez por teléfono los motivos por los cuales no aceptaba los textos de Servando, que le rogaba insistentemente que le publicara algo. A la muerte de Díaz, Servando se desquito el agravio con el muerto, acusándole de todas las cosas que en vida no tuvo cojones de decirle. En un e-mail de Mayo del 2002 Servando me preguntó mi opinión sobre su artículo en contra de Jesús Díaz y mí respuesta fue clara: 'Yo no escribiría contra un muerto, lo que no tuve valor de decirle en vida'."

Pero, no creo que esto se ajuste a la verdad. En primer lugar, aunque Wotzkow no da una fecha precisa, pues se refiere a varias conversaciones amistosas, lógicamente esta tuvo que ser antes de la muerte de Díaz. Pero, antes de mi artículo sobre la extraña muerte de Jesús Díaz, mi nombre y los del director de Encuentro no aparecen relacionados en forma alguna. Por otra parte, me imagino que en los años que fue director de Encuentro, Jesús Díaz haya recibido cientos de manuscritos que decidió no publicar. Por consiguiente, la posibilidad de que mi nombre haya salido a relucir en una conversación entre Jesús Díaz y Carlos Wotzkow es una casualidad tan remota que no merece ni siquiera considerarse.

En segundo lugar, porque, conociendo a Wotzkow y la forma en que opera, si en mayo del 2002 Wotzkow hubiese sabido que yo le había enviado un artículo a Jesús Díaz, que este había rechazado por cualesquiera razones, en ese momento hubiese esgrimido ese argumento para destruir mi credibilidad, y no se hubiera limitado a hacer el estúpido comentario sobre no hablar mal de los muertos. Pero no lo hizo. Y no lo hizo, por la sencilla razón de que no lo sabía.

Por tanto, basándome tan sólo en deducciones lógicas a partir de la evidencia, voy a dar mi versión de los hechos:

Artículos como "El extraño Encuentro de Jesús Díaz con la muerte", y "¿Evolución en la revolución?" son el tipo de trabajo que a los oficiales de la DGI que controlan a Wotzkow no les conviene que lean los cubanos en el exilio y mucho menos los de la Isla. Por tanto, se dieron a la tarea de hallar algo que se me pudiera imputar para desacreditarme. Para ello movilizaron a sus numerosos agentes en el extranjero, entre ellos Annabelle Rodríguez -- la hija de Carlos Rafael Rodríguez que impúdicamente dirige Encuentro. Después de horas de búsqueda en los archivos electrónicos del difunto, hallaron el e-mail que le envié a Díaz en el que le adjuntaba para su consideración un artículo sobre la crisis de los cohetes de 1962. Annabelle se lo envió la a sus controladores en La Habana, y éstos a su vez le pasaron la información a Wotzkow.

Repito, no poseo evidencia documental que pruebe esta teoría. Por consiguiente, si alguien tiene elementos de juicio que provean una explicación mejor, le ruego la dé a conocer [...]



5 comments:

Amadeus said...

Coincido contigo Pomar, que simpatizo y le daría más crédito a Servando. Wotzkow se ha convertido en el ogro de la net, por lo pedestre y conflictivo que resulta. Le falta clase.

analista said...

Esto lo dice el mismo Wotzkow

Mi preparación, como la de cualquier cubano, es una formación a medias. No se puede ser una persona formada íntegramente en un país donde la formación de sus ciudadanos está en función de las necesidades específicas del estado, pero además, donde se dedica un 30 % del tiempo académico a estudiar el marxismo-leninismo. Partiendo de ahí, puedo entonces decirle que soy un técnico veterinario graduado y un biólogo sin diploma (dejé la carrera en 4to año cuando salí de mi patria hacia Alemania)

Conociendo a fondo la selectividad de las Universidades en Europa Occidental me cuesta trabajo creer que Wotzkow salió de Cuba con estos avales e inmediatamente encontró trabajo en una Universidad.

Anonymous said...

La familia suiza o la cubana segurosa le ayudo quizás?

Embabia Pérez

Anonymous said...

Nota preliminar:

Hace ya más de tres semanas que escribí mi artículo “Carlos Wotzkow, ¿agente castrista?”, y esperaba que a estas alturas ya Wotzkow hubiese respondido demostrando con pruebas incontrovertibles que todo lo que alego en ese artículo es falso. Sin embargo, Wotzkow ha caído en un mutismo inexplicable.

¿Será que al guapetón del barrio se ha acobardado? ¿Será que sus amigos en la seguridad y la inteligencia castrista están tan ocupados en preparar las maletas que no han podido hallar mi expediente secreto donde se hallan las pruebas de mi participación en el asesinato de Kennedy? ¿O será que Wotzkow fue llamado con urgencia a La Habana para halarle las orejas por su mal trabajo como espía?

Tal parece que, como a su amo Fidel Castro, a ese farsante que dice llamarse Carlos Wotzkow la historia lo absorberá



Carlos Wotzkow: El espía con complejo de culpa

Por Servando González

Copyright © 2007 por Servando González. Todos los derechos reservados.


En un comentario en una sección del blog “Secretos de Cuba” dedicada a Carlos Wotzkow, un lector, quien tan sólo se udentifica como “Rolando”, escribió en relación a mi artículo “Carlos Wotzkow, ¿agente castrista?’:

“Calificar al extremista radical Wojstok [sic] de agente castrista viene a ser un error tan grave como decir que Fidel Castro escribe las “Reflexiones”.

Y el peor error es hacerse eco de las diatribas “wojstokianas”.
Porque el señor de apellido eslavo le dispara a todo lo que se mueve. No tiene blanco preciso ni objetivo que perseguir, más que hacer fuego con lo que tiene a mano.

Cualquier artículo de Wojstok contiene elementos sólidos que se resquebrajan y desvanecen al ser introducidos por su autor en una coctelera de calumnias, epítetos bien o mal fundamentados, y sobre todo de autosuficiencia.

¿Quién es el único ser humano puro dentro de nuestra galaxia? ¡Quien iba a ser sino el señor Carlos Wojkstok! A este parece que le quitaron la teta antes de tiempo, o le echaron demasiada agua en el biberón. No es de dudar de que se la edulzaron con acíbar. Es evidente.

Sólo los alienados reaccionan así, creyéndose amos de la verdad, nihilistas todo el tiempo, y sobre todo profiriendo amenazas contra todo aquel que haga alguna observación que a él, el mejor, no le cuadre en el punto rojo de su colimador.”

Debo confesar que, aún después de haber leído el primer libelo en el que Wotzkow me difamaba (“El fundamentalismo ¿inteligente? de Servando González”), pensé que las razones de sus ataques eran personales, tal vez motivadas por envidia o por delirios de grandeza. Pero, después de que leí su segundo libelo (“Servando González arzobispo de Mazorra”), en el que la virulencia de sus ataques sobrepasa todos los límites de la decencia, el honor, y la hombría, tuve la primera sospecha de que sus motivos tal vez no fuesen personales, sino que tal vez existiera una causa más profunda. Por tanto, hice lo que hubiese hecho cualquier otro investigador: comencé a leer con detenimiento sus artículos publicados en la Internet, y me encontré con que algunas personas, en uno u otro momento, ya había sospechado que Wotzkow era un agente castrista.

El primero en admitirlo es el propio Wotzkow:

“Unos me tildan de agente al servicio de Castro . . . “ (“Carlos Wotzkow al banquillo de los acusados”)


“Ya antes en Villa Marista me habían preguntado sobre el paradero de mi uniforme de Ranger, porque un tipo que se había hecho piloto deportivo, buzo, y tenía conocimientos de alpinismo no podía trabajar con norteamericanos mirando pajaritos. Por lo menos un aprendiz de espía debía ser.” (Carlos Wotzkow, “Propaganda castrista: modo de empleo”)


“Hace unos días los super-reporteros de Miami hablaban de que el piloto Orestes Lorenzo había regresado en un avión a Cuba y estaba hablando junto a su familia en una mesa redonda. Incluso llegaron a llamar a su casa para ver si era cierto. Y claro, Orestes y yo nos depachurrabamos de la risa con tanto imbécil asalariado y por ello, me decidí a hacer un experimento. Llamé por teléfono a 10 amigos que saben que yo conozco a Orestes. Les conté con asombro y rabia que Orestes era un espía y que había regresado a Cuba, les conté lo mal que me sentía y 8 se creyeron la historia. Pero atención, 4, me preguntaron si yo estaba en algo. O sea, si no era acaso otro espía.” (Carlos Wotzkow, “Ediciones Revolucionarias”)


“En Miami, algunos pudieron haber pensado que les enviaban otro espía, al antiguo alumno de pilotaje de René González preparado para la revancha. (Carlos Wotzkow, “El amor a volar y ser libres”)


Pero, aparte de Wotzkow, existen también otras fuentes independientes:

“Le agradezco le haga saber a el ¿columnista? Carlos Wotzkow de su diario, que por las mismas razones que él no confía en los disidentes cubanos, yo no confío en él.” (Dr. Raúl Fernández Rivero, Caracas. Venezuela)


Por supuesto que, tal afirma el Dr. Rivero, existen sobrados motivos para no confiar en Wotzkow. Por ejemplo, segús su propias palabras,

“In 1982, a group of 25 researchers were fired by Castro for refusing in participate in such an immoral project. I (Wotzkow) was part of that group. As a result of our refusal, we all received an alert that the Security Department (G-2) of the regime established dossiers against us because we were declared to be "not politically trustworthy."

Because I was thus considered an "Enemy of the Revolution," as well as for other reasons, I had to flee Cuba. I now live in exile in Switzerland. (Carlos Wotzkow, “ICBMs* in Cuba: Today's Threat”)


What I am saying is that based on my firsthand experience working at the Zoology Institute (from December 1979 until I was fired in March of 1982 for refusing to continue working on Castro's pet project about migratory birds), as well as that of my colleagues at the Frente Biologico, and my observations inside Cuba until my defection in 1992 to Switzerland, everything points in that direction. (Carlos Wotzkow et al., “West Nile Virus: Bioweapon or Divine Punishment?”)


Pero hay algo que no encaja con lo anterior:

“ Como usted sabe, yo formé durante 5 años parte del equipo que se encargaba de la seguridad aeronáutica en el Instituto de Aviación Civil de Cuba.” … “Como ya lo he dicho, fuimos 25 los que preferimos el desempleo y un expediente de la seguridad del estado que nos vetaba de por vida al no ser políticamente confiables, antes que participar en aquel proyecto. “ (CARLOS WOTZKOW y su experiencia en Cuba Entrevista (resumida) con Eduardo Prida, ex oficial del Buró de Investigaciones Científicas de la DAAFAR. de CARLOS WOTZKOW)


Es algo difícil de entender cómo una persona que, según afirma, ha sido expulsada de su trabajo por negarse a trabajar en un proyecto secreto de guerra bacteriológica, y que por ello ha sido declarado no confiable y enemigo del estado, luego forme parte de un equipo a cargo de la seguridad aeronáutica de Cuba.


En “Bretes, chismes y espías”, un artículo publicado el 13 de Abril del 2006 Luis Cino (un periodista independiente residente en Cuba, quien, como veremos más adelante, al parecer es un buen amigo de Wotzkow) explica que,

“Se calcula que el gobierno cubano mantiene alrededor de 400 agentes de todo tipo en los Estados Unidos. Amén de los menos obvios.

Los apologistas de la Revolución de Fidel Castro no están sólo en el Granma o la Mesa Redonda. Ni todos los intelectuales orgánicos del régimen están en los rediles de la UNEAC. Andan salteados y saltarines, por toda la diáspora, Miami incluido.

Los agentes del Departamento 14 también. A veces no espían, en el sentido estricto de la palabra. Se limitan a crear bretes, intrigas y chismes. Los cubanos, de aquí y de allá, desmesurados como somos, hacemos el resto.

No tiene por qué extrañarse cierto sector del exilio con los desencuentros de la oposición cubana. Por allá, también cuecen habas. Los instigadores de intolerancias y querellas, en La Habana o Miami, son los mismos. Todo está detallado en un mismo guión perverso.”

Es posible que Cino no haya tenido en mente a su amigo Wotzkow cuando escribió este artículo, sin embargo, lo describió con lujo de detalles. Si hay un cubano en el exilio que se ha dedicado sistemáticamente a crear bretes, intrigas y chismes, y que ha sido un contínuo instigador de intolerancias y querellas ése es Cartlos Wotzkow.


Para finalizar voy a citar algo realmente enigmático, que escapa a mi entendimiento. En un artículo que escribió sobre Luis Cino, Wotzkow revela que,

“Él [Luis Cino], no hace mucho, en uno de sus comentarios de amigo, me recuerda con mis fusiles al hombro allá por el Aeropuerto, sin siquiera saber que aquellos fusiles fueron los que me llevaron de visita a Villa Marista el mismo día en que Fidel Castro y yo coincidimos (por azar) en un mismo lugar, y yo era él único que iba armado.” (Carlos Wotzkow, “Un brindis por Luis Cino”)

Sin embargo, en su biografía que aparece en Guaracabuya, Wotzkow afirma que:

“Después de haber sido expulsado del Instituto, Wotzkow hace “dos aleccionadoras visitas a los calabozos de Villa Marista (Cuartel General de la Policía Política del Régimen) (Carlos Wotzkow, Biografía Abreviada, Guaracabuya).

O sea, que Wotzkow ofrece dos versiones distintas de los motivos por los que fue detenido e interrogado en Villa Marista. Pero, independientemente de cuál haya sido el motivo real, si es que hay alguna realidad en ambas historias, la versión de los fusiles es altamente dudosa – a no ser que Wotzkow no esté dando la versión completa del incidente.

Es bien sabido que, con excepción de los miembros de su escolta personal, muy pocas personas -- cuya lista incluye a su hermano Raúl y a unos pocos de los “comandantes históricos’, nadie puede estar armado en la cercanía de Fidel Castro. Los pocos que han cometido el error de hacerlo lo han pagado con sus vidas. De modo que, repito, esto es algo verdaderamente enigmático.


Como expliqué en mi artículo “Carlos Wotzkow, ¿agente castrista?”, aunque basados en datos comprobables, el hecho de que Wotzkow sea o no sea un agente castrista es, al menos por estos momentos, imposible de verificar, y es un típico ejemplo de culpabilidad basada en evidencia circunstancial. Sin embargo, tan sólo por aquello de que “el que calla otorga”, el mutismo de Wotzkow después de mis serias acusaciones parece indicar que no ha logrado hallar pruebas que lo exoneren.

No obstante, aconsejo a los lectores que apliquen a este caso la misma filosofía que aconseja Worzkow en uno de sus artículos:

“Lo aprendí de los medios de inteligencia: “todo es posible”. Lo tomé de Quevedo: “casi siempre pensando lo peor se acierta” (Carlos Wotzkow, “Carlos Wotzkow al banquillo de los acusados”)

Angie Jenkins said...

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