Sunday, 31 May 2009

Volvernos realmente malvados para que las cosas mejoren

Dialogando con los lectores a propósito de Encuentro y sordos que no quieren oír...

Por Jorge A. Pomar, Colonia


La mención de la verdad les parece a los demás un arranque de maldad, pues consideran la conservación de sus medias verdades y memeces como un deber de humanidad, y opinan que hay que ser malvado para echarles a perder el juego. Dicho sin rodeos: es necesario que alguna vez nos volvamos realmente malvados para que las cosas mejoren. Friedrich Nietzsche

Un lector que se identifica con el pseudónimo de "Servandillo Cerbatana" ha tenido a bien soplar el siguiente chícharo ponzoñoso contra el post anterior:

Querido Pomo(ar). Creo recordar que cuando salió el ataque de ciencia ficción contra Jesús Díaz en La Ilustración Liberal, del tal Servando, tú seguiste colaborando con Encuentro. ¿Por qué? Querido amigo, así no se puede ser coherente. Debiste romper con aquello YA. Ahora que ya no te llevas con ellos es que le das credibilidad a la novelita de Servando? 31/05/09 15:58

Por lo visto me conoce o alguna amistad común le ha revelado uno de los motes del Abicú, a quien los íntimos llaman cariñosamente "Pomo". Atendiendo a su corrección verbal y estilística, rara virtud en los anónimos y pseudónimos discordantes de la penetrada blogósfera criolla, lo distingo y premio con una réplica personal a su nada sutil insinuación de que soy un farsante, un cambiacasacas, un oportunista que intenta a posteriori acomodar los hechos a su propia conveniencia. [Cuadro titular: El triunfo de la muerte, Pieter Brueghel el Viejo.]

Al final, inserto también el atinado comentario de Lázaro González, quien no demuestra menos voluntad de estilo y con cuya bien argumentada opinión concuerdo en lo fundamental: todas las iniciativas tienen su costado positivo. El previsible fracaso de los promotores y firmantes de ese texto lloverá sobre lo mojado, pero a la vez corroborará por enésima vez la inutilidad de proponer negociaciones sin argumentos de fuerza que poner sobre la mesa. Con todo, no me opongo a que otros hagan el esfuerzo. Tan sólo deseo de todo corazón que hagan el fracasen.

Mi objetable alegría por el mal ajeno, Lázaro, no atañe al gesto en sí sino a mi rechazo individual al panorama resultante del éxito de la gestión. El resto de este enfoque nietzscheano del asunto lo dejo, sin ironías, a tu fértil imaginación, puesto que es más que evidente que, no más leído el exergo, ya me has entendido. Por lo demás, abulta aquí demasiado un defecto que más de un infatigable partidario del diálogo a ultranza comparte con el castrismo.



A saber, que suelen mostrarse más dialogantes con el enemigo que con los amigos, a quienes sólo responden con esos insultos anónimos que sacan de quicio a nuestra fraterna Cristina. "Nuestro pueblo" no está en condiciones de desembarazarse del castrismo: necesita ayuda, aunque sea del azar concurrente en forma guadaña. El resto, lo que demandan esos sordos que no quieren oír a las voces máximas de la Revolución, es dejar nuestra suerte al arbitrio de las tres morosas virtudes teologales: Fe, Esperanza y Caridad...

Raúl Castro, Juventud Rebelde, 29-04-2009: "Las medidas que recientemente anunció el Presidente Obama, si bien son positivas, su alcance es mínimo. El bloqueo quedó intacto. No hay pretexto político ni moral que justifique la continuidad de esa política. Cuba no ha impuesto sanción alguna contra los Estados Unidos ni contra sus ciudadanos. No es Cuba la que impide a los empresarios de ese país hacer negocios con el nuestro. No es Cuba la que persigue las transacciones financieras realizadas por los bancos norteamericanos. No es Cuba la que tiene una base militar en territorio de los Estados Unidos contra la voluntad de su pueblo, etcétera, etcétera, etcétera, para no hacer interminable la lista y por lo tanto, no es Cuba la que tiene que hacer gestos".

Lo dicho, que no va contigo: no hay peor sordo que el que no quiere oír. Sobre todo a juzgar por el alcance real del putativo programilla de "reformas de mercado capitalistas" por el que fueron tronados los talibanes Carlos Lage y Felipe Pérez Roque. Los grandes caudillos omnímodos, dilecto Lázaro, raras veces bajan solos al sepulcro, aunque mueran en la cama. De un modo u otro, sea apacible o violenta la solución final, tarde o temprano van a correr ríos de sangre en la Isla. Presagiada la ineluctable catarsis, les envío un saludo a ambos, junto con mi inmensa gratitud por el apoyo que me brindan. Y paso sin más a ocuparme de los chícharos venenosos del atento fray Servandillo:

Honorable detractor incógnito: Para empezar, no tuve noticias ni leí los artículos de Servando González y César Leante en las fechas en que fueron publicados. Más tarde sí, con deleitosa y fructífera atención. Desde luego, no me enfrasqué en mi campaña contra Encuentro sin reconocerles explícitamente su condición de pioneros del tema. Sobre el fundador de la AECC recordaba de Cuba rumores de fuentes confiables e interesadas.

Leí sus cuentos, novelas polémicas (que para un germanista habituado a la narrativa de la RDA no lo eran en absoluto) y gocé críticamente los largometrajes Lejanía y Alicia en el pueblo de Maravillas. Luego, ya en el exilio alemán, junto a análisis críticos sobre su debate con Eduardo Galeano y el anatema del ministro de Incultura Armando Hart Dávalos a raíz de la deserción de Jesús, aquellas reminiscencias redondearon en mi mente una imagen más bien favorable de su controversial personalidad.

De modo que fui a él en Berlín sin reservas, puesto que --no me canso de repetirlo-- no me considero ni remotamente perfecto, pretensión que aborrezco de antemano en cualquier mortal. (Soy agnóstico.) Te equivocas: nunca fui colaborador voluntario de la AECC en vida de Jesús. El único artículo de mi autoría publicado en la revista antes de su oportuna defunción, que data de 1977, lo detectó él en una fuente bilingüe y lo publicó sin consultarme. (Sé que la pregunta final del párrafo es retórica pero, por favor, si por ventura sólo estás (h)errado y detrás de tu ocurrente pseudónimo no se esconde un agente provocador, relee lo que he escrito al respecto.)

Ahora bien yo ya era amigo personal de Jesús, cuya obra aprecio. En realidad, lo conocí de cerca en Berlín en el 94. Seguramente no con otros, pero conmigo se portó como un caballero: amable, solidario, abierto al debate y exento de ese rasgo autoritario que se le atribuía y sin duda poesía. Me abrió las puertas de su casa y familia, me introdujo en el círculo de sus amistades y me invitó a presenciar una de sus clases de cinematografía. En la Haus der Kulturen der Welt (Casa de las Culturas del Mundo) dimos una conferencia al alimón en la que no hubo la menor desavenencia entre ambos.

Otrosí, polemistas ambos, en privado diferíamos en la manera de ver las cosas (verbigracia, la valoración de Titón, a quien él admiraba como cineasta y persona y yo apenas como cineasta, y para eso no en toda la línea). Como es natural, nos enfrascamos en cordiales controversias. Pero te puedo asegurar que en 16 años largos de exilio con contados paisanos he congeniado tanto como con él.

De sobra sabido que el Abicú prefiere a los líderes con carisma, poder de convocatoria, dotes de organizador, sentido del humor y fortísima voluntad de poder (todas esos virtudes las poseía con creces mi amigo), pero susceptibles de cambio de criterios y abiertos al debate y la crítica. Pese a la fetua de Hart, Jesús --visión de sí mismo que también aprecio sobremanera-- tampoco presumía de mártir ni de héroe: "No tengo madera de mártir ni de héroe. Pero sueño con mi regreso a Cuba, pero no al precio de callarme. Como ahora esto no es posible, prefiero pagar el costo del exilio, en lugar de pagar el costo del silencio" (El País, 20-01-1996).

Igual detesto a los nobles y "progresistas" programáticos, pero grises, invariables y pusilánimes. De ahí que, significativamente, mi primera contribución voluntaria con la Revista Encuentro se titulase "Jesús, el cubano perfectible", una laudatio póstuma. Quizo el azar concurrente, o la "larga mano del castrismo" que muriese justo cuando, aplicándose a sí mismo el argumento central de La piel y la máscara, su primera novela del exilio, acababa de descorrerse lo que le quedaba de máscara para dejar totalmente al descubierto su propia piel de rebelde. Eso creía cuando escribí su panegírico y sigo creyendo a día de hoy...

Años atrás en La Habana, Jesús me había secundado brillante y corajudamente en una plenaria de la UNEAC donde hice uso de la palabra para protestar contra el atropello a la poetisa Carilda Oliver y otros poetas durante una lectura en Matanzas. Exigí la expulsión deshonrosa del delegado local de la Unión en la provincia, involucrado en el pogromo y todo el peso de la ley para la jefatura de la Seguridad del Estado en la provincia.

Precisamente, lo que me indujo a colaborar con la Revista Encuentro fue, por un lado, un sentimiento de culpa por no haber apoyado desde el principio el proyecto de un intelectual de fuste cuya muerte, natural o artificial, coincidía sospechosamente con un notorio proceso de toma de conciencia y radicalización por su parte. Mutación que se percibe nítidamente en la política editorial de la AECC a partir de una visita reciente a Miami donde Jesús hace causa común en público con el mal llamado "exilio duro".

Rompía así el tabú número uno de la actual presidencia. El segundo es acaparar el máximo posible de donativos del entramado fundacional europeo; tercero, darle participación editorial y foral a librepensadores; cuarto, establecer contacto en España con los exiliados de a pie, sin papeles, etc.; quinto, centra la cobertura noticiosa en la alta cultura, la farándula y el deporte; sexto, llevar el tema del Batistato y la Revolución más allá de los enfoques comunes de la historiografía burguesa (republicana y castrista); y séptimo pero no menos importante, mantener en la agenda del día las falacias del embargo, el diálogo, la paz social y la soberanía en peligro.



Un octavo lo cumplen de manera rigurosa bajo el lema abstinente del "Todo vale" y "No hagan holas". El noveno, corolario del anterior, consiste en no tomar nota de las críticas a la AECC y perfilarse como instancia aglutinadora. Cierra el decálogo el mantra de que la veracidad de las opiniones políticas es directamente proporcional a la fama y el número libros publicados por los opinantes. Siempre que no sean "de derecha", desde luego...

Coherentemente, mis conflictos con la nueva presidencia de la AECC tienen todo que ver con la instauración de la censura y el escandaloso abandono de aquella reapertura con la que el voluntarioso Jesús cortaba de un tajo el plausible nudo gordiano que lo ataba a su propio pasado de hombre de confianza del régimen. Si los datos documentales y especulaciones lógicas de Servando y César no son más que una "novelita", ¿por qué respondes tú, que supuestamente no tienes arte ni parte en esa historia, y no los aludidos? Finalmente, Servandillo, cada cual rompe (en la desigual medida que le dictan su coraje coraje civil y sus intereses creados en el exilio o la "Diáspora" encuentrosa) cuando está maduro para dar semejante paso.

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Tanto derecho tienen los que con la mejor fe del mundo...

Por Lázaro González, Miami (¿?)

Respeto para todas las opiniones, aunque piense de otra manera respecto a algunas de ellas, pero es necesario acotar algo a esta altura del debate. La complejidad de la solución [soluciones] del problema cubano conduce al despliegue de numerosas propuestas de solución sin que nadie pueda erigirse en el Mesías.

Lo que si queda claro --al menos para mí-- [es] que tanto derecho tienen los que con la mejor fe del mundo convocan a esta campaña, que [como] el Abicú y Cristina en considerar que es superflua y no contribuye a los objetivos de la lucha anticastrista, y que incluso puede reforzar la "legitimidad" del régimen. [Fe, Esperanza y Caridad, remate de la fachada de la Catedral de México, escultura en piedra de Manuel Tolsá.]

En la sociedad que soñamos y que algunos tratamos desde nuestros mínimos esfuerzos de construir, la multiplicidad de criterios es lo más deseable. Convoque y construya consensos [quien lo desee], y los que tengan otras opiniones también tienen derecho a ello. Para los que hemos tenido el privilegio de conocer otras sociedades donde uno de los valores mas preciados es the freedom of expression, y además hemos logrado en alguna medida aprender a respetar la opinion ajena, la tolerancia es piedra angular del debate cubano y de su solución.



El que alguien no se sume a esta o aquella convocatoria es una decisión sustentada en la libertad del individuio de elegir, algo que el castrismo entendió temprano que habia que suprimir. No se puede imponer una convocatoria por justa y humana que la consideremos; y no solo ya en términos de libertad de escoger, sino porque en la realpolitik lo justo y lo humano lamentablemente no tienen asientos reservados, y muchas veces tienen que ver el juego desde las gradas. No importa cuánto nos duela.

Ello no justifica razones para cuestionarse de qué bando esta cada cual, pues en sí mismo el término "bando" es exclusivo, impreciso y multifacético, en tanto la realidad misma lo es. Para no hablar de como cada uno de nosotros la reflejamos. No existe afortunadamente un cerebro global que condicione la unanimidad, y la naturaleza y la sociedad nos han dotado de un cerebro mínimo y debidamente individualizado; lo demás es totalitarismo, venga de donde venga y se invoquen las razones que se invoquen.

La solución biológica al problema cubano está debidamente preparada en la línea sucesoria establecida por el castrismo. La solución asepticamente quirúrgica de extirpar los puntos ceros principales y sus colaterales técnicamente factible, no es viable en tanto quien está mínimamente preparado para llenar el vacío de poder que se generará.

Con güiro y mente se destruye el castrismo, no con intolerancias, extremismos o totalitarismos de cualquier color. La experiencia y la praxis demuestran que existen caminos alternativos que pueden ser construidos si los que han asumido el rol de ser sujetos y no objetos de la solución al problema cubano meditaran en ello.

7 comments:

Cristina García said...

Le repito a Lázaro la pregunta del post anterior.
¿Cuáles son las demostraciones de la experiencia y la praxis de que habla? ¿Podría ser más específico?
No logro darme cuenta de en qué momento el mundo ha dejado de ser lo que siempre fue y se ha convertido en otro en el que la cobardía de ni siquiera aceptar la verdad se premia.
Gracias, Pomar.

Anonimo del post anterior said...

Volvemos a lo mismo. Nadie les pide que concuerden. Aqui vine y le hice una invitacion a Pomar. En realidad no esperaba que nos secundara, pero crei que habia que probar suerte. Que recibo por respuesta? Un largo texto donde se ofende de distintas maneras a quien unicamente ha hecho un pedido de solidaridad para un movimiento que exige libertades para los cubanos. Se ha hablado hasta de dialogo. De que dialogo? Solo estamos utilizando internet como instrumento contra el regimen, que tiene de malo eso? Alguien me puede decir?

Pero volviendo al principio. Por que hay que ofender? Por que Pomar ofende a quien le hace un simple pedido? Es esa una actitud normal en quien vive en una sociedad abierta? Que clase de intelectual es este que reacciona al menor pedido ofendiendo y denigrando? Si no estas de acuerdo, no hay problema, con decirlo o callarte tienes, pero las ofensas estan de mas. Ofensas traen ofensas.

PolO said...

Ah, la tolerancia,tan obscena y desconcertante... Tan ajena a nuestro cubiche y muy cristiano destino de "Si no estas conmigo, estas contra mi".
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Que el camino del infierno esta empedrado de buenas intenciones, y si bien apoyo cualquier iniciativa contra los Castros; no acepto que me las traten de imponer.

Lazaro Gonzalez said...

Cristina, le pido disculpas por no haberle respondido oportunamente. Como es costumbre periodicamente algun camarada cumple su tarea programada de meter las manos en mi Pc y ahora toco el turno de cambiarme el teclado. Lo acabo de resolver parcialmente pues aun me quedan por resolver algunas teclas que no escriben lo que debieran.

Si fuera tan amable le agradeceria que visitara el sitio Cubanálisis-El Think-Tank donde el lunes pasado y hoy expuse sinteticamente algunos elementos sobre el tema colateral que se esta analizando. Como ese sitio no tiene habilitado comentarios los puede hacer con permiso de Pomar aqui o en mi blog Cuba Independiente.
Muchas gracias por su interes y confio en que el debate sereno, respetuoso y profesional contribuya a encontrar y construir los caminos por donde debe transcurrir el proceso de conformar la Cuba que sonamos y que nos secuestraron.
Gracias.

Lazaro Gonzalez said...

Perdon, el titulo de los trabajos es el siguiente
Cuba-EEUU: Los círculos viciosos y virtuosos de la transición cubana [I y I I ]

Lazaro Gonzalez said...

Gracias Pomar.
Debo haberte dicho en alguna oportunidad que empece en esto de expresar opiniones en la red leyendote a ti y algun maestro mas, si no lo hice lo hago ahora.
Me reconforta por ello que coincidamos en lo fundamental, pues de eso se trata, si coincideramos en todo ademas de ser extremadamente aburrido seria absolutamente inutil pues donde estarian los puntos que provoquen la reflexion necesaria e imprescindible no solo respecto al tema Cuba, sino para el ilimitado espectro de la vida.
Gracias y un abrazo.

Anonymous said...

Gracias pomar...