Chávez cambia de opinión dos días después del NOPor Jorge A. Pomar, Colonia
Al tercer día del No a su segunda Reforma Constitucional (la Carta Magna vigente es una criatura jurídica suya), un demacrado Chávez ha hecho trizas la efímera imagen de campeón de la democracia y la transparencia que él mismo pretendió adjudicarse la madrugada del lunes cuando, sin escatimar amenazas, alardes e insultos, dio la impresión de aceptar a regañadientes el veredicto de las urnas:
"Sepan administrar su victoria, pero ya la están llenando de mierda. Es una victoria de mierda y la nuestra, llámenla derrota, pero es de coraje", espetó este miércoles ante cámaras y micrófonos en el Palacio de Miraflores a los atónitos líderes rivales, quienes en su mayoría se habían apresurado a extenderle una rama de olivo al gobierno.
Chávez rodeado por la cúpula castrense. La fraseología presidencial en este errático "donde dije digo digo Diego" corrobora con creces la especulación semántica del Abicú en la entrada anterior. El presidente --no las estadísticas electrónicas del Consejo Nacional Electoral (CNE)-- habría optado por una "buena derrota" antes que por una victoria "catastrófica".
Saliéndole a rumores de fraude, Chávez hizo acto de presencia durante una conferencia de prensa del alto mando de la Fuerza Armada Nacional con idéntico propósito para precisar el sentido su propia alocución al país la madrugada de su derrota: "No es que no lo logramos, porque si se terminaran de contar hasta las actas últimas, las manuales", y no se detenía el escrutinio "cuando estaba en el 87%, si cuentan hasta 90%, 95% y si hubieran seguido corriendo las horas, esa diferencia pudiera ser cero...".
Analizando su desdichada fraseología de seminalfabeto verborreico, créalo o no lo crea el lector, el "Gorila Rojo" se infligió a sí mismo nada menos que una especie de autogolpe referendario preventivo con carácter transitorio, noción de nuevo cuño incluso en la florida terminología del golpismo en Sudamerica.
De su nuevamente estrambótico esclarecimiento de los hechos no cabe sino deducir que, a más de cinco horas de vencido el plazo oficial para dar a conocer el escrutinio definitivo, Chávez se habría sacrificado, dando por bueno un resultado adverso que aún podía revertirse a su favor.
La conferencia de prensa del alto mando de la Fuerza Armada Nacional (FF.AA) había sido organizada --por él pero sin su presencia-- en el Palacio de Miraflores precisamente para refutar informes periódisticos según los cuales el generalato presente habría presionado a Chávez para que aceptase el veredicto de las urnas.
El gral. Gustavo Rangél Briceño, ministro de Defensa --a todas luces un cavernícola comparado con su antecesor en el cargo, gral. Raúl Isaías Baduel, quien ha pasado a encabezar la oposición-- ha perjurado ante las cámaras que no hubo ningún intento de "madrugonazo" sino todo lo contrario, un auténtico automadrugonazo gubernamental de carácter profiláctico so pretexto de que (Chávez) "...a esta altura este país estuviera incendiado y nunca hubiera quedado claro quien ganó. Y, como yo soy el presidente, las dudas hubieran apuntado con razón hacia mí".
Nota bene: el gral y ministro de Defensa, un trucutú semiletrado con su jefe, incurrió en un error al jugar con el adjetivo "presionable" (de "presión", aplicado por Chávez a sí mismo) para derivar el neologismo semántico "impresionable": "Chávez no es impresionable", dijo, queriendo decir: "Chávez no es presionable" o "No se puede presionar a Chávez". Se desprende de ahí también que, en efecto, hubo ambas cosas: presiones castrenses y fraude óptimo para salvar los muebles publicitarios. Lo que obviamente no se puede hacer es reformatearle el disco duro a ese plebeyo ensoberbecido por el poder. Ni siquiera admite el software antiviral que infructuosamente ha intentado pasarle nuestro Magno Paciente, quien a media máquina encefálica aún es consciente de que ni Chávez ni nadie gana peleando a la vez en varios frentes.
Contra la pared en semejante, un Chávez perverso pero lúcido, habría aceptado, por un lado, las propuestas reconciliatorias del sector más moderado e influyente de la oposición, mayoritario por demás, aislando de paso a los irreconciliables (esos a los que tilda implícitamente de terroristas) y al mismo tiempo conjurando, deslegitimando a priori cualquier posible conato de putsh en la Fuerza Armada Nacional ("saltimbanquis", "traidores", Judas como el gral. Raúl Isaías Baduel...).
Táctica que, por otro lado, le facilitaría la ingente labor de recuperar la confianza perdida de esos tres millones de votantes descontentos con la Reforma Constitucional de que él mismo habla. Hecho esto, le bastaría con cancelar sin compasión el sinfín de costosos proyectos de cooperación con que financia a sus controvertidos aliados extranjeros.
En particular, cortar el ombligo umbilical que mantiene a flote al ruinoso castrismo en Cuba. No sin antes --con la debida cautela, claro está-- romper sus vínculos con el peligroso pulpo de la Seguridad del Estado y las tropas especiales de la Isla, que atenazan a Venezuela través del chavismo.
Con tanta más razón cuanto que el show castrense en el Palacio de Miraflores indica a las claras que algo gordo se cuece contra Chávez en las de un tiempo a esta parte mejor pertrechadas pero aún ineptas FF.AA. (No en balde Chávez anuncia al final del vídeo de abajo la creación de las "Miliacias Bolivarianas".
Su guardia pretoriana cubensis --cujeada en perpetrar complots golpistas contra aliados demasiado molestos y leal a Raúl Castro, que no ama al mestizo venezolano con ínfulas de heredero Número Uno del legado de Fidel-- no debe ignorar lo que se oculta detrás del telón. Así las cosas, igual podría ahorrarse los enormes gastos de rearme de la FF.AA, ya que, si el Imperio "golpea", como prevee él, de nada le valdría el armamento moderno. Sadam Husein dixit desde su tumba en Tikrit, su ciudad natal a orillas del Tigris...
Con los cuantiosos recursos así liberados subsidiaría un gigantesco programa de desarrollo socioeconómico en favor de la pequeña y mediana empresas, del sector profesional, de la clase obrera y del lumpenproletariado de favelas y barrios marginales (fiel a él en esta segunda consulta referendaria); de diversificación industrial y turística; creación de infraestructuras viales y de servicio, de centros de enseñanza media y superior; de lucha contra la delincuencia (entre las más temibles, ubicuas y sanguinarias del planeta), etcétera, etcétera. (Foto de al lado: favelas caraqueñas. Pinche para ampliar la imagen.)Si tanto desea mejorar los índices de rendimiento en salud pública, podría calcar el ejemplo de su mentor cubano, Fidel Castro. ¿Cómo? Reciclando a una parte de los galenos venezolanos --que de por sí ya son más que suficientes-- como profesores, ampliando la matrícula en las facultades docentes del ramo, habilitando para la docencia a todos los hospitales y clínicas importantes, creando nuevos centros hospitalarios allí donde no los halla y remunerando mejor el servicio en favelas y zonas inhóspitas.
Last but not least: movilizando, para proteger al personal médico, a los porristas que ahora usa para reprimir a la oposición. Ídem, cambiando lo que haya que cambiar, con la enseñanza pública. En general, paga y rigor administrativo obran milagros en todo esto. Una salvedad: no situar a diletantes como el Abicú al frente de tales planes, sino a expertos del patio en la materia. Remedio santo. Otrosí, podría utilizar a tipos como yo --que, me consta, sobran también en las feraces tierras bolívarianas-- para enseñar a pensar con cabeza propia y "el más común de los sentidos" a esos pésimos propagandistas que, según él, en mala hora le hicieron perder el referendo.
Desde luego, para que ese elemental programa funcione, Chávez tendría que seguir el ejemplo chileno de Pinochet --que no era más brillante que él pero sí más sanchopansiano-- y contratar a un equipo de expertos en desarrollo de la Escuela de Chicago, por ejemplo, dejando la gestión administrativa en manos de ministros competentes y no en las suyas y/o en las de la panda de trogloditas halalevas que comanda ahora.
Lo que no invalidaría en modo alguno a él y sus secuaces robar a las dos manos. Mucho más y fácil que Pinochet, dada la enorme diferencia de botín accesible entre ambos países sudamericanos. Los inmensos réditos del petróleo sustituirían entonces a eso que Carlos Marx llamó "acumulación originaria del capital", base del éxito euroocidental.
Finalmente, un saludable consejo de imposible seguimiento al aprendiz de Máximo Líder venezolano: hágale caso al Borbón; hable menos veces y menos tiempo. Aprenda a imitar los buenos ejemplos del aborrecido inquilino de la Casa Blanca: un discurso anual sobre el estado de la nación (le quedan a Usted seis en total, si navega con suerte), plus de vez cuando un briefing, alguna que otra conferencia de prensa, declaración presidencial, coctel o ceremonia inexcusable.
Como hace el jefe de la solitaria megapotencia mundial, no se dé por enterado de las malidicencias de sus numerosos detractores. Le aseguro que no tiene Usted más ni peores que los de Bush. Fíjese que la oposición demócrata no ha podido impugnarlo en siete años. Cronómetro en mano, mídale sin complejos el tiempo exacto a la oratoria de Bush. No atormente ni un segundo más de la cuenta a sus compatriotas.
Y hablando de buenos ejemplos: observe a qué países viaja y a cuáles mandatarios agasaja en la Casa Blanca y, sobre todo, en su rancho particular de Tejas. Sígalo inclusive en cuestiones de agenda de viajes y recepciones. ¿Eh...? ¿Que si a Pervev Musharraf también? Pues, sí señor, el premier paquistaní es la persona más indicada para iniciarlo a Usted en el arte de ser un dictador democrático parco y útil a su país.
Ahora bien, desde luego, puesto copiar modelos, a escala nacional no siga el de las satrapías petroleras del Golfo sino, pongamos, el del pequeño reino danés, que es una democracia y sienta pautas en cuanto a la mejor manera de administrar la riqueza de hidrocarburos de cara al presente y al futuro. Recuerde que Dinamarca es el terruño de Hamlet, y el de Usted, Mi Comandante, es en estos momentos un dilema de to be o not to be, ser o no ser.Por desgracia para los venezolanos (y para Cuba, donde su generosidad con lo ajeno retrasa el fin de los Castro), es demasiado burdo, ególatra y megalomaníaco para comprender la posición ventajosa en que todavía se halla. En fin, como dice el refrán, "Dios le da barba al que no tiene quijada". El Abicú lamentaría tan sólo el hecho de que Chávez sea negroide, de no ser porque en América Latina han abundado siempre los mandatarios cavernícolas de origen inmaculadamente caucasiano y, sobre todo, porque hace rato agotó sus reservas de vergüenza ajena con tantos impresentables proliferando como la mala hierba en la Isla y la Diáspora.
Ciego y sordo al entorno nativo, Chávez ha vuelto a dejar claro para amigos y enemigos que no acepta la voluntad popular con el mismo talante desafiante de siempre: "Prepárense, que vendrá nueva ofensiva con la propuesta, esa o transformada o simplificada, pero yo estoy seguro. Ya me han llegado cartas del pueblo porque el pueblo sabe que si recogen firmas esa reforma se puede someter a referendo de nuevo en otras condiciones, en otro momento".
¿Qué es el pueblo para este César de la plebe tropical?, cabría preguntarse retóricamente. Contradice con esa retórica de vendedor de tónicos milagrosos lo que él mismo declarara en la masiva manifestación de sus partidarios el 30 de noviembre, a saber, que el referendo era una consulta sobre Hugo Chávez y su "socialismo democrático" de linaje castrocomunista.
Sin embargo, cabezón como es, a fin de salirse con la suya a toda costa Chávez se verá obligado a dar un salto mortale para superar un escollo jurídico de su propia cosecha. Intentar someter de nuevo a referendo su proyecto, modificado o no, conllevaría pasarle por encima a la letra de la actual Carta Magna de su excéntrica, pintoresca, esperpéntica "República Bolivariana de Venezuela". Concretamente a un párrafo que dice textualmente lo siquiente:
Art. 345. Se declarará aprobada la reforma constitucional si el número de votos afirmativos es superior al número de votos negativos. La iniciativa de reforma constitucional revisada no podrá presentarse de nuevo en un mismo período constitucional a
Acto seguido, contradiciéndose, ratificó que, "transformado o modificado", habrá de nuevo referendo. Sin aclarar si la reelección presidencial figuraría en el proyecto o sería cancelada. Así es Hugo Chávez, mobile qual piuma al vento / Muta d'accento, e di pensiero / Sempre un amabile, leggiadro viso, / in pianto o in riso, è menzognero... Traducción. "voluble cual pluma al viento / Cambia de palabra y de pensamiento / Siempre un rostro amigable y hermoso / entre risas o lágrimas, es mentiroso". (Pulse sobre el enlace de Wikipedia para leer la letra completa del aria y escuchar las versiones de otros tenores famosos por cortesía de You Tube.)
Y es que el Máximo Histrión venezolano se transfigura sobre el escenario: diserta y canta, gime y ruge, presume, amenaza y recompensa en Aló, presidente y otros estrados con igual fuidez y ligereza que la donna tornadiza de la famosa aria de Verdi en Rigolletto. (Pulse la flecha del vídeo para escuchar el aria del duque en la voz inigualable de Alfredo Kraus, el mejor tenor lírico del mundo:)
Sean, cuales fueren su palabra y pensamiento en el futuro inmediato, con esta última mutazzione operística de ayer --"guarrísima", para decirlo en superlativo a la usanza castellana--, Chávez ha echado por tierra brutalmente todos pronósticos optimistas que han querido ver en su supuesto arranque de generosidad una capacidad de moderación que garantizaría su permanencia en el Palacio de Miraflores hasta el 2013, cuando vence su actual mandato de siete años.
Desoye a la vez el caveat ("¡Cuidado!") de Fidel, quien le previno en una de sus Reflexiones contra la imprudencia de "jugar todos los días a la ruleta rusa". De nada sirvió. Su propia incontinencia verbal seguirá apretando a diario y a lo loco el gatillo del revólver hasta que salga la bala que ponga fin a sus dislates antes del fin de la actual legislatura.
De nada sirvieron tampoco lisonjas y zanahorias de La Moncloa. El canciller español Miguel Ángel Moratinos ha perdido de nuevo tiempo y coba con un Chávez que no entiende de untos y medias tintas. Según Moratinos, la aceptación del desenlace del referendo fue "una expresión inequívoca de democracia", prueba de "la plena vigencia de las instituciones" y de que "la voluntad popular ha sido aceptada por todas las partes".
El menor, según el diario ABC hoy, de este otro: «Si el Estado español quiere recuperar las buenas relaciones con Venezuela, tomen nota de los diputados fascistas que vienen aquí como observadores a faltarnos el respeto». Chávez aludía aquí a a dos europarlamentarios del Partido Popular. Por lo visto, "Palacio de la Zarzuela", nombre de la residencia real en Madrid, sería más adecuado para el edificio de la cancillería.
En fin, que Zapatero y Moratinos tendrán que hacer mucho todavía para frenar la "persistencia declarativa" de Chávez. Allá ellos con su testarudez apaciguadora. Por lo que nos toca, con suerte, cuando el Comandante en Jefe emerja de su enésimo desvanecimiento mental, si es que vuelve a salir, será demasiado tarde para atajar la catástrofe chavista.
Pronóstico cortoplascista del Abicú, que promete solemnemente no volver a abordar el tema venezolano hasta que la sangre llegue al río: como el pez aforístico, Hugo Chávez va a morir por la boca cualquier día de éstos menos, el menos pensado, que ya se avecina a todo trapo.
Sin más, quienes aún no lo hayan hecho, disfruten del vídeo de Dailymotion. El muy demagogo cita nada menos que a la italiana Oriana Fallacci, quien debe de haberse revuelto en su tumba, de orgullo (herido) y rabia. Lo que van a ver y oír aquí no tiene ni antecedentes ni desperdicios en los anales de grosería política:










