Monday, 25 July 2011

Sexagésimo tercer aniversario oficial del Abicú

Transcripción corregida y ampliada de otros tantos comentarios festivos de mi Alter Ego en nuestro sitio de Facebook

Por Jorge A. Pomar, Colonia 

Gracias, Ares. Aunque no suelo entrar a mi sitio en Facebook, tengo aún muy fresco en la memoria el recuerdo de tu persona y de nuestro grato encuentro en Berlín. Tal vez vuelva unos días por allá al regreso de las vacaciones playeras en el Mediterráneo español, donde rogamos a Dios y al Diablo no tener que presenciar acampadas de niñatos “indignados”, huelgas salvajes de la aristocracia obrera, bloqueos de carreteras ni otros incordios mejormundistas orquestados por control remoto de la pedrea monclovita. Un abrazo fuerte desde el enfriamiento climático aquí en Colonia, donde el verano sigue brillando por su ausencia en plena temporada...

Gracias, Javier. Como de seguro ya habrás notado, a fin de desfragmentar el disco duro hepático para volver al ruedo con mente despejada y corazón jocoso, me he estado tomando espontáneamente una especie de mes sabático en El Abicú Liberal. Inmerecida descortesía de mi parte que espero, salvo los soeces intrusos vicarios de oficio que ustedes saben, todos los demás asiduos a este blog atribuyan de nuevo a la imperiosa necesidad de invernar un poco para reponer energías, de sacar la nariz de vez en cuando de nuestro irrespitable muladar monotemático, cada día más rocambolesco, truculento y nauseabundo. Un abrazo colegial para ti...

Hola, Mauro. Hijo mío --que allá en tu cada año más desazucarado MINAZ no tiene acceso a este blog pero sí al sitio de su padre en Facebook--, los festejos por el natalicio obstétrico del Abicú (22 de junio del 48), fecha de la que a menudo me entero por boca de Anna y amigos memoriosos, superaron el mes este año: de hecho, culminaron ayer 25 de julio, o sea, la víspera de mi aniversario oficial, certificado ante notario con intencional retraso biológico como única manera de hacerme elegible para no sé cuáles beneficios sociales de la época sin efecto retroactivo.

Aparte de varias cenas con amigos aquí en casa, recibí numerosos obsequios: un lector de libros electrónicos “leLyricon” con pantalla de 7 pulgadas, un beamer, un minirreceptor de TV Digital “Dyon Goal”, un valioso afiche original antiguo del pintor alemán Ludwig Hohlwein, espléndido regalo, adquirido años ha en una subasta local, de Ricardo en la foto de abajo (el poster, no el autor del regalo), varios frascos de perfume, tres mazos de habanos, un picnic ligeramente beisbolero (disponíamos de tres guantes de cuero y una pelota de reglamento pero no así de bate de madera o aluminio), etc.

Todo con pausas intercaladas, desde luego, pero ayer, tras un paseo medio lluvioso por el mercado de pulgas --donde, por azar  concurrente, nos compramos sendos pares boquillas de marca para puros y cigarrillos a razón de, ¡agárrate fuerte!, 50 céntimos la pieza-- a lo largo del Rhin, nos refugiamos a sugerencia de mi consorte germana en un local de añeja tradición: la famosa y muy cálida cervecería-restaurante "Päffgen Kölsch" en la ciudad vieja, una dirección que recomiendo a todo lector viajero anotar en su agenda por si algún día se decide a holgar en esta antigua colonia romana. 

Con tanto tino que, además de suculentas costillas de cerdo en formato jurásico (tan grandes que la mitad de la única que saboreamos alcanzó de sobra para la cena de ambos en casa), las consabidas libaciones de láguer espumante y un regio servicio, disfrutamos de un formidable concierto de rock (de los good old sixties) en vivo que nos sacó a la pista de baile a desentumecer los callos junto con el resto enloquecido de la veterana concurrencia indígena. 

Por fortuna, aunque ya se va nublando, este lunes amaneció con sol resplandeciente. El jueves aterrizan tu tía Tita y tu prima Suliz en el aeropuerto de Colonia-Bonn. Realmente, me sobran motivos para sentirme bien, o sea, en forma para volver a dar la nota abicueril en nuestra menguante y cada vez más descafeinada blogósfera fideísta antifidelista. Y tampoco es para menos, sobre todo después de haberle puesto asunto al elocuente, inequívoco mentís testamentario del hermano de Zapata Tamayo a nombre del albañil mártir y su histriónica Máter Dolorosa. Vaya por delante, sin embargo, que si algo debemos agradecerle al desencantado Rogelión es la entre nosotros insólita, descarnada, psicoterapéutica franqueza que se gasta ese nagüe jíbaro en la entrevista de marras...  

Saludos a todos,
El Abicú

12 comments:

Charlie Bravo said...

Felicitaciones!

Isis said...

Muchísimas felicidades!!!!, querido Pomar. Todo lo mejor para tí.
Un beso,
Isis

Lazaro Gonzalez said...

buena excusa esa para felicitarte dos veces; pero ven aca, los aniversarios publicos no son con numeros redondos?

Ibis García Alonso said...

What pasó?
¡Feliz cumpleaños, Pomar!
Mira, a mi juicio, eres un afortunado. Digo yo, porque por lo menos te inscribieron un día antes de la “¿rebeldía?”. Te diría como dicen por acá: La sacaste barata. No puedo siquiera imaginarme lo que sería amanecer cada cumpleaños bajo la balacera verbal de un dragón insaciable.
¡Feliz cumple!
Desde Buenos Aires sólo te puedo enviar esta “Milonga pa' desearte el bien, varón…”

http://www.youtube.com/watch?v=aIZj1m-rt1c&feature=related

Anonymous said...

Brillante!!!!!!!!!!!

Reflexiones de Chocolatico Pérez said...

Muchas Felicidades Abicú, 63 y palante!Mucha salud, dinero y puros!!!

Cristina García said...

Gracias, Pomar.

Anonymous said...

Já,já, a christina le tumbaron el 1.

Zoé Valdés said...

Felicidades, amigo.

Anonymous said...

FELICIDADES!!

Anonymous said...

de colecion el Plakatt

PPAC said...

Felicidades Jorge por tu cumpleaños !

Veo que recargastes las pilas y estás escribiendo con la frecuencia que esperamos tus lectores, aunque si escribes con mayor frecuencia sería ¨más mejor¨.