Thursday, 3 September 2009

Veinticuatro reos la de la Primavera Negra del 2003...

...¡¡¡apoyan el concierto "Paz sin Fronteras"!!!

Por Jorge A. Pomar, Colonia

No por gusto, como quien quiere y no quiere la cosa, los redactores de
Encuentro en la Red (EER) dan a conocer la sensación del día en un discreto segundo plano. Como de costumbre, se abstienen de hacer comentarios. Nos enteramos del qué y del quiénes sí, pero no del quiénes no y sus porqués. Ni del cómo, cuándo, dónde, a instancias de quién, etc. [Parábola de los ciegos, 1558, óleo sobre tabla de Pieter Brueghel, el Viejo. Pinche para ver el cuadro al detalle.]

Extractos de la carta de marras (pinche sobre el cintillo correspondiente en este artículo del
Nuevo Herald para leer el texto íntegro): ...Estamos conscientes de que este concierto es sólo un paso en nuestro objetivo de reconstruir la Patria, y nos duele que no puedan participar más artistas residentes en Cuba y en el exilio. Somos un solo pueblo. Sin embargo, por este camino se impondrá la racionalidad y en fecha no lejana podremos disfrutar juntos de la cultura y tradiciones nacionales... Es el momento de mirar hacia el porvenir, con la vista en nuestra imperecedera condición de cubanos. Las nuevas generaciones reclaman de nosotros responsabilidad y la reconstrucción de una "Cuba con todos y para el bien de todos".

¡Amén! Por si faltara algún mantra al chantaje de nuestra disidencia progre y moderada para relegar implícitamente al infierno a cualquier opositor discordante, los firmantes alegan que
"...a pesar de las largas condenas, vejaciones y los sufrimientos infligidos injustamente, nuestros corazones no albergan resentimientos hacia quienes nos reprimen con crueldad".

Nada, que nuestros crucificados vocacionales padecen de un mal incurable: "Corazón más grande que la cavidad", habría diagnosticado el ingenuo Liborio (caricatura republicana del cubano de a pie) en los semanarios Bohemia o Carteles antes del fatídico enero del 59. Ahora sólo falta que la víspera del concierto la Seguridad del Estado mande un "camello" motorizado a recogerlos en sus respectivas ergástulas, o a domicilio en el caso de los eternamente agradecidos
(a los malagredecidos no les entró la letra castrista con el rigor de los barrotes) beneficiarios de "licencias extrapenales" a todo lo largo y ancho de la Isla.

Luego, a la hora precisa, justo antes de empezar el controvertido evento, los sentarían en primera fila entre un mar de ondulantes banderitas de papel a aplaudir las cursilerías vocales de Juanes al pie de la misma Plaza de la Revolución donde tantas veces han sido denigrados urbe y orbe como la hez de la cubanidad.

Todo esto a la vera de la gerontocracia castrista, encabezada por el presidente o sus amanuenses culturales, ministro Abel Prieto incluido. Tampoco faltarán altos clérigos católicos, protestantes y yorubas, ni los infalibles dialogueros de la Isla y la Diáspora. Para regocijo de los partidarios de la unión de "las dos orillas de la cultura cubana", el grotesco espectáculo pasaría sin duda a la historia oficial como una misa por la "paz social" y la "reconciliación nacional" más ecuménica que la oficiada en ese mismo ágora castrista por el papa Juan Pablo II en 1998. ¡Aleluya!

Cabe deducir que los 51 prisioneros de conciencia o licenciados extrapenales cuyos nombres no figuran al pie de la proclama también fueron debidamente consultados y se negaron a rubricarlo.
EER no nos lo aclara, pero El Nuevo Herald sí. Como era de esperar, la iniciativa partió del académico Oscar Espinosa Chepe (foto de arriba), secundado por los demás licenciados extrapenales firmantes, cuya postura apaciguadora es de sobra conocida. "Este ha sido un trabajo colectivo y aún abierto a la inclusión de otras firmas, porque hay muchos compañeros presos con los que no hemos podido hablar todavía", afirma el economista disidente, no por gusto postulado al Nobel de la Paz, que exige de los candidatos un impecable pedigrí retroprogre como requisito sin el cual no.

Una mentira del tamaño del obelisco martiano en la antigua Plaza Cívica batistiana. Hiede a premura y chapuza. Por boca, entre otros reos de conciencia de aquella Primavera Negra del 2003, de Martha Beatriz Roque Cabello nos enteramos ibídem de que no hubo sólo falta de tiempo sino sobre todo desacuerdos radicales:
"El tema de ese concierto no debe ser la paz, sino la libertad que todos necesitamos, y es también un contrasentido realizarlo en la Plaza de la Revolución, un lugar que ha sido escenario por excelencia del hostigamiento y las peores noticias para el pueblo cubano''.

Lo más probable es que, dando por sentado un rotundo rechazo, Espinosa Chepe no se haya arriesgado a consultar a Marta Beatriz, bajo libertad condicional. Pero consta desde Miami por boca de Blanca González que su hijo Normando Hernández, quien purga sanción de 25 años en el penal camagüeyano de Kilo 7, se negó de plano a firmar alegando lo siguiente:
"No habrá acercamiento ni reconciliación posibles para el pueblo cubano mientras ese gobierno esté en el poder. Mi hijo no aprueba esa carta, porque el pueblo cubano está de luto y no hay nada que celebrar''.

Palabras santas las de esa pobre madre exiliada y su hijo, que en aras de la coherencia ética renuncia de antemano a posibles beneficios carcelarios. Según diversos diarios, significativamente la misiva fue dada a conocer a las agencias por Miriam Leiva, ex Dama de Blanco (desertó en agosto de 2008 para dedicarse al periodismo) y esposa de Espinosa Chepe. "Juanes recibe apoyo de presos políticos", titula El País colombiano. "Presos políticos apoyan el concierto de Juanes y Bosé en La Habana", anuncia el ABC español...

¿Quién, si no la oposición en primer lugar, ha dado cancha mediática al trovador más picúo de Colombia? ¿Acaso no es incomparablemente más alarmante que --agárrense fuerte-- Amnistía Internacional y el presidente de la Asamblea General de Naciones Unidas, el cura sandinista Miguel D'Escoto, acaben de suscribirse a la campaña oficial por la liberación de los "Cinco Prisioneros del Imperio", equiparando a esos vulgares sicofantes (léase "chivatos") con los 75 condenados de la Primavera Negra del 2003? Sin embargo, la reacción opositora, si es que la hay, pasa en sordina, cual si se tratase de más de lo mismo...

En cambio, montamos un berrinche monumental al mero anuncio de la actuación de un mercanchifle de la mal llamada (en puridad, desde el principio siempre fue de aquiescencia, o sea, a favor de la antítesis checa del "socialismo con rosto humano") canción de protesta en La Habana. En fin, visto el caso y comprobado el hecho, paradójicamente la primera baja sensible sobre la alfombra roja oficial tendida al cantautor Juanes para que cante al amor, la paz y la reconciliación en la Plaza de la Revolución es precisamente la unidad del movimiento opositor. Dentro y fuera de las rejas. Por obra y gracia de nuestra inefable "disidencia moderada", particularmente susceptible a la labor de zapa de la policía secreta debido a sus notorias afinidades ideológicas con el castrismo.


Por lo demás, la susodicha paradoja es apenas cuestión de apariencias. Salvo por el refuerzo de la escisión (seguirán los usuales bretes intestinos), nada novedoso o digno de nota. Sea como fuere, la derrota septembrina está programada. El Gran Culpable en este nuevo melodrama elianesco, no huelga insistir, tampoco son el villano Juanes y sus secuaces de la farándula trovadoresca criolla y foránea.

Fazit: Como ocurre en el bando gubernamental, en última instancia la culpa mayúscula habría que achacársela a la ausencia de sentido crítico y autocrítico, al afán de protagonismos vicarios, a la falta de cultura del debate también en el bando opositor, donde parece haberse impuesto el ucase encuentroso del "no hagan olas". De ahí la sospechosa asepsia informativa del redactor jefe de EER al reproducir la noticia. Única ganancia posible para nuestra embromada oposición: tal vez este enésimo anillo del crótalo diversionista le abra los ojos a más de un honesto disidente ciego que no ve y/o quiere ver de qué va nuestro jodido asunto. A saber, según el ahora tapiado Pánfilo, escencialmente de "jama" (comida) y derecho al pataleo...

Wednesday, 26 August 2009

Opositor democristiano arremete contra el "socialismo democrático" en EER

Sobre el post "Mitos y realidades" (plus otros errores y horrores del anticastrismo nostálgico)

Por Jorge A. Pomar, Colonia

"Noticia no es cuando un perro muerde a un hombre, sino cuando un hombre muerde a un perro", reza un famoso aforismo sobre la prensa. La lectura del post "Mitos y realidades", de Yaxis Cires Dib, secretario adjunto de Relaciones Exteriores del Partido Democratacristiano (PDC), me ha causado esa grata impresión.

¿Marca el comienzo de una reapertura al debate con admisión de criterios adversos a la línea editorial en Infanta Mercedes 43? Lo dudo, tampoco deseo participar bajo la actual presidencia, pero la esperanza perdida para siempre por el Abicú en ese piquete editorial pudiera albergarla algún lector crédulo. El tiempo dirá...

Sea como fuere, sombrero: largo rato hacía que, salvo esporádicas excepciones confirmadoras de la regla, no encontraba nada de fuste genuinamente liberal-conservador bajo ese URL. Esclarecedora y necesaria disquisición sobre el mito socialista-democrático tal como figura en blanco y negro, entre otros grupos pseudodisidentes favoritos de la AECC, en el programa de Partido Arco Progresista.

Coincido ciento por ciento con el autor. De hecho, es una de las tesis del Abicú y su Alter Ego en este blog proscrito. Cires aporta al encarne abicueril una gruesa sutileza conceptual para acabar de descaracterizar (el autor no menciona nombres, pero ni falta que hace) a Manuel Cuesta Morúa, ese "negro catedrático" (de un tiempo a esta parte, coincidentemente enmudecido en
EER); Pedro Campos (ídem acústico) y sus émulos dentro del constructo utópico del fallecido --y en vida estrepitosamente fracasado-- filósofo italiano Norberto Bobbio:

"...el socialismo democrático no es más que una opción política, un partido más en el abanico de posibilidades entre las cuales podrán elegir los ciudadanos, pero siempre dentro de las reglas del Estado de derecho. Por consiguiente, lo que algunos en Cuba llaman 'socialismo democrático' no es otra cosa que una opción partidista, pero elevada a la categoría de régimen político y con pretensiones de permanencia indefinida en el poder".

Entiéndase: algo así como el PDS, el partido de los comunistas mal reciclados de la extinta RDA en el
Bundestag (Cámara Baja del Parlamento Federal) en la Alemania posterior a la caída del Muro de Berlín. Y ya que Cires habla de fallas conceptuales de la disidencia, aprovecho para mencionar uno similar subyacente al aquelarre por el anunciado concierto de Juanes en la Plaza de la Revolución.

Como en el contrasentido del "socialismo democrático", la oposición peca aquí por compartir con el gobierno una falsa creencia común en el anacronismo del
engagement intellectuel (compromiso intelectual) sartreano, dándole una publicidad inmerecida al cursi y habilidoso cantautor, famoso por desgañitarse a la vera de la senadora bolivariana del turbante por una paz y una reconciliación nacional equívocas que sólo beneficiarían a las ya boqueantes FARC. [Juanes firmando autógrafos a la PNR en La Habana.]

De paso, se le hace el juego a nuestra gerontocracia desgobernante al conferirle, unos sin querer y otros queriendo, categoría de suceso mundial a lo que, de otro modo, no pasaría de ser otro anodino ritual de reafirmación revolucionaria. Al igual que en la pugna por el mocoso balsero Elián Gonzalez (absurda porque, una vez ahogada la madre fugitiva, el derecho civil y consuetudinario cubano favorecía al cheo paterno), la campaña contra ese afónico (me han forzado a escucharlo por primera vez en
Youtube) energúmeno tiene todas las papeletas para perder el pleito.

En contraste, a la espera de la dádiva de un ilusorio encuentro a puertas cerradas con líderes opositores, ni siquiera se ha intentado boicotear el incesante desfile de mandatarios sudamericanos por La Habana. Sin embargo, cada uno de esos huéspedes estatales representa una humillación mil veces mayor que el hilo de voz de un cantautor picúo y mediocre --su talla vocal y metafórica equivale a la del insulso Amaury, si a tanto llega-- al que nadie de a pie en su sano juicio escucharía de buen grado en la cuna de la Nueva Trova. Menos aún después que en la antigua Plaza Cívica no haya cantado a la "jama" de Pánfilo y su libertad perdida por dar voz al rugido de sus estragadas tripas.

Otro error grave de la oposición consiste en priorizar los derechos humanos --recurso útil como táctica pero fatal como estrategia-- en vez de un cambio radical de régimen y equipo gobernante. La aparentemente chocante apoteosis del recién defenestrado canciller Pérez Roque en la Asamblea General de la ONU tiene su explicación histórica: tanto las Naciones Unidas en sí como las bellas cláusulas de la Carta de los Derechos del Hombre nacieron bajo el patrocinio de la URSS. Puro ornamento, papel mojado con el que se puede desestabilizar a un gobierno democrático o una dictadura autoritaria pero jamás a un régimen totalitario de izquierda que se respete. El nuestro, por tanto, es un problema netamente político.

Con todo, la pifia monumental de la oposición interna, del exilio militante y la Diáspora heráldico-encuentrosa o exilio complaciente, se puso por enésima vez de manifiesto ha poco con motivo del deceso (8 de agosto) de José Pardo Llada. Su historial en síntesis: tribuno incendiario contra todos los gobiernos de turno (menos el último, que él ayudó a erigir a fuerza de lengua),apologista estrella de la orgía de sangre a partir de enero del 59, amigo íntimo y modelo retórico del joven Fidel Castro, responsable del fusilamiento de dos jóvenes acusados sin pruebas de intentar asesinarlo, desertor intempestivo por México (1961), exiliado neutral entre el gobierno y las narcoguerrillas en Colombia, hijo pródigo de vuelta al redil insular en 2004 como ciego (dizque fue a recuperar la vista, no a besarle el anillo al tirano) que ni ve ni quiere ver...

El voluble difunto, que jamás leyó su
mea culpa, mea magna culpa más bien, se vio póstuma- y festinadamente aupado al pedestal de los próceres de la Patria en El Nuevo Herald. Pinche sobre el nombre del diario para acceder a la página. A propósito, ignoro por qué desapareció el tumulto de comentarios de lectores discrepantes que, si no estoy falto de fitina, creo haber leído en su momento. Y desde luego, perdone el lector a la hija, que hace bien en no hablar mal de su padre.

De mortuis nil nisi bonum dicendum est ("De los muertos no ha de decirse nada que no sea bueno"), reza un proverbio latino. A mi entender, aplicable quizás a hijos de vecina pero sin duda no a personajes políticos. Mucho menos a demagogos tan dañinos e incurables como Pardo Llada. A su muerte en hedor de santidad exiliar, comenta el inefable antiguo líder ortodoxo Luis Conte Agüero: "Me duele profundamente la muerte de Pardo Llada, que fue un verdadero líder del pueblo cubano, un látigo contra la corrupción y un luchador contra el despotismo. Siempre trató de dar lo mejor de sí''. [Foto de al lado: Pardo Llada.]

Imposible negarle cierta honestidad subjetiva interesada a Conte Agüero: en su fuero íntimo, se oculta razones inconfesas para aspirar a que a él mismo, y a sus pares auténticos y ortodoxos, una posteridad de postín los mida con igual flexibilidad de vara. A su vez, Pedro Yánez, también periodista y amigo de la infancia del errático occiso, nos sirve en bandeja de plata en el artículo firmado por Wilfredo Cancio Isla (a quien aprecio como corresponsal, pero no siempre como pensador) el diseño de la Cuba alternativa a Batista y Fidel con la que todos ellos soñaban en la época en que soltaban la sinhueso, apretaban el gatillo o mandaban apretarlo antes de pensar: "Fue una de las personalidades políticas más influyentes en los últimos 20 años de república. A la muerte de Chibás, era sin dudas una figura que podía alcanzar la presidencia de Cuba''.

No soy proclive a la guerra contra los cementerios. Si bien, sustento la tesis de la mayor conveniencia de la desaparición física del Número Dos antes que el Número Uno, igual estoy muy lejos de adjudicarles más culpa a los hermanos Castro que a nuestra idiosincrasia hispana. En consecuencia, no seré yo quien descorche botella para brindar con mi Alter Ego por el feliz suceso luctuoso, pues a mis 61 veranos el futuro poscastrista que avizoro desde mi atalaya renana tampoco da para brincar de alegría. Por ende, tampoco espero más recompensa que la que me doy a diario.

El cubano típico, qué duda deja ya el citado botón de muestra al baratillo, amén de "Jalisco- nunca pierde siempre ha sido más amigos de Platón que de la verdad. Por leído y escribido que sea. Prueba adicional al canto: ¿acaso no se ha percatado el lector informado del detalle de que hasta historiadores eruditos del exilio sitúan la fecha en que, según ellos, la Revolución del 59 también "se fue a bolina" en algún momento durante o posterior al llamado "período romántico"? No, como mínimo, la madrugada del 26 de julio del 53?

A partir de entonces periodistas e intelectuales endiosan al líder rebelde de origen oligárquico causante de la muerte en carnaval de decenas de soldados de extracción obrero-campesina que, sin embargo, como decía Passolini, "tenían huecos en los calcetines". Móvil apologético de los persoajes aludidos: extraerse con forceps, a sí mismos y a sus compañeros de causa en aquella hecatombe nacional autoinfligida, con el plumaje limpio del horripilante sangrero, de la fanatización mediática de las masas populares, de la indiscrimnada venganza, de la expropiación de su clase social y de la actual ruina de la Isla entera.

Pardo Llada en A mano limpia (2007):
Todo culpa de la "corrupción" republicana



En ese sentido, el terrible castigo a las "clases vivas" primero y a "nuestro heroico pueblo" después, ha sido directamente proporcional a la falta colectiva.
Tanto es así que carcamanes penitentes están reestrenando la contraproducente moda de lucirse autocompasivamente ante auditorios occidentales, perjurando que la hoy descarriada Revolución Cubana alguna vez fue una leyenda tan bella y justiciera que a la sazón ellos habrían dado gustosos hasta su "última gota de sangre" por la Causa.

Fiel al modelo paterno de culpa caída en el suelo, los "nietos del Che" se escudan en el argucia apolítica de que ellos no tienen por qué enderezar los entuertos de sus mayores. Cinismo juvenil y anticastrismo nostálgico: historietas de Walt Disney de las que, como bien sugiere Cires Dib en su lúcido artículo, debemos empezar a carcajearnos a mandíbula batiente, puesto que semejantes coartadas exculpatorias conducen por línea oblicua al "socialismo del siglo XXI".


Una mirada atenta al pasado indica que a las claras que la única ventaja de los albores del castrismo era lo mucho o poco que aún le quedada a la Isla de las bondades del capitalismo. Y es que el talón de Aquiles, el pecado original del anticastrismo, el que dio pie a su tradicional desunión y consiguiente debilidad política desde el nacimiento del nuevo régimen hasta la fecha, es la notoria incapacidad de la vieja guardia auténtico-ortodoxa --en puridad fue la que, para su mal y casi sin darse cuenta, derrocó a Batista facilitándole
al castrismo, ingenua- y/o demagógicamente, la subsiguiente destrucción de la República-- para asumir sus garrafales ineptitudes y ajustar cuentas con las "glorias" de su juventud.

"La fruta --dice el refrán-- nunca cae lejos del árbol". Poco tiene de raro que hoy en día, al cabo de medio siglo de totalitarismo, cobre fuerza a la sombra de la antaño conservadora Fundación Nacional Cubano Americana de Jorge Mas Canosa la entelequia chivasista. Las veleidades de las falanges socialista-democráticas en la Isla contra las que arremete el autor de "Mitos y realidades" no son más que su correlato diversionista.

Sólo falta la cháchara patriotera de la "independencia total", mantra de cafres políticos o pasadistas inasequibles al dato de que Cuba es independiente desde 1902 y de que nadie quiere anexarse a nuestro conflictivo archipiélago. Excepto la muy surreal y extemporánea revancha zapaterista y el pintoresco "Movimiento por la Reincorporación de Cuba a España".

Han colgado en Youtube el grotesco vídeo salsero de abajo, donde tienen el desparpajo de insertar escenas de la manifestación de protesta de febrero de 2009 en la Puerta del Sol nada menos que con... ¡Zoé Valdés en primer plano! ¿Se habrá enterado la novelista?



En cuanto al "Norte revuelto y brutal que [por buenas razones, por cierto], nos desprecia", según Martí, más bien ha ocurrido todo lo contrario: los fugitivos del castrismo han colonizado La Florida... Resumiendo, en vez de seguir postulando a los criollos como conejillos de Indias para trasnochados experimentos de ingeniería social europea, la oposición debe renunciar a cualquier prurito de especificidad nacional y acabar de asumir la única alternativa viable y probadamente al alcance de nuestra psiquis colectiva en un mundo globalizado: un capitalismo liberal que por fuerza de cromosomas sería tan sui géneris como lo es el castrocomunismo.

En vista de la aguda crisis de la socialdemocracia europea, sólo cabe aspirar sin ambages a una economía de mercado y un régimen pluripartidista con todas las de la ley dentro del marco de la democracia representativa, el imperio de la ley, la igualdad de oportunidades y un sistema de seguridad social compatible con las arcas estatales.

Sobre todo, aprender a separar pasado y presente (desmitificando aquél) administración y política. Corrupción hay aquí en la Vieja Europa tanta o más que en Cuba republicana. Cuestión de combatirla sin arrojar a la criatura con el agua de la fuente para acunar a la placenta, como hicieron nuestros parteros violentos de doña Historia en el 59. El que quiera tomar el cielo por asalto que lo haga él solo desde la azotea de un convento o en su ermita particular.

Pretender otra cosa sería reincidir en el subdesarrollo mental, en el fatídico complejo de inferioridad eurocentrista que abismara a la Segunda República en las tinieblas del presente y empieza a sumergir a la Tercera aún por nacer en las incertidumbres del porvenir. Como el simio de la foto de al lado, si es liberal criollo a prueba de lejía sociata, carcajéese Usted por el bien de su prole de todo lo que no sea justo esa inocente perogrullada abicueril...

Monday, 24 August 2009

Un Fidel recuperado coherente en su delirio o delirante en su coherencia...

¿Se invierte la secuencia biológica?

Por Jorge A. Pomar, Colonia

Cuando a algún orate aquejado de delirio de poder le da por creerse Napoleón Bonaparte en campaña, sólo existe un remedio para hacer que su mente extraviada retome el contacto con el entorno: nombrarlo emperador de Francia y mariscal de campo al frente de una Grande Armée de medio millón de hombres en plan de conquistar el mundo sobre la marcha. [Foto: Fidel durante una visita familiar en el Presidio Modelo de Isla de Pinos. El niño es su primogénito "Fidelito".]

Las imágenes del penúltimo vídeo del Magno Paciente disertando acerca del imaginario cambio climático con un grupo de aprendices de abogado bolivarianos trae a la mente el viejo chiste sobre la eficacia terapéutica de semejante tratamiento factográfico de la esquizofrenia. Sólo que me da la impresión de que aquí quien alucina de verdad no es el Comandante en Jefe. Su poderío actual no habrá sido tan inmenso como el del golpista del 18 de Brumario (09-11-1799); dura en cambio varias veces más y aún surte efectos sensibles a nivel subcontinental.

En esa puesta en escena los chiflados sin remedio serían más bien esos embobados estudiantes de Derecho venezolanos y el Gorila Rojo, junto con sus clones sudamericanos. Lo son más que nadie los anfitriones de la Alta Nomenclatura. Sobre todo, lo es "nuestro pueblo" de a pie, que no tiene acceso a las enrevesadas elucubraciones del Abicú al respecto y desespera por ver llegar la hora de librarse de ese bufo del absurdo gótico mediante unas Magnas Exequias que, por el momento, no le cuadran ni atrás ni alante antes que el velorio presidencial.

Lo ya a todas luces incuestionable para tirios y troyanos: cada vez es más plausible que, por el bien de los más, acabe cumpliéndose el lúgubre pronóstico de mi Alter Ego sobre una probable inversión de la secuencia biológica entre el mayor y el menor de los Castro. Aquí --insisto-- el orden de los factores, o sea, de los funerales, altera el producto a favor de los "desafectos". A despecho del meticuloso trabajo de edición para extraer justo esos siete minutos de transmisión entre meses de desvarío, Fidel luce asombrosamente bien de salud dentro su extrema gravedad. Enhorabuena...

De hecho, lo veo mejor que nunca antes en sus tres años de convalecencia. En cuanto a la ocasión, los figurantes extranjeros y el abstruso tema, de nada sirve hacerse ilusiones: delirio en la coherencia o coherencia en el delirio, todos estamos cansados de saber cuánto privan al Máximo Líder los escenarios planetarios. Desde su extravagante infancia en el rústico feudo paterno de Birán, pasando por su breve y confortable cautiverio en el Presidio Modelo de Isla de Pinos, mora de sólito en el mundo de sus mitos y fantasías. La megalomanía es consustancial a su muy hispano complejo de inferioridad-superioridad.



Otrosí, consta de sobra que, a nivel insular, cada vez que está en juego el poder parcial o absoluto, hace infaliblemente gala de un agudo sentido de la realidad objetiva y el cálculo político digno del príncipe renacentista (ideal) ansiado por Maquiavelo. Mientras le quede un hálito de vida o, al menos, hasta que sesione el ahora indefinidamente aplazado Congreso del PCC, simultanea los cargos de Secretario General y Líder Espiritual. Hay que consultarle previamente todas las decisiones trascendentes (petición redundante de Raúl a la Asamblea General, puesto que en virtud de la Carta Magna vigente, él es su subalterno) de agenda y personal.

De lo cual da fe la ejemplarizante defenestración de Lage y Pérez Roque, truene fulminante incoado por una de sus reflexiones. Mientras el problema no conlleve la merma o pérdida total del monopolio del poder, ahí está Raúl para dar las malas noticias sobre ulteriores apretones de cinturón, decretar reformas a fin de perfeccionar el dislate socialista y ocuparse de los sinsabores cotidianos. Hasta que el día menos pensado nos desayunemos con el notición sobre el ingreso de urgencia en el CIMEQ o, mejor, la muerte súbita del...

...¡Menor de los Castro! Con lo cual el rol del Magno Paciente, sujeto a intermitentes apagones y relumbrones mentales, quedaría enteramente a merced de unos secuaces de la vieja guardia castrista carentes de carisma, energía vital y legitimidad. Eventualidad que no sería para nada de extrañar, habida cuenta de la probada fortaleza física del convaleciente Fidel, quitado de malos rumores y sobresaltos locales en su confortable papel de ayatolá supremo y asesor global.

Desde luego, inhumado Raúl, la gerontocracia en el poder igual podría optar por una sucesión a lo Corea del Norte. A saber, como en el 94 el vetusto generalato norcoreano a Kim Jong Il en sustitución del padre fallecido patriarca Kim Il Sung, sentar en la poltrona presidencial a uno de los retoños del Magno Paciente: por ejemplo, el primogénito de 57 años en la foto titular, a quien en su día tronara como ministro de Energía Nuclear. O bien, en su defecto a Antonio, el médico y manager extraoficial del equipo nacional de béisbol, si no al calavera de Alejandro...

En tal caso, comandantes de la Revolución y generales (tecnócratas, castrenses y represivos) ejercerían el poder a título colegial detrás del trono. Más o menos discretamente, según la debilidad o fortaleza de carácter del delfín elegido. A diferencia de Kim Il Sung, por alguna desconfianza paterna desconocida, ni siquiera en artículo de muerte Fidel ha designado delfín oficial entre su abundante y díscola prole de niños mimados y playboys...

Enroque precario que, hasta donde se sabe, los involucrados, ellos mismos en tuno para la capilla ardiente al pie del obelisco martiano en la Plaza de la Revolución, no dan muestras de contemplar un Plan B o C como solución de emergencia. Sin embargo, según mi truculento Alter Ego (se frota las manos), sería mucho más interesante.

La muerte previa del Hermanísimo, especula, a buen seguro no desataría un final con horror: el otrora revoltoso Liborio (encarnación caricaturesca del criollo descontento durante la República) se ha metamorfoseado en un guiñapo apolítico al que basta atarle su propia sombra detrás, ponerle una llavecita en la espalda y darle cuerda para que eche a correr despavorido incluso en una noche sin luna. [Triunfo de la Muerte, 1562, óleo sobre tabla de Pieter Brueghel el Viejo.]

Pero nos libraría a la vez de los peores Castro (gustarle, no le gusta a mi Otro Yo nadie con ese apellido), metiendo a la monarquía marxista de lleno en una dinámica sucesoria mucho más elástica y azarosa que su improbable --y para el cautivo Pánfilo y sus émulos insulares en hambre y miseria, indeseable-- longevidad. No huelga recordar aquí al lector foráneo que, mientras a Fidel le apodaban "El Caballo" en la Sierra Maestra por su reciedumbre física, salud y voluntad de hierro, Raúl siempre fue un enfermizo del que su entrañable cuñada Mirta Díaz-Balart, madre de Fidelito, cuidara en casa a causa de una neumonía.

Por lo que respecta a su personalidad, se sabe de buena tinta que flaqueó ante la policía batistiana y volvió a cojear manifiestamente de la misma pata durante el juicio al general Arnaldo Ochoa y sus compañeros de la Causa No. 1 del 89. Tras su enésima profesión de fe anticapitalista el pasado 26 de julio, hasta los dialogueros más recalcitrantes de La Habana, Miami y Madrid han perdido fe en el "pollo viejo" de sus cacareadas reformas.

Desde luego, tampoco es que la decepción nos mueva a derramar lágrimas de cocodrilo si por ventura Dios, el Diablo o Natura alteran nuestro común vaticinio desiderativo. Conque, paciencia que la Parca, igualitarista y voluble como para ella sola, no deja a nadie para semilla en este Valle de Lágrimas. Por ende, pronto se verá a cuál de los dos siega primero con su implacable guadaña.

Tal como pinta el dado de un tiempo a esta parte, con el pato cojo de Obama en la Casa Blanca y el azar repartiéndole los chispazos de lucidez a la oposición por la libreta de abastecimiento (después de la purga raulista de las llamadas "gratuidades indebidas"), mucho ha de depender nuestro futuro inmediato de la frecuencia
con que esa veleidosa mensajera del reino de las tinieblas.entre a saco en los predios geriátricos del Palacio de la Revolución...

Wednesday, 29 July 2009

Obama y la tez: ¿salto atrás, más odios raciales?

Comentario al post de Zoé "Obama y la pluma racial"

Por Jorge A. Pomar, Colonia


Verdades que duelen como cura de caballo a los mercaderes de la raza y su profusa clientela autocompasiva en los guetos negros. Pero verdades al fin las que ha dicho Zoé Valdés en "Obama y la pluma racial". Sospecho que la demagogia originaria en este caso partió del supuestamente agraviado doctor de la Harvard University Henry Louis Gates Jr. (foto). Cediendo a unos reflejos condicionados prevalecientes entre los
liberals del gremio académico, creyó que la ocasión se pintaba sola para fabricar un nuevo escándalo racial.

No dejan lugar a dudas su estudiada, lastimera teatralidad en la foto del arresto y, sobre todo, su enfática frase ante las cámaras:
"...how vulnerable all black men are". ¿Son realmente tan vulnerables los negros en Estados Unidos como, por ejemplo, en Cuba socialista?

Lo asegura uno que mora en un residencial de lujo, imparte docencia en una universidad de elite a nivel occidental y goza de todos los privilegios y garantías habidos y por haber. Aunque este negro catedrático de Harvard no se tape la nariz antes de embutirse en un mismo saco con los niggers de Harlem y el Bronx, lo cierto es que las violencias a diario padecidas por estos últimos no las sufren los privilegiados como él y provienen casi exclusivamente de otras manos negras (o latinas).

Eso sin contar la circunstancia de que la vecina blanca denunciante y el sargento no estaban haciendo otra cosa que protegerle mansión y propiedades.
¡Nada menos que en Cambridge, ciudad con alcaldesa negra (para más credenciales "progresistas", Denise Simmons es l
esbiana confesa), y Massaschusetts, estado con gobernador del mismo color! Contra la pared en la opinión pública, el primer black president, amante de las golosinas populistas, mordió el anzuelo sin previa consulta.

¿Por qué? Pues, por la sencilla razón de que él también proviene de igual casta y ambiente profesional. Para más inri, el sargento Crowley tildado de racista era un incondicional del presidente negro. Ya no lo es tanto, aunque diga lo contrario al calor de las cervezas catárticas ofrecidas a ambas partes en los jardines de la Casa Blanca para borrar la mala impresión dejada por el enésimo desliz presidencial.


Huelga decir que, de haber sido der tez oscura la vecina y el policía, el docente negro jamás habría montado semejante show mediático. Suena a comedia de errores, pero no deja de tener su lógica. La anacrónica boga del chantaje racial guarda relación, en primer lugar, con la
political correctness y con cierto incurable masoquismo de las propias izquierdas anglosajonas, empecinadas en hacer gala de una suerte de perversión racista a la inversa.

Y en segundo lugar, con la formación de una falange de congresistas y activistas negros que en ambos partidos hace su agosto explotando conscientemente el filón racial desde la época del Black Power.
Son mercaderes del resentimiento histórico, auténticos negreros posmodernos equiparables a los histriónicos, trasnochados antifascistas de posguerra que siguen viendo nazis dondequiera que no los haya.

Nota bene:
La acepción obamita del concepto de Poder Negro la definió magistralmente la First Lady Michellle Obama cuando a raíz de la victoria electoral de su marido dijo sentirse "realmente ciudadana estadounidense por primera vez en su vida adulta". De donde se desprende que el Abicú y su Alter Ego jamás se sentirán realmente cubanos hasta que Raúl Castro no dimita en su favor.


El incidente y los argumentos del profesor,
cuya mímica victimista no engaña a nadie




Hay todavía un tercer motivo tortuoso no menos influyente: el parasitismo entronizado en los grandes guetos urbanos por efecto combinado de la mal llamada affirmative action o "discriminación positiva" y de una social security que más bien tiende a eternizar los hábitos de dependencia entre los menos capaces y honestos. Sintetizando, lo que en principio debía haber sido un programa transitorio para ayudar a los "afrodescendientes" a superar el lastre de la esclavitud ha degenerado en perpetuo modus vivendi y arrogancia subcultural.

No por gusto, claro. El mantra negrista de los Panteras Negras y Malcoln X no postulaba la igualdad de derechos civiles --sin alterar la esencia capitalista del sistema, como quería el pastor Luther King-- sino el énfasis en el conflicto y la diferencia a tono con las teorías neomarxistas y multiculturales elaboradas por los abstrusos filósofos de la escuela de Fráncfort. De ahí que el talante complejista de parte de la elite "coloreada" en Estados Unidos se asemeje tanto al enfoque retroprogre de las problemáticas de gays y feministas (se ensañaron en Sarah Palin sólo por ser mujer "de derecha"), países subdesarrollados, indígenas, palestinos, musulmanes, gitanos, inmigrantes, marginales, minusválidos, etc.

Bien mirado el asunto, no otra cosa hizo Karl Marx en el siglo XIX. Según su teoría neohegeliana, calcada al carbón del Viejo Testamento (sencillamente, donde Moisés a los hebreos y la Tierra Prometida, él colocó al proletariado y a la sociedad comunista), los trabajadores debían tomar el poder porque supuestamente encarnaban el progreso social y científico-técnico frente a la oligarquía burguesa y las clases medias, consideradas retardatarias.


Un criterio que el Kremlin (no así el castrismo, que es ya una degeneración del marxismo netamente posmoderna que convierte la miseria en seña de identidad) mantuvo casi invariable hasta la caída del Muro de Berlín. La actual novedad posmoderna consiste en que, exceptuando al proletariado, a la sazón demográficamente mayoritario y en auge, a Herr Marx y sus epígonos ortodoxos, salvo como estratagema geopolítica, jamás les pasó por la mente el disparate de asignarles un papel hegemónico a minorías desfavorecidas de cualquier clase. [Foto: Denise Simmons, alcaldesa de Cambridge.]

Antes al contrario, en vez de metamorfosearse en víctimas agresivas, éstas debían asimilarse a la cultura fabril dominante, civilizarse de buen grado o a punta de kalashnikov, si preciso era. El autor de Das Kapital tampoco le doraba la píldora al Tercer Mundo: para dejar atrás el subdesarrollo era ineludible pasar antes por una larga y penosa fase de acumulación originaria de recursos, o sea, de capitalismo salvaje, neoliberal, similar al del Reino del Medio a partir de las exitosas reformas de Deng Xiaoping...

En cambio, hoy en día las justas reivindicaciones sociales de los "condenados de la tierra" (Franz Fannon) están siendo políticamente instrumentadas por los respectivos grupos de intereses con el interesado entusiasmo de las --históricamente vapuleadas pero culturalmente dominantes-- izquierdas antisistema. Craso error de torpeza, frivolidad, lucro y/o mala fe en el que, como al equiparar a su abuela materna blanca con el jeremiaco pastor negro del God damm America!, insisto aquí una vez más, Barack Hussein incurre a menudo. Esos sofismas empiezan a surtir sus primeros efectos contraproducentes sobre la imagen presidencial. Así las cosas, el desenlace a mediano plazo de esta primera legislatura mulata es previsible: salto atrás, más odios raciales...


Collin Powell culpa al profesor



A propósito, una pregunta a los numerosos fans de Obama entre nuestra disidencia "de colores extraños y normales": en vista de tan manifiesta irritabilidad presidencial sobre el tema, ¿cuánto tiempo más calculan que debamos esperar antes de que el Mesías Negro de la Casa Blanca se percate del apartheid multirracial castrista y rompa la tradición de insolidaridad de los demócratas anglosajones y los "liberales" negros (socialdemócratas de izquierda) ante la escandalosa opresión de sus conraciales (negros, mulatos y blancos) en la Isla?

¡Cuán de agradecer sería aquí un paso en falso, un ex abrupto mesiánico! Tanto más cuanto que a buen seguro el errático Obama no actuaría so stupidly, pues el tiro no hallaría manera de salirle por la culata. Pero no, en asuntos criollos ni en sueños se le ocurriría al inquilino de la Casa Blanca la peregrina idea de "perfilarse racialmente".

¡Cómo? Voceando urbe y orbe, por ejemplo, el evidente desbalance cromático en los órganos de dirección del PCC y el Estado, donde los negros están subrepresentados, o en las 200 y tantas ergástulas de alta seguridad, donde están más que sobrerrepresentados. Igual podría reclamarle a su homólogo en Kubanistán una ley de acción afirmativa también para toda la variopinta plebe insular.

En fin, sería pedirle peras al olmo. Parafraseando el borreguil eslogan del presidente español José Luis Rodríguez Zapatero al New York Times, la orden de apagar los cintillos lumínicos a favor de la democracia y la libertad en el edificio de la SINA en el Vedado indica a las claras que "No es una cuestión de lo que Obama pueda hacer por disidentes y Pánfilos (hambrientos) sino de lo que disidentes y Pánfilos puedan hacer por Obama". ¡Amén!

Wednesday, 1 July 2009

Revolución y "fiebre del reggaeton" en Cuba

Donde la obscenidad se da de la mano con la penuria, la náusea y la cursilería

Por Jorge A. Pomar, Colonia

Frenéticos revoloteos de nalgas y simulación de coitos caninos sobre la arena... La foto que encabeza el artículo de Esteban Israel "Fiebre del reggaetón sacude a la cultura cubana" (
Reuters, 30-06-2009) apenas puede ser más elocuente: lo obsceno raya ahí en lo nauseabundo, desborda los elásticos cofines de la cursilería.

Y junto con la zafiedad gestual, se percibe vagamente en ambas chicas un qué sé yo de fetal espeluznante, de malformación física y mongolismo característica de criaturas engendradas en el gueto durante épocas de aguda escasez moral, alimentaria y habitacional. Son los efectos de la prolongada urgencia de "un poco de jama" voceada por Pánfilo...

...Y de una cultura oficial anacrónica más bien atenta al kitsch posmoderno y a los cánones del despotismo ilustrado decimonónico: rap, reggaetón, hiphop, salsa cutre, culebrones con unicornios azules, catedral ortodoxa, ballet clásico y lagos de cines. Del azafrán al lirio. Hace rato que la cubanidad se "haitianizó" en un sentido mucho más peyorativo que el atribuido al concepto por nuestra sacarocracia colonial del XIX, eurocentrista a ultranza y partidaria de la "limpieza de sangre" isabelina.

Pero no son el budú (que también, en forma de regla de palo) y otras costumbres retrógradas del Haití de Toussain Louverture, Henrie Christophe y François Duvalier los que rebajaron a la otrora Perla de las Antillas a la categoría de abalorio de quincalla. El rumboso zombismo criollo apreciable en la foto se explica por medio siglo de atraso, miseria, hambre, culto a la pacotilla, desolación, fanatismo, doble moral, prostitución, encanallamiento, racismo, segregación criolla, atrofia cerebral y genética masiva... Plus reciclaje penitenciario masivo, insilio y éxodo crecientes que agotan el capital humano del país.



La Isla entera causa hoy al nativo nostálgico que no vuelve de visita a restregarles su par de resudados dólares por la cara al obstinado paisanaje una inquietante impresión de museo de cera abandonado desde que se apea del avión y se adentra en los recintos del aeropuerto de Rancho Boyeros. Todo gracias, no a aquella pesadillesca barbarie africana que implantarían los antiguos esclavos en el poder, sino a la semicentenaria zapa marxista-leninista de una Revolución encabezada por una neoburguesía de opereta guevariana.

Para persuadirse de la omnipresencia en Cuba de esa galopante retrogradación civilizatoria, que abarca tanto a la arquitectura como a la mente de sus moradores, no basta con observar a esas guaricandillas "de colores extraños" despelotándose en la foto para simular alegría de vivir. Es preciso someterse a la tortura de sintonizar el canal digital de
Cubavisión en el satélite Astra.

La contrapartida "parametrada" (perteneciente o a la par con la mainstream castrista) al cheísmo plebeyo son esos miméticos chicos de plástico empecinados ante las cámaras en probarse a sí mismos y a sus espectadores extranjeros
que ellos sí que están "alante", en el último grito de la moda occidental, en onda con sus coetáneos de Nueva York, Londres, Berlín, París, Barcelona, Shangai, Tokío...

"Mis letras hablan de lo que vive la juventud, sin meterme en la política ni en nada, porque eso no tiene nada que ver conmigo. El reggaeton es una música pa' que la gente goce", se cura en salud ante el reportero de Reuters "El Misha", un reggaetonero con dientes de oro y apodo de oso soviético. No se le puede exigir a jóvenes del siglo XXI que bailen danzón, proclama apologéticamente un funcionario que recuerda al andrógino que intenta rebatir los argumentos contestarios del irreverente roquero Gorki Águila en este mano a mano videograbado que el Abicú no se cansa de ver y recomendar. O más recientemente, al reggaetonero arribista que se hace el sueco en balde ante el espontáneo, dramático happening escenificado el mes pasado por Pánfilo ante la cámara.

Finalmente --sobre todo si el lector no es del patio, jamás ha estado en la Isla antes ni después de enero del 59 y, por ende, no ha tenido la suerte o desgracia de haber sido testigo presencial del día a día republicano y castrista de los nativos que ya peinamos canas--, para salir de dudas sería recomendable dedicarle unos minutos al documental PM, donde podrá cotejar sin artificios a los abuelos y bisabuelos con sus nietas y bisnietos en la foto de marras en
Penúltimos Días.

PM (I)



PM (II)

¡Cuánta decencia, urbanidad y distinción en aquellos negros, mulatos y blancos solariegos! ¡Cuánta abundancia, esplendor, elegancia y libertad en aquella taberna de habanera! A pesar de todos los pesares reales e imaginarios, a la sazón lo obsceno aún no rayaba en lo nauseabundo. Una vez vistas esas imágenes, tal vez comprenda el lector de fuera --el de dentro que todavía necesita explicación es ya un caso perdido-- por qué una mayoría de hondureños ingratos prefidió ganarse el repudio unánime del progrerío universal echando a las malas del palacio presidencial a su oligárquico libertador Celaya junto con su promesa del "paraiso de la felicidad" bolivariana.

¿Puede haber algo más kitsch, feo, deprimente y contradictorio que esas escenas de despelote con nietos y nietas del Che en este reportaje gráfico abicueril sobre el ocio socialista? Pues, sí señor. Por ejemplo, la esperpéntica respuesta que da Celaya al periodista que le pregunta con qué protección contaba para regresar a Honduras: "...la sangre de Cristo". Literal. A pesar de que planeaba hacerse acompañar nada menos que por el inefable secretario general de la OEA y la sensiblera presidenta de Argentina.

¿Y qué me dicen del espectáculo del hermanísimo clamando por el "bloqueo" a Honduras y exigiéndole a Obama "hechos, no palabras". Fazit: no sólo la Isla de las 200 y pico mazmorras, sino toda Sudamérica es cursi, cutre e hipocrita a matarse. Y lo peor es que, gracias a las veleidades de los liberals y del Nuevo Mesías Negro del Progrerío Caucasiano, asistismos por primera vez al contagio de la América anglosajona con nuestra pandemia subcontinental..

(Mañana o pasado, si llueve a cántaros, corrijo este post en Fukuoka, Japón...)